viernes, 5 de abril de 2019

FALLO DEL PREMIO DE ENSAYO JOVELLANOS.



Me acaban de comunicar que la edición actual del Premio de Ensayo Jovellanos ha sido ganada por doña Rosa Navarro, conocida catedrática y filóloga (ha sido jurado de los premios Príncipe y Princesa de Asturias y Miguel de Cervantes), por su trabajo titulado “Secretos a Voces”, que analiza aspectos ocultos de la política en la literatura del Siglo de Oro. Desde aquí la felicito y le deseo que el tema elegido sea tan importante que haya prevalecido justamente sobre el tema de mi ensayo, que era, nada menos, la cuestión de qué somos realmente, qué es la consciencia subjetiva del ser humano y cómo debemos enfrentarnos a la tanatofobia ineludible y a la llamada Inteligencia Artificial. Quizá, si no es por el tema, debe ser que su trabajo tiene una calidad literaria excepcional, o al menos superior a la que producen mis limitadas facultades de escritor. Prometo leerlo con curiosidad y benevolencia.
No quiero que se interprete esto como una pataleta por mi parte. Yo tenía puestas muchas esperanzas en ese trabajo, más que por mí, por la trascendencia del tema, que estimo urge tratar seriamente, pero ya tengo asumido lo que son muchos premios literarios, pese a haber ganado alguno realmente honesto (yo no conocía a los miembros del jurado, ni ellos a mi, pues usaba seudónimo).
En fin, espero que algún día, un arqueólogo del futuro encuentre el manuscrito nunca publicado de mi ensayo “¿Qué soy yo? La gran pregunta” y diga: “Mira, este infeliz se adelantó unos cuantos siglos a lo que hoy consideramos verdaderamente importante”. Y si no es así, tampoco importa demasiado.

                                                                        Miguel Ángel Pérez Oca.

martes, 2 de abril de 2019

CUENTO Nº 2 DE LA PENTALOGÍA DE LA MUJER BARBUDA.

Como consecuencia de la narración de la tertulia anterior, se me ocurrió escribir esta que sería su segunda parte, donde se desvela quién fue la amante del protagonista en los días (noches) en que se alojó en casa del reverendo Armstrong. Pero a continuación he escrito tres cuentos más, que completan la historia y que forman con este y el anterior un conjunto de 5 que yo llamaré "Pentalogía de la Mujer Barbuda". Conforme los vaya presentando en la Tertulia, los iré poniendo en este blog.




DEL CUADERNO ERÓTICO DE ISMAEL WHALEKILLER.

            Me llamo Ismael. He sido sacristán, maestro de escuela y marino ballenero. Una vez perdí mi fe y me embarqué en el Pequod. Y tras un trágico naufragio escribí una novela titulada “Mobi-Dick” con el seudónimo de Herman Melville. Después, siendo ya un escritor famoso, viajé a Boston a entrevistarme con un editor y aproveché para revivir una lejana experiencia. El caso es que, siendo aspirante a pastor, estuve unos días alojado en casa del reverendo Armstrong, que vivía con su hermosa mujer y sus tres lindas hijas. Por las noches, una mujer anónima me visitaba en la habitación oscura y me proporcionaba mis primeras experiencias sexuales. Y esta vivencia contribuyó a la pérdida de mi fe, e hizo que me convirtiera en marino, siempre atormentado por la incertidumbre de no saber cuál de las cuatro damas del reverendo había sido mi amante ocasional. Ahora, con una posición desahogada y un carácter maduro, me propuse desvelar el misterio que tanto había condicionado mi vida.
            Cuando llamé a la puerta de la vieja casa, apareció en el umbral la señora Armstrong, con unos años más, pero tan bella como siempre. Tardó en reconocerme.
            -¡Ismael! Mi querido Ismael… Cuánto tiempo.
            -¿No está el reverendo en casa?
            Y ella bajó la cabeza y me sonrió algo cohibida.
            -¿Es que no sabe usted lo que ha pasado?
            Y yo negué, sorprendido.
            -Está en la cárcel – me dijo -, cumpliendo una condena por suplantación de personalidad.
            Y me hizo pasar al salón.
            -Sé por qué ha venido usted… Quiere saber cuál de nosotras fue su amante secreta durante su estancia en esta casa, ¿verdad?
            Y yo asentí.
            -Lo cierto - dije - es que esa incógnita me ha atormentado toda la vida. Es más, siempre he sospechado que fueron ustedes cuatro, turnándose cada noche.
            Y ella se echó a reír.
            -Voy a contarle una historia. Ocurrió en el Lejano Oeste. Había un circo ambulante que marchaba por los pueblos con una caravana de carros. Entre ellos iba uno donde una “madame” y sus tres pupilas ejercían la prostitución. El dueño del circo, que era un canalla, explotaba a la “madame” y maltrataba a las chicas, hasta que encontraron a alguien que las protegió. Se trataba de la Mujer Barbuda, que se enfrentó al villano en un duelo a pistola y lo mató. Luego, las cinco mujeres huyeron al Este y se establecieron en Boston. La Mujer Barbuda, que se llamaba Patricia y era muy creyente, se afeitó el mentón y el bigote y se dejó crecer unas grandes patillas…
            En aquel momento recordé el extraño aspecto del reverendo Patrick Armstrong, con su rostro feminoide y sus patillas enormes.
            -Se hizo pasar por un hombre, pastor evangelista venido del Oeste, y a nosotras, por su esposa e hijas. Sus sermones se hicieron famosos y al poco se le encomendó la dirección del Congreso de Estudios Bíblicos en el que lo alojamos en casa.
            -¿Y mi amante? – pregunté con ansiedad.
            -Su amante, señor Ismael, fue el reverendo Armstrong.

                                                                       Miguel Ángel Pérez Oca.
                                                                        
                                                                               (500 palabras)

viernes, 29 de marzo de 2019

TONTOCRACIA.

                                                       Dos futuros premios Nobel.

En su vorágine de locuras y despropósitos del PP de Casado por sobrevivir a los extremistas de derechas de VOX y a los señoritos neoliberales de Ciudadanos, que lo desangran por derecha e izquierda, el deficiente que hoy dirige ese desafortunado partido de raíces franquistas ya no sabe a quién poner en sus listas de estrellas: toreros, militares de la vieja escuela y algún tonto del culo son su elenco. Oír a esta gente decir chorradas es un suplicio inaguantable para nadie que tenga dos dedos de frente. Parece que a la cleptocracia de la era Rajoy (don Tancredo Nomeentero), va a sucederle la tontocracia de los que afortunadamente para este sufrido país se están hundiendo a sí mismos en la ciénaga de su propia estupidez y falta de la más mínima inteligencia. Ver a Casado hablando en la tele con unos pobres niños inocentes, haciendo que las niñas se pongan en el centro "porque hay que ser caballeros", besando a las niñas y dándoles la mano a los niños con el choque de palmas de "machote a machote", nos desvela a un señor que a pesar de su aparente juventud, viene de las cavernas del siglo XIX. Un señor que le dice a las criaturas que la caza es buena porque se hace "para que los animalitos no se pongan enfermos". ¡Qué peligro para los pobres chavales! Pero el colmo, el desideratum, la bomba, es cuando oímos a don Adolfo Suarez junior afirmar que en Nueva York han sacado una ley que permite el aborto después del nacimiento. Es decir, que como hacían, según él, los neandertales, se espera que nazca el niño y, después, "se le corta la cabeza". Es para cagarse, es para reírse de la estulticia de ese individuo, de quien su ilustre padre se estará avergonzando desde las alturas de la Historia.
No sé si aún quedara alguien capaz de votar a una formación política que alberga a tamaños imbéciles, no lo sé, aunque, según dice un buen amigo "el número de tontos del culo por metro cuadrado es el mismo en todas las comunidades del mundo". Puede ser, pero si estos tipos ganasen las próximas elecciones, habría que pensar que España es realmente diferente.
Qué pena.

miércoles, 27 de marzo de 2019

LOS INVENTORES DEL HUEVO FRITO.

                                                                Los que vuelven.

Aquel 15 de mayo, un viento de cambio en los paradigmas políticos partió de la Puerta del Sol, en Madrid, para recorrer España. Aquí, en Alicante, recaló en la Plaza de a Muntanyeta. La gente joven, que hacía tiempo se había desentendido de la política, o quizá de los partidos, lució su ingenio, y a veces su supina ignorancia, en sus pancartas y carteles. A mí en particular, la frase que más me enfadó, o indigno, o lamenté, fue aquella que decía "Ni derechas ni izquierdas, somos los de abajo contra los de arriba". ¡Como si los de abajo no hubieran sido siempre las izquierdas y los de arriba las derechas! Entonces pensé: Esta gente está inventando el huevo frito. Si están en contra de los gobiernos de derechas, lo mejor que podían haber hecho hubiera sido votar a Izquierda Unida. O en vez de mostrarse en contra de todos los políticos, calificándolos de "Casta", deberían haber formado un nuevo partido que defendiera sus opciones. Pero, ca, eso quizá era demasiado laborioso y complicado para ellos, sospeché. Para colmo, el líder de Izquierda Unida, que entonces era el cazador de conejos y perdices Cayo Lara, demostrando grandes dosis de estulticia política, adoptó como lema que PSOE y PP eran una misma cosa: "PPSOE". Qué listo. En fin, que entre unos y otros consiguieron que mucha gente de izquierdas, potenciado su desengaño, se quedara en casa el día de las elecciones y que, por defecto, ganara la derechona de toda la vida, con Don Tancredo Rajoy a la cabeza.
Después de muchas vicisitudes, los jovencitos del 25 de mayo se animaron a formar un partido y crearon Podemos. La derecha inventó su contrafigura en Ciudadanos, y el bipartidismo cayó herido de muerte. Vale, pero ¿qué habíamos ganado con esto? Un PSOE derechizado y acomodaticio, en busca del centro, se cargó a su secretario general, Pedro Sánchez, al que no consintió que buscara apoyos en Podemos y los nacionalistas catalanes. Pero el tal Pedro, hombre astuto y afortunado, supo recurrir a la militancia, que le devolvió el liderazgo. Por otro lado, Podemos y su líder Pablo Iglesias, volaban tras el sueño del sorpasso, que les impedía cerrar tratos con el PSOE, que para ellos era "casta". El país se volvió ingobernable, tras el nuevo triunfo de don Tancredo. Y en eso, los estúpidos nacionalistas catalanes se metían en un túnel sin salida, para, seguramente, tapar los latrocinios de la familia Pujol, en un tonto juego donde menos de la mitad de los catalanes, con mayoría en su cámara por culpa de la Ley Electoral, proclamaba la independencia y recibía la brutal y torpe represión de la policía de Rajoy, con fugas al extranjero de Puigdemont y regencia de un tal Torra, furibundo catalanista de boquilla.
En eso estábamos cuando Pedro Sánchez, el astuto, convocó una moción de censura para la que no hacía falta negociar nada con los partidos que no soportaban a don Tancredo, la corrupción de su partido y su "dolce far niente". Se cargó a Rajoy y accedió al gobierno minoritario, apoyado, de momento, por Podemos y los nacionalistas, que pronto pretenderían que el nuevo gobierno les diera la independencia.Tras unos meses de penurias y tiras y aflojas, Pedro, ante la imposibilidad de aprobar los presupuestos, ha tenido que convocar Elecciones Generales para dentro de un mes. Y en eso estamos.
El otro día, el PP, Ciudadanos y la nueva extrema derecha de Vox, convocaron una manifestación monstruo en la Plaza de Colón, que obtuvo un éxito solo relativo, pero que dejó muy claras las aspiraciones franquistas, neofranquistas y no-me-acuerdo-franquistas, de estos señoritos.
La Izquierda debería unirse en un nuevo Frente Popular, contra el franquismo que amenaza con volver, pero la izquierda de los jovenzuelos del 15-M todavía están inventado el huevo frito, y los adocenados barones del PSOE aguardan con la daga preparada para darle la puñalada a Pedro. Él está capeando magistralmente el temporal, sabiendo que es la única opción frente al fascismo autóctono, pero en Madrid, por ejemplo, ya hay cuatro candidaturas de izquierda, peleándose por personalismos idiotas.
Así que, o nos espabilamos o nos comen los fachas. Mi opinión particular es que, a la hora de votar, mandemos a los del huevo frito a hacer puñetas y votemos al astuto Pedro que, aunque no nos guste del todo, es la única opción útil. Que ya está bien de tonterías.

martes, 26 de marzo de 2019

UN RELATO ERÓTICO CUYO TEMA ES "MIRADA".

Que conste que yo no tengo la culpa. A mí, pudoroso por naturaleza, me daba corte publicar, o tan solo presentar en la tertulia, un texto tan atrevido. Yo soy así, ¿qué le voy a hacer? Así que la culpa es de quien nos puso el tema. Que conste. Y lo que habían propuesto para escribir era: "Un relato erótico cuyo tema será MIRADA". Pues, hala, ahí va y ustedes perdonen.



LAS CUATRO DAMAS DEL REVERENDO.

            Cuando yo, entonces aspirante a pastor, asistí al Congreso de Estudios Bíblicos de Boston y me presenté al director, reverendo Patrick Armstrong, él me propuso que durante los 4 días me alojara en su casa, que compartía con su bella esposa y sus tres lindas hijas, y durmiera en una habitación de la buhardilla. Esa noche, cansado del largo viaje en diligencia, me acosté pronto.
            Acababa de cerrar los ojos, cuando mi reposo fue alterado por el leve chirriar de la puerta al dar paso a una persona que, de forma sigilosa, se acercó a mi cama. El cuerpo desnudo, suave y perfumado de una mujer se introdujo bajo las sábanas. Sus manos delicadas deshicieron hábilmente el nudo de la cinta de mis pantalones de pijama, y una boca dulce y sabia me practicó una felación que me llevó al séptimo cielo. Cuando me repuse del orgasmo, la mujer ya no estaba en la habitación.
            Por la mañana, a la hora del desayuno, mi mirada recorría los rostros de las cuatro damas. Buscaba en ellos un gesto de complicidad que no encontré. Yo me preguntaba si la consumada pericia de mi acompañante nocturna podía indicarme que  se trataba de la señora Armstrong, pero ni ella ni ninguna de sus tres hijas daban la más mínima señal que me pudiera ofrecer una pista.
            A la noche siguiente se repitió la escena, aunque esta vez la mujer fue más exigente. Me invitó a hacerle un cunnilingus que le produjo múltiples orgasmos colmados de convulsiones y contenidos gritos, apenas exhalados como ronroneos. Después me devolvió el favor, permitiéndome que la penetrara. Y tras una agitada sucesión de embestidas acompañadas de besos en su boca ávida de amor, caí en el abandonado desmayo del más profundo placer que he experimentado nunca; tras el cual, la dama había desaparecido.
            Mi mirada escudriñó sus rostros en vano, durante la jornada. Y empecé a sospechar que las dos noches había tenido distintas amantes.
            La tercera fue increíble. Yo esperaba despierto, a oscuras, cuando ella entró y me cubrió de besos. Dejó que la acariciara en los lugares más recónditos de su cuerpo, antes de colocarse a horcajadas sobre mí y cabalgarme salvajemente hasta la extenuación. El placer vino a nosotros simultáneamente; y después, como en las otras ocasiones, ella se esfumó.
            La cuarta y última noche fue una verdadera orgía de sexo desenfrenado que duró varias horas, con múltiples explosiones orgásmicas que me dejaron exhausto.
            A la mañana del quinto día, cuando me despedí de todos los miembros de la familia Armstrong, recorrí inútilmente la mirada de las cuatro hermosas mujeres, incapaz de vislumbrar cuál había sido mi cómplice; quizá la señora, quizá la más osada de sus hijas… quizá las cuatro, una por noche. Nunca lo sabré, ni siquiera si es cierta mi sospecha de que el reverendo Armstrong estaba al tanto de lo que ocurría, e incluso había dirigido las actuaciones de sus damas en un ritual secreto de quién sabe qué desconocido credo herético.  

                                                           Miguel Ángel Pérez Oca.

FRANQUISTAS, NEOFRANQUISTAS, CRIPTOFRANQUISTAS Y AFRANQUISTAS.




Por fin, ya no lo ocultan. La marea de extrema derecha que azota a Europa, las sandeces de los otros nacionalistas, los de Catalunya, las próximas elecciones con una derecha dividida… los ha puesto a todos ellos con el culo al aire. Ya no lo disimulan, ya no lo niegan. Los hay franquistas de toda la vida, los hay neofranquistas que acaban de descubrirse a sí mismos como totalitarios de derechas, los hay criptofranquistas que tratan de ocultarlo, pero se les ve el plumero fascista, se pongan como se pongan, y los hay que no saben que son franquistas pero que se comportan como tales, porque no lo saben, pero lo son. Unos están con Vox, otros con el PP y los últimos, que se creen liberales, con Ciudadanos. Qué lejos están estos Ciudadanos de los que fundaron este movimiento con el provocador Boadella, pero no nos engañemos, no lo saben, pero como el resto de la derecha, lo son. Y es que la derecha de este país viene del feudalismo, el cuartel y la sacristía. Se confirmó con un baño de sangre, con un horrendo crimen franquista, y no ha sabido librarse de él, porque tendría que renunciar a la propia estimación. ¿Quién va a reconocer los crímenes de papá o del abuelito? Y así, en cuanto se crispa el ambiente, el pueblo español, salvo cuatro (o muchos más, por desgracia) idiotas, o ignorantes, o mezquinos, o ilusos que se creen destinados a ingresar en no sé qué élite, o enfermos del Síndrome de Estocolmo, que votan a sus explotadores al viejo grito de: “¡Vivan las caenas!”, tiene que enfrentarse a los aprovechados de toda la vida.
Esta de ahora es una situación dramática para una España enferma. De nuevo se enfrenta el viejo y sufrido pueblo demócrata con los viejos señoritos canallas. De nuevo es cuestión de gritar “¡No pasarán!” y, esta vez sí, derrotar de una vez y definitivamente a los franquistas. El campo de batalla, hoy, son las urnas. Así que a ver qué votamos el mes que viene. Nos jugamos la dignidad, la vergüenza, incluso la vida. Es cuestión de utilizar el voto como arma de lucha en una guerra sin sangre, y conseguir abortar el avance de los cerriles. Ya ha pasado la hora de jugar a elegir la opción ideológica más bonita, ya ha pasado la hora de inventar el huevo frito. El voto ha de ser útil, esta vez sí, o estamos perdidos. Democracia o miseria moral, esa es la cuestión. Ser o no ser.

lunes, 18 de marzo de 2019

PERDÓN PERO... ¡OTRA VEZ!

Sí, eso, ¡Otra vez!

El silencio de las estrellas, de Miguel A. Pérez Oca, I Premio de Novela de Ciencia Ficción Ciudad del Conocimiento, vuelve a ser nº1 en ciencia ficción hard en Amazon Kindle.