Hay algunas palabras,
generalmente escritas con mayúscula, sobre las que se ha asentado nuestra
civilización, e incluso la mayoría de las civilizaciones, y gracias a las
cuales se ha incrementado el poderío de unos Estados sobre otros, y se ha
ordenado la sociedad. Se me ocurren varias de ellas: Patriotismo, Honra, Fe y
un largo etcétera. Vayamos analizándolas una a una:
El Patriotismo
significa un amor desmesurado a la comunidad política a la que pertenecemos, en
el convencimiento de que nuestro grupo humano es el mejor del mundo. En el
fondo es una forma de egoísmo colectivo, una forma de racismo. Estoy seguro de
que los nacionalismos serán delito en un futuro. Yo, desde luego, prefiero la
Solidaridad Universal al patriotismo aldeano, y me considero ciudadano del
Mundo. Mi patria es el planeta Tierra. Y creo que, en esta época de grandes
confluencias, en esta época en la que de lo que se trata es de construir una
Gran Europa, querer ir contra corriente, además un error imperdonable, es una
mezquindad lamentable.
La
Honra es una equivocada forma de entender la bondad. Ser honrado significa ser
respetado por los otros. Es decir, que ser bueno consiste en el fondo en cuidar
el “qué dirán”. Generalmente, la honra se ha basado, sobre todo para las
mujeres, en la sumisión sexual, en la obediencia a las normas “morales” de la
Iglesia dominante. Yo prefiero la honestidad ética a cualquier norma de moral
basada en una honra inventada por obispos oficialmente célibes.
La Fe es una
creencia en algo que no se puede comprobar, es decir: un acto irracional que
nos hace renunciar a nuestra condición de homo sapiens. La fe está inventada
por los sacerdotes para vivir a costa de los fieles. Los fieles no son otra cosa
que pobres tanatofóbos que combaten su miedo a la muerte aceptando mitologías
gratuitas que, en el fondo, todos saben que son mentiras. El camino correcto es
la ciencia en busca de la verdad, por muy duro que resulte, si somos honestos y
solidarios.
Toda
esta disquisición viene a cuento de la deserción de Gran Bretaña del sueño
europeo. Es verdad que los magnates de la Banca y la economía especulativa han
empobrecido este sueño, lo ha ensuciado y vuelto mezquino, con sus torpes
maniobras ante la crisis económica que ellos mismos han causado y cuyos
remedios a aplicar solo benefician a sus intereses. Los pobres pagan los
pecados de los ricos y estos intoxican a los pobres con ideas patrióticas,
honorables y religiosas. Siempre ha pasado así; de ahí el interés en mantener
al pueblo en la ignorancia, sirviéndole prensa sensacionalista y telebasura,
por muchos estudios y medios de información que tenga a su disposición. Los
ingleses, obsesionados, como todos los nacionalistas, en ahondar las
diferencias, se obstinan desde hace mucho tiempo en ser patéticamente
diferentes, conduciendo por la izquierda, resistiéndose al Sistema Métrico
Decimal y al Euro y manteniendo esa actitud de superioridad que su pasado
Imperio potenció. Ahora, ante las dificultades de esta crisis mal resuelta por
los poderes europeos, en lugar de intentar cambiar a Europa, prefieren
abandonarla a su suerte, y ellos seguir siendo los maravillosos británicos que
creen ser en su islita mínima y aldeana, donde las cosas se hacen al revés.
Con
su pan se lo coman.
Pero
nosotros, reconozcamos que a Europa hay que cambiarla, que ha llegado el
momento de sustituir la Europa de los bancos y las bolsas por una Europa de las
personas. Y para ello hay que ir desprendiéndose de tantas mentiras como los plutócratas
y los jefes religiosos nos han hecho creer que son verdades incuestionables y
propias de los buenos que buscan su salvación.
¡Mentira,
mentira, mentira!
Miguel Ángel Pérez Oca.
1 comentario:
Has nombrado al egoísmo. Este tiene un antídoto. Se llama democracia. Si parece mentira para lo que sirve la cosa. Como tantas veces has dicho le hemos visto el culo al rey. Aquel del cuento que tanto y tan bien nombras. No han hecho creer que Europa era algo maravilloso. Nos metieron en ella y una vez metido.....se acabó lo prometido. Lo mismo hicieron con los países del mal llamado socialismo real. No lo perfeccionaron. Lo hundieron y empobrecieron para reparcelar y especular con sus propiedades. La Europa de los colores, los neones y pantalones de vaqueros no era más que el saco de las cuentas de vidrio que llevó Cortes a Mexico para engañar a los nativos. La historia se repite. Lo dice Pablo Iglesias y yo lo recuerdo. La democracia es buena y no hay que tenerle miedo. Lo que ocurre es que no puede jugar a demócrata un fascista. Por muy ingles que sea. Lo digo por el Cameron de la Isla. En pasadas consultas ellos han impuesto unos límites lógicos para cambiar aquello que está en duda. Una participación superior al 75% y una mayoría de más del 60% sobre el cuarenta. Es lógico. Democraticamente no se puede humillar a una minoria próxima al 50%. Por cierto, eso habría que decírselo a los nacionalistas catalanes y su GILIPOYEZ. También a los payasos que se alegran y hacen chistes sobre los ingleses. Me recuerdan el cuento de los dos soldados envidiosos a los que el REY prometió darles a uno lo que pidiera y al segundo el doble que al primero. El más avispado pidió que le sacaran un ojo. Así al otro lo dejarían ciego. Ahora hay muchas risas sobre el tema. Ya vendrán los lloros. Cuento lo de los catalanes y los ingleses a la vez por que los dos han elegido de forma torticera irse camino de su ombligo. Sin una mayoría ponderada. Lo malo es que los "peores" de la peli no son ellos. Aún los hay más tontos. En España los corruptos y sus turiferarios. En el Reino Unido los "britis". Ahora, sin terrorismo, Irlanda puede pedir su referendum. También Escocia. Allí si ha habido una mayoría ponderada que quiere segur en Europa. Pero Europa no puede seguir en manos de gentuza tipo Merkel. Es una cochinocapitalista a la vieja usanza que ha pretendido lavarse la cara con la sangre de unos pocos exiliados de las propias masacres que su sistema genera. Su austeridad se aplica solo cuando gobierna la izquierda. Francia y Alemania se han pasado por el forro la austeridad a interés propio. Sin embargo con la guadaña de sus políticos Luxemburgueses, los del paraíso fiscal aceptado, amenazan y recortan, por que no pueden dar un golpe de estado que quedaría feo. Esto no es Europa. Comprendo aunque no comparto la idea de marcharse de mucha gente. Yo creo que hay que quedarse y limpiar las cloacas. Sobran manipuladores. Fascistas tipo Lepen o el propio Rajoy. Recordemos que la actitud de su "buchí" Fernandez Diaz en cualquier país medianamente demócrata habría costado el puesto a todo un gobierno. Hay que seguir caminando y si es necesario cayendo y volviéndose a levantar. De todas formas hemos de ver que ya lo dijo un personaje odioso para mi, el tal Mao el Chino: SON TIGRES DE PAPEL. Todos. Vimos caer a los rusos y sus satélites y si no llevamos cuidado caeremos también occidente. Por lo mismo que los rusos: POR TONTOS. Egoistas, cortos de vista, mediocres adoctrinados,etc. Igualico del todo.
EUSEBIET.
Publicar un comentario