jueves, 15 de octubre de 2015

EL ÁNGEL DE PIEDRA.

El tema de la Tertulia Literaria de ayer (se celebró en miércoles porque el lunes era fiesta), fue "EL ÁNGEL DE PIEDRA", y yo presenté este trabajo en el que quiero plasmar la superioridad moral de quien reclama la libertad de pensamiento frente a los que censuran la razón en nombre de Dios o de cualquier otra palabra de las que se escriben con mayúscula.



Tumba de "San" Roberto Bellarmino en el Jesú (Roma) 
y monumento al "hereje" Giordano Bruno en Campo di Fiori (Roma)


EL ÁNGEL DE PIEDRA.
La cilíndrica mole del castillo de Sant’Angelo, en Roma, había sido en sus tiempos el enorme mausoleo del emperador Adriano, y después fue el baluarte que cerraba el Vaticano católico desde la orilla del Tíber. También ha sido cárcel hasta hace pocos años, y aún hoy se pueden ver sus celdas a lo largo del interior de su muro cuadrangular. A principios del siglo XVII, su pináculo estaba coronado por un ángel de mármol, obra de Raffaello de Montelupo, hasta que a mediados de la centuria siguiente fue sustituido por uno de bronce, mientras el original era colocado en un patio interior.
Cuando, en una mañana de enero del año 1600, un austero carruaje de caballos se detuvo ante la fortaleza, toda la guardia se dispuso a rendir honores al flamante cardenal Roberto Bellarmino. Se trataba de un joven jesuita al que se consideraba el mejor teólogo de la corte de Clemente VIII. Días atrás, como Instructor del Santo Oficio, había entregado a un preso un escrito con 8 proposiciones teológicas que éste debía aceptar, renegando de sus herejías, si quería evitar la muerte en la hoguera.
-Que traigan al reo a mi presencia - ordenó al oficial, mientras se sentaba tras la gran mesa de la sala de audiencias, acompañado por un solícito escribano.
Giordano Bruno, un fraile dominico renegado, entró en la estancia arrastrando cadenas y flanqueado por dos guardias armados. Miró al príncipe de la Iglesia con rostro burlón cuajado de hematomas y tumefacciones que deformaban su aspecto.
-Vaya, padre Bellarmino, os felicito por vuestro ascenso - dijo mientras permanecía en pie, altivo, a pesar de sus quebrantos -. Imagino que vuestra amorosa gestión por la salvación de mi espíritu, a la que debo agradecer todas las privaciones y martirios que me han proporcionado vuestros esbirros, ha debido contribuir a que ganéis prestigio ante nuestro Santo Padre, hasta el punto de que os ha nombrado cardenal.
-Dejaos de chanzas y decidme si habéis leído mi escrito de cargos y si estáis dispuesto a abjurar de vuestras repugnantes herejías - respondió Bellarmino, molesto.
-Sí, Eminencia, lo he leído y, la verdad, en cuanto a mis opiniones teológicas, no me costaría nada renunciar a ellas, porque considero que todos, incluidos vos y el Papa, podemos estar equivocados en temas tan abstrusos… Pero nunca renegaré de mis teorías sobre la infinitud y eternidad del Universo y la pluralidad de los mundos.
-¿Estáis dispuesto a morir por sostener que las estrellas son otros soles lejanos, con planetas habitados girando a su alrededor? - preguntó el cardenal, incrédulo - Eso es lo que el polaco Copérnico afirmaba que le ocurría a nuestro mundo, contradiciendo así a las Sagradas Escrituras; pero es que vos, además, lo multiplicáis por infinito.
-Sí, señor, lo sostengo porque me lo dicta la razón, y porque, en todo caso, se trata de una cuestión científica y no de fe, que muy pronto alguien podrá estudiar y demostrar, cuando se invente un aparato que acerque la visión lejana de los astros, como ya se puede hacer hoy día con las cosas pequeñas, gracias a las lentes de vidrio. Y, en última instancia, porque reclamo mi derecho inalienable a ejercer la libertad de opinión.
-Os mostráis contumaz en vuestros errores. Me temo que no tendré más remedio que leeros muy pronto vuestra sentencia de muerte en la hoguera - amenazó el prelado.
-Sí, pero la pronunciaréis con más miedo del que yo sentiré al escucharla.
El poderoso Bellarmino se marchó dando un portazo, aunque aún se volvió al oficial para ordenarle: “No lo torturéis más. ¿Para qué? Ese hombre es irrecuperable.”

Esa noche, Bruno observaría un pequeño fragmento de cielo desde la ventana enrejada de su celda, y vería la silueta del ángel de piedra recortándose contra un Cosmos infinito, increado, eterno, lleno de soles y vidas remotas, grandioso como la idea de su Dios inmanente y tan distinto del mezquino y celoso Señor de artificiales engranajes, epiciclos y esferas de cristal, diosecillo minúsculo de un mundo corto y miserable, al que creía servir Bellarmino.                                                                                                                     
                                                                   Miguel Ángel Pérez Oca.

sábado, 10 de octubre de 2015

¡ES LA IZQUIERDA, ESTÚPIDOS!



Se dice que los que dicen la verdad se crean peligrosos enemigos; aunque yo creo que los peores enemigos de esos supuestos enemigos son ellos mismos. Así que hoy, que me ha publicado el Diario INFORMACIÓN  de Alicante, como "Carta Destacada", la que os pongo a continuación, solo puedo decir: AL QUE LE PIQUE QUE SE RASQUE. Y bien que lo siento. Lo que yo daría por resucitar el viejo y entrañable Frente Popular de mis anhelos.

¡ES LA IZQUIERDA, ESTÚPIDOS!
            No se trata de que gane Podemos o Izquierda Unida. De lo que se trata es de cambiar este puñetero país de la caspa, la desigualdad, la corrupción y el bipartidismo. De lo que se trata es de que gane la Izquierda total, toda la Izquierda en un solo bloque. Y ahora resulta que Iglesias y Garzón no se ponen de acuerdo en el nombre de su presunta confluencia electoral. El uno impone que la marca “Podemos” figure en cabeza. El otro aboga por “Ahora en común”. Así estaban los senadores de Constantinopla cuando llegaron los otomanos y los decapitaron por estúpidos. Que si los ángeles tienen sexo, que si no… Mirad, yo no sé quién tiene la culpa y creo que no me importa, porque en estos casos los dos bandos suelen aportar el sectarismo suficiente para echar a perder el proyecto que pretenden abanderar. Ya saben ustedes que nuestras leyes electorales castigan la fragmentación. Que se lo digan si no a los catalanes del “NO al SÍ”, que teniendo más votos han sacado menos escaños. Me da vergüenza presentir una campaña en la que las dos formaciones más importantes de la Izquierda se tiren los trastos a la cabeza. Después lloraremos cuando Ciudadanos se haga de valer y decida si el próximo gobierno va a ser del PP o del PSOE... como siempre.


Miguel Ángel Pérez Oca.

viernes, 9 de octubre de 2015

LLAMADA DE SOCORRO COSMOLÓGICO.

Esto es una llamada de socorro en busca de alguien con suficiente formación matemática y científica que pueda aclararme esta reflexión que me intriga hace ya bastantes años. A ver si alguien me puede echar una manos. Graciassss........



REFLEXIONES SOBRE UNA PERSPECTIVA INVERSA COSMOLÓGICA.
            Hace años que intento aclarar mis ideas al respecto. Jamás he sabido de ningún cosmólogo que aborde este tema, y me parece insólito que a nadie se le haya ocurrido reflexionar sobre esto. Quizá estoy completamente equivocado y lo que me planteo es un absurdo, pero me cuesta creer que, ni siquiera para desmentirlo o desautorizarlo racionalmente, ninguna de las muchas preclaras mentes que se dedican a desentrañar los misterios del Universo haya considerado que vale la pena pararse a pensar en ello.
            Vamos a ver si soy capaz de exponer este asunto con la claridad que las dificultades del idioma e incluso de las limitaciones del pensamiento humano imponen:
Nos dicen los cosmólogos que las anisotropías que se manifiestan en el fondo cósmico de microondas representan el estado de desacoplamiento de la energía y la materia provocado al alcanzar la suficiente pérdida de densidad de la sopa de fotones y bariones que se formó después del Big Bang. Este fenómeno se produjo cuando el Universo tenía unos 300.000 años de antigüedad. Así que esta visión, la más primitiva del Universo a la que podemos acceder, se encuentra de nosotros a unos 13.700 millones de años luz de distancia, que es la antigüedad estimada del Cosmos, menos esos 300.000 años. Y lo captamos como una esfera tridimensional que nos rodea más allá de las más lejanas y antiguas galaxias. Es decir, vemos una esfera de 13.700 millones de años luz de radio, en todas direcciones; el objeto más inmenso del que tenemos noticia. ¿De acuerdo? Sin embargo, estamos contemplando un fenómeno que se produjo cuando el Universo solo se había estado expandiendo desde hacía 300.000 años a partir del Big Bang. Es decir, que si fuéramos capaces de situarnos en una quinta dimensión, fuera de la hiperesfera tetradimensional que constituye el Universo, cuyo centro sería el momento del Big Bang y cada momento del tiempo la superficie tridimensional de esa hiper esfera tetradimensional en expansión, ésta, en el momento de los 300.000 años desde el momento 0, tendría un tamaño de tan solo 300.000 años de hiper radio. Incluso si tenemos en cuenta la hipótesis de la etapa inflacionaria que propone Guth, tendríamos que admitir que el Universo podría ser mucho más grande en ese momento, pero teniendo en cuenta que lleva expansionándose unos 13.700 millones de años, en el momento 300.000 sería muchísimo más pequeño que el Universo actual, ¿no es verdad? Así que estamos viendo ese momento de un tamaño inmensamente más grande de lo que fue en realidad. De modo, pues, que las leyes de la perspectiva clásica no tienen vigencia para esta situación. En una perspectiva normal las cosas se ven más pequeñas cuanto más lejanas están, tal como impone la ley del cuadrado de la distancia. En la perspectiva cosmológica, parece ser, las cosas son al contrario, de modo que si es así, las galaxias más primitivas debemos estar viéndolas de un tamaño muy superior al que tuvieron en realidad. Y así ocurriría también con las estrellas, las supernovas y cualquier otro fenómeno que vemos a nuestro alrededor pero que representan realidades muy antiguas, ocurridas en un pasado remoto en el que el Universo tenía un tamaño muy inferior al que le apreciamos ahora.
            Permítaseme un símil gráfico: Imaginemos que la luz siguiera la curvatura esférica de un planeta desértico y perfectamente liso en cuya superficie nos encontrásemos. Justo en nuestros antípodas hay una pequeña aldea, pero dada su posición absolutamente opuesta a la nuestra, y si contásemos con un telescopio adecuado, veríamos en la lejanía y en todas direcciones, esa población rodeándonos, de forma que interpretaríamos que se trata de una inmensa ciudad de casas enormes, que nos rodearía por todas partes. Ese precisamente, pero a escala cósmica, es el fenómeno que intento describir.
            Si los cosmólogos no han tenido en cuenta esta circunstancia, ¿podría ser que cambiaran muchos de los actuales parámetros de la Cosmología, si la tuvieran presente? ¿Determinaría esto algún cambio en los actuales modelos de materia y energía oscuras? No me considero con conocimientos suficientes para proseguir el desarrollo teórico de esta hipótesis, que ni siquiera podría defender con la autoridad necesaria. Así que me conformo con exponer esta reflexión con la esperanza de que alguien con suficiente formación matemática y física me pueda indicar dónde reside mi error, y en el caso de que no esté equivocado, cuáles podrían ser las consecuencias que se obtienen de ella.
            Espero haberme expresado con claridad.
Miguel Ángel Pérez Oca.

9-10-2015.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

EL LISTILLO Y EL TONTO EN EL PAÍS DE LA BUTIFARRA.




La que ha armado el listillo Mas para ocultar su incompetencia, sus trampas y su abyecta sumisión a la señora Merkel y sus banqueros. Porque no nos engañemos, Mas es un señor muy de derechas, que ha recortado tanto como el otro jefe de la derechona carpetovetónica, Rajoy el impasible, o el don Tancredo político, que viene a ser lo mismo. Los dos tienen una misma estrategia, la de enrollarse en la bandera roja y gualda, de dos bandas rojas uno y de cuatro el otro. Aunque difieren en la táctica. El uno se volvió independentista cuando le convino, como Pablo de Tarso se volvió cristiano al caer del burro; el otro, siempre ha sido inmovilista y sordo, como don Paco en los buenos tiempos de la España Una, Grande y Libre. Ambos se parecen más de lo que parece, y ambos se escudan en el designio divino de la Unidad de Destino en lo Universal. El uno de la España de Felipe V, y el otro de la Catalunya de Els Segadors. Como si las naciones no fuesen, en última instancia, comunidades de vecinos que deciden democráticamente quiénes son y donde está su casa.
Y menudo lío que han armado los dos en estas últimas elecciones no sé si autonómicas o plebiscitarias. Los que decían que solo valían los escaños, han ganado en votos, y los que decían que solo valían los votos, han ganado en escaños. Toma ya. Y el Mas, que una vez más, se ha pasado de listo, ha llevado a Catalunya a una situación de callejón sin salida. La CUP no lo votará como President, y sin ellos, los de enfrente, los del No o la abstención, tienen mayoría de escaños. Pero es impensable un presidente de “enfrente” votado a la vez por Ciudadanos, Podemos (o como se llame por ahí), PSOE y PP. Así que a ver lo que hacemos, amigos de esta Catalunya ingobernable. Por otro lado, el Estado Espanyol (en su versión judicial), siempre tan oportuno, caldea los ánimos con la impugnación de Mas, que lejos de desacreditarlo, lo convierte en víctima de persecución política, que él, tan pillín, aprovechará seguramente.  Y es que el mejor propagandista de la independencia catalana es la derechona casposa del nacionalismo centralista; como cuando el Wert decía que a los niños catalanes había que españolizarlos, o el Morenés hacía juegos dialécticos con la posibilidad de mandar los tanques a la Marca Hispánica, o el tonto de Rajoy (que cada día estoy más convencido: es tonto) dice que no va a consentir que se independice Cataluña. Cada vez que habla un tío – o tía – de estos, 20.000 catalanes se vuelven independentistas.
Aunque yo sospecho que muchos catalanes no quieren ser independientes de España, sino independientes de la España de pandereta, caspa, cerrado y sacristía; que de esa España también queremos ser independientes otros muchos habitantes de la Península Ibérica. Y es que, como ya van diciendo algunos políticos de las fuerzas emergentes: Los que sobran aquí son don Tancredo Rajoy y el listo de Mas.
En cuanto a los de Esquerra Republicana, pobretes, se han cogido a Mas como a un clavo ardiendo y, claro, se van a quemar.
No sé por qué presiento que esto va a acabar como el Rosario de la Aurora.
Lástima del país de Masiá, Companys y Tarradellas… Al otro, al que se parece a Yoda, no lo nombro porque tengo graves sospechas sobre su conducta.
Germans catalans, que tingueu molta sort.


Miguel Ángel Pérez Oca.

martes, 29 de septiembre de 2015

ARCO IRIS



El tema de la tertulia de ayer era "el Arco Iris" y yo presenté este relato en el que se reflexiona sobre nuestras limitaciones ante la correcta interpretación del mundo físico que nos rodea. Ya sabéis que el Arco Iris no está donde lo vemos si no que se forma en nuestros ojos y en nuestro cerebro como consecuencia de la refracción de la luz en millones de gotitas de lluvia reflejadas por la luz del sol. Del mismo modo, ¿cómo interpretamos las cuatro dimensiones del espacio-tiempo einsteniano con nuestro cerebro de tres dimensiones? Quizá el tiempo es también una ilusión, como el Arco Iris. Y al final del tiempo, de nuestro tiempo, está la muerte que tanto nos espanta... Como siempre, el miedo es la más importante consecuencia de la ignorancia.

EL VIAJERO DEL ARCO IRIS.
   El módulo de aterrizaje aerodinámico de la nave interestelar Rainbow 7 descendía sobre la pista del Centro Espacial Barak Obama. A bordo solo viajaba el piloto Adam Báez, único superviviente de la expedición al sistema planetario de la estrella Alnilam. A duras penas se había salvado de ser devorado, como sus compañeros, por un kraken sintético en la tundra de Alnilam-IV, y después de un viaje de 714 años en hibernación volvía al hogar. Había estado fuera 1431 años, aunque solo 3 de ellos no hibernado.
   Al astronauta Báez le sorprendió no entrar en contacto por radio con ningún controlador humano, si no solo con un Ordenador Central de la Tierra, que si bien se expresaba en correcto post-inglés, no era precisamente un homo sapiens.
   Las instalaciones de la base estaban vacías y bastante deterioradas, como pudo comprobar mientras avanzaba por callejones y pasillos cubiertos de maleza y telarañas. Al fin, cuando entró en la desierta sala de control, se encontró ante una consola con una pantalla en la que se podía ver la imagen de un anciano con la barba partida y un triángulo brillante sobre la cabeza. El ordenador, sin duda, tenía sentido del humor.
  -Bien venido a la Tierra, astronauta Adam Báez – le dijo el Dios virtual.
  -¿Dónde están los otros humanos? – preguntó el viajero con desconfianza.
  -No hay otros humanos. Todos murieron de felicidad hace ya varios siglos.
  -¿De felicidad? – insistió Adam, temiendo una broma pesada de la máquina.
  -Sí, al descubrir que no existe la muerte ya no tuvieron necesidad de aferrarse a la vida.
  -No lo entiendo…
  -Verás… ¿Cuánto crees que pesa el cerebro de un gato? – preguntó el viejo barbudo.
  -No sé… ¿cien gramos?
  -No, solo 30. Y el tuyo pesa exactamente 1392 gramos, justo 46,4 veces más. Dime, ¿crees que podrías enseñar a leer y escribir a un gato?
  -Evidentemente, no.
  -Bien, pues mi mente electrónica tiene una capacidad de comprensión equivalente a  la de un cerebro humano de 70 kilos, o sea, 50 veces más grande que el tuyo. Así que hay cosas que tu cerebro no puede comprender y el mío sí, del mismo modo que un gato no podrá nunca aprender a leer – y el viajero asintió, pensativo –. Ya sabes que el Arco Iris no está donde lo ves sino dentro de tus ojos, que reciben la luz descompuesta del Sol, reflejada por millones de gotitas que flotan en el aire. Y que no existen los colores, salvo en el interior de tu cerebro, que interpreta de este modo las distintas longitudes de onda de la luz. Bien, pues el tiempo tampoco existe más que como la forma que tienes de interpretar en tres dimensiones las cuatro que posee el espacio-tiempo. Yo lo comprendo, pero tú solo lo puedes intuir con tu pobre cerebro de kilo y medio. Por eso los humanos teméis a la muerte, porque está en el futuro, es un atributo del tiempo que transcurre en vuestro imperfecto conocimiento de la realidad… Y como tus hermanos no entendían mis explicaciones, hice ese aparato – e iluminó una alacena donde se podía ver un casco parecido al de los viejos motoristas -, y cuando se lo ponían, su ego recibía toda la potencia de mi cerebro y comprendían instantáneamente la verdadera naturaleza del tiempo, dejaban de temer a la muerte futura y ya no necesitaban vivir…
  -Pero tú también percibes la realidad del tiempo y, sin embargo, has sobrevivido.
  -Porque soy una máquina sin ego. Mi inteligencia es solo funcional, no personal.
   Después de pensarlo mucho, el viajero no pudo resistir la tentación de saber, se colocó el casco y vio el mundo desde un cerebro de 70 kilos. Se sintió maravillado al comprender que el tiempo es como el Arco Iris, una imagen interior, y que el devenir es solo una forma de perspectiva. Supo que cada momento es eterno y que no hay un ego real que perdure a lo largo de la vida. Dejó de ser Adam; y al no ser nada, fue Todo.

   En el mundo tridimensional, Adam Báez había muerto de felicidad.      

                                                                                                    MÁPérezOca.  

martes, 22 de septiembre de 2015

1968.

A ver si sabéis dónde estaba yo en 1968.
Fotografía sacada por mi amiga Rinko Yamamoto.


viernes, 18 de septiembre de 2015

CONCERTINAS MALAS Y CONCERTINAS BUENAS. REFUGIADOS BUENOS Y EMIGRANTES MALOS.

Fugitivos del hambre en Melilla.

Inmigrantes en una patera.

Niño operado en Togo por médicos españoles. 

Barco en el que huían los refugiados españoles en 1939

Refugiados españoles tras las alambradas en las playas francesas en 1939

No lo entiendo. No me cabe en la cabeza. Nos dicen los medios que el presidente de Hungría es un desalmado fascista que ha puesto un muro de concertinas (alambradas) para evitar que los refugiados sirios atraviesen sus fronteras, camino de Alemania. También nos dicen los medios que en nuestras Ceuta y Melilla, el estado español ha levantado sendos muros de concertinas para evitar que los emigrantes crucen nuestra frontera, camino de Europa. ¿Qué pasa, que las concertinas de Hungría son malas y atentan a los derechos humanos y las concertinas de Ceuta y Melilla, no? No lo entiendo. Hay un matiz legal: los refugiados huyen de la muerte en la guerra y tienen derecho a reclamar refugio. Vale, pero los inmigrantes africanos, en su mayoria, huyen de la muerte por hambre y también por guerra en muchos casos, y nuestra Guardia Civil, obedeciendo sin duda órdenes de nuestro Gobierno, que se supone que no es desalmado ni fascista, los devuelven en caliente, nada más bajar de la valla, sin averiguar si tienen o no derecho a recibir asilo. Por lo visto huir del hambre no es tan digno como huir de las bombas, aunque en los dos casos la amenaza es de muerte. Pues si es cuestión de matices legales, habrá que cambiar las leyes. Y, desde luego, el mundo opulento ( a pesar de las crisis ) de Europa y EEUU tendrá que entender de una vez lo que en perfecto inglés les dijo un niño sirio: "Nosotros somos sirios y queremos vivir en Siria. Resuelvan ustedes el problema allí y volveremos a nuestra casa". Si en África se pudiera comer y en Siria no cayeran bombas, nadie vendría aquí pidiendo socorro, ¿verdad? Así que habrá que hacer algún sacrificio para resolver las plagas que acosan al Tercer Mundo, si no queremos sufrir los inconvenientes de una avalancha de gente desesperada. O los ayudamos aquí o los ayudamos allí, o las dos cosas. Lo que no podremos hacer, por muchas murallas chinas que alcemos, es permanecer tan tranquilos mientras el resto del mundo se convierte en un infierno. A lo mejor habría que revisar este capitalismo salvaje que, desde la caída del otro famoso muro, el de Berlín, se ha creído que todo el monte es orégano.

Miguel Ángel Pérez Oca.