lunes, 25 de enero de 2010

NUEVA EDICIÓN DE MI NOVELA "25 DE MAYO, LA TRAGEDIA OLVIDADA".




Vuelvo a ocuparme de este blog después de casi un mes de problemas de salud, compromisos y trabajos que al final han resultado muy gratificantes. Esta misma mañana la editorial ECU (Editorial Club Universitario de S. Vicente del Raspeig, Alicante) me ha entregado los primeros ejemplares de la 2ª edición de mi novela "25 DE MAYO. LA TRAGEDIA OLVIDADA", que, ya sabéis, trata de forma novelada, pero basada en testimonios auténticos y contrastados, del terrible bombardeo asesino sobre la población indefensa formada principalmente por ancianos, mujeres y niños que ocupaban el Mercado Central de Alicante, que tuvo lugar en la mañana del 25 de mayo de 1938. Los autores del crimen, los asesinos - que el llevar uniforme no los libra de ese calificativo- fueron los capitanes fascistas italianos Zigiotti y De Prato, al mando de dos escuadrillas de aviones bombarderos Savoia "Sparviero", uno de los modelos más eficaces, rápidos y con más capacidad de fuego de aquellos momentos. Nunca se sabrá el total de las víctimas. Investigando los registros de enterramientos del Cementerio Municipal de esta ciudad, no me cabe la menor duda de que superaron los 300; cantidad que ahora pudiera parecernos modesta en compañarción con las víctimas de Coventry, Londres, Colonia, Hamburgo, Hiroshima o Nagasaki, pero que constituyó su previo ensayo general; que para eso sirvió, entre otras cosas, la guerra civil iniciada por los generales golpistas de ideología fascista que encabezaba el tétrico y desgraciadamente longevo general Franco.


A esta nueva edición me he permitido añadir 7 páginas de comentarios sobre averiguaciones hechas con posterioridad a la primera edición y eventos, como funciones teatrales, realizadas al socaire de la aparición del libro. Y también la denuncia y crítica de un libro panfletario en el que se pretende exonerar de responsabilidades a los asesinos con peregrinas excusas, como la de que el viento desviaba de su trayectoria a las bombas dirigidas en un principio a los muelles del puerto de Alicante... ¡A kilómetro y medio de distancia! y otras invenciones por el estilo.


Espero que este texto escrito por mí con todo mi amor a Alicante y su pueblo, sin otro ánimo que honrar a las víctimas por encima de ideologías y bandos - entre los muertos debió haber de todo, incluido un sacerdote y alguna de sus feligresas - y por tanto pertenecientes a todos los alicantinos, y dedicado a mi madre "que en los peores tiempos de la dictadura supo inculcarme los valores democráticos" siga ilustrando y manteniendo la memoria de los alicantinos sobre un suceso que nunca debió ocurrir y nunca se debería olvidar. Que solo recordando los crímenes y sus circunstancias podemos aspirar que que no se repitan nunca.
A los muertos de todos: honor y memoria. Es lo menos que se puede pedir.

En breves fechas se realizará una presentación de esta edición en la que espero me acompañen muchos amigos, que no soy de los que disfrutan en actos públicos donde uno se siente el blanco de todas las miradas. La labor de un escritor es escribir, en paz y a solas, no dar discursos, pero cuando hay que darlos solo aspira uno a tener un público amigo dispuesto a perdonarle los lapsus y las vergüenzas.


Ya os tendré informados, amigos míos, de este y de otros eventos y aventuras literarias que espero sean de vuestro interés.


Un abrazo muy fuerte a todos.


Miguel Ángel Pérez Oca.

sábado, 2 de enero de 2010

AÑO NUEVO, ÉTICA NUEVA.


Vale, ya estamos en 2010 y es hora de hacer balance de todo lo ocurrido en el pasado año. Un año no es una unidad de acontecimientos que se pueda aislar de los demás años para determinar lo ocurrido en él, así que resulta difícil hacer el retrato del infausto 2009 sin incurrir en parcialidades y tópicos inevitables. En 2009 nueve murieron personas muy valiosas en su ámbito, como Michael Jakson, Luis Aguilé, Solé Turá, Sabino Fernández Campos o José Luis López Vázquez. Y accedieron a la Historia otros, como Barak Obama o el señor Rompui, ese presidente de Europa que tendrá que compartir su cargo con el de turno, nuestro Zapatero, en una extraña y compleja organización política europea, en la que parece que, para no herir susceptibilidades nacionalistas, hay que cogérsela con papel de fumar y no tomar decisiones importantes. Está apañada Europa con tanto tiquismiquis. También han ocurrido cosas, o mejor dicho han seguido ocurriendo, ya que, como he dicho, un año no es un compartimento estanco, sino un corte artificial del eterno devenir del tiempo histórico. La crisis sigue angustiando a los que las pagan tradicionalmente, mientras sirve a los que las provocan para seguir forrándose. Los enloquecidos fanáticos religiosos continúan inmolándose para alcanzar el paraiso a base de matar gente "infiel". Los nacionalistas siguen mirándose el ombligo y luchando, incluso violentamente, por satisfacer sus caprichitos localistas. En Palestina, sobre todo en la Franja de Gaza, el pueblo elegido sigue castigando a los "intrusos" palestinos, que solo están en los mal llamados "Santos Lugares" desde hace unos 2000 años, seguramente más tiempo del que estuvo allí el pueblo hebreo. En Irán, la gente progresista está hasta las narices de los beatos locales, que no los dejan respirar, y se manifiestan y son apaleados, cuando no asesinados, por la santísima y devota policía. Y aquí, los jerarcas religiosos siguen armándola por discutibles cuestiones de moral católica que pretenden imponer a un pueblo que ya no les hace ni puto caso. Vaya panorama, mientras el Tierra se calienta y los osos polares se van extinguiendo ahogados en busca de témpanos donde poder cazar sus focas de toda la vida. Pero los témpanos están cada vez más lejos y los monos desnudos mal llamados "homo sapiens" siguen envenenando el medio y llenándolo de basura, que han convertido el planeta en un inmenso vertedero. El "hombre sabio, sabio" es incapaz de renunciar a los beneficios de sus empresas para salvar su propia casa, igualito, igualito que un tumor maligno que acaba matando al organismo que lo alimenta. Y es que en este planeta no hay vida inteligente, por mucho que se empeñen los astrofísicos y exobiólogos.

Es imposible aislar un año de sus vecinos. No se puede hacer, porque todo lo que ha ocurrido este triste 2009 no es más que una sucesión de síntomas que vienen repitiéndose desde hace ya mucho tiempo, y que en el presente 2010 volverán a repetirse si Dios, o lo que sea, no lo remedia.

La emergencia de Obama y de otros líderes sudamericanos, la permanencia del conflicto con los musulmanes más radicales, la crisis económica, bancaria y ladrillera, el fracaso de las conferencias internacionales contra el Calentamiento Global, no son más que la punta de un iceberg en cuyo oculto núcleo se esconde una enorme y catastrófica conmoción histórica que se avecina. Es la crisis del Capitalismo, un sistema intrínsecamente maligno que se basa en el enriquecimiento de unos sobre otros y cuya diabólica esencia insolidaria lo dota de un dinamismo imparable que lo convierte en el sistema más eficiente para la clase dominante, a la vez que esquilma el planeta y condena a la miseria a los explotados del tercer mundo y a los marginales de éste.

Pero, no nos engañemos, la crisis no es económica, ni nacionalista, ni racial, ni religiosa, ni ecológica. Es una crisis ética.

Hasta que los economistas no aprendan a anteponer el principio ético de igualdad entre todos los seres humanos a los beneficios de las empresas, hasta que los sacerdotes de cualquier religión no aprendan a considerar que su Dios particular no puede de ningún modo justificar los abusos, las "guerras santas" y la discriminación entre creyentes y no creyentes, mientras los políticos no se decidan a defender los derechos de todos los seres humanos en el mismo plano de igualdad, sin ninguna salvaguarda ni privilegio nacionalista, mientras los seres humanos, todos, no aprendamos a poner la ética por encima de cualquier otra consideración, el mundo estará en peligro. Es la ética de la igualdad entre hombres y mujeres, entre razas, entre culturas, entre profesiones, entre creencias, la única norma que puede salvar a nuestra enloquecida especie de una terrible extinción suicida. Vamos a morir de éxito gracias al capitalismo, cuyos objetivos son incompatibles con la ética de la igualdad entre todos los seres humanos; y el que no quiera verlo es imbécil.

Que no nos pase ná.

Miguel Ángel Pérez Oca.

sábado, 26 de diciembre de 2009

PUÑETERA NAVIDAD.


En navidad "to er mundo e güeno". Los tres Reyes Magos, que no se sabe si eran tres o cuatro o cuántos, y que no eran reyes, vienen con sus camellos a traerles juguetes de El Corte Inglés o Toy Sarás a los niños, que ya saben que en realidad quien paga es papá. No Papá Noel, Santa Claus de mejor nombre, o mejor aún San Nicolás, un obispo levantino que llevó naranjas al norte de Europa para atajar una epidemia de escorbuto y que ahora va disfrazado de rojo, con una gran panza de obeso glotón y cervecero. Creo que antes iba de verde y que el rojo se lo puso Coca Cola, ¿será cierto? ¿Hasta este extremo hemos llegado? Oh, Oh, Oh... dice el gordo anglosajón mientras nos toca... la campanita desde su trineo tirado por "ornitorrenos", rara especie de renos volantes inventados por Walt Disney. En la tele nos cantan villacicos y suena, una vez más, ese maldito eslogan publicitario de "Ven a casa esta Navidad..." Y nosotros nos acordamos de los ausentes, nos sentimos estafados y nos ponemos de una profunda y desagradable mala leche melancólica. Las calles de las ciudades y pueblos, en plena crisis energética, se llenan de luces inútiles en las que se derrocha la energía en nombre de no se qué buen rollo. Saturamos Internet de mensajes bienintencionados, mientras por ahí, por el mundo que nos rodea, siguen los secuestros, las guerras, el hambre y todas esas miserias, muchas de ellas perpetradas en nombre de un Dios único, verdadero, justo, sabio, poderoso y bueno, con otro nombre pero los mismos atributos que el nuestro. Otras veces las barbaridades, las inquisiones y las hogueras las han hecho los que llaman Dios a ese Dios. Y los mendigos hacen, o intentan hacer los pobres, su agosto en diciembre, como los dueños de las tiendas de juguetes, los fabricantes de turrón, los grandes almacenes... en nombre de un pobre niño judío que dicen nació en un pesebre de Belén y tuvo que exiliarse a Egipto ante la barbarie del estúpido y cruel rey de los judíos, que no quería competencia y que construyó el segundo templo de Jerusalén, el del muro de las lamentaciones, más en su propia gloria política que en alabanzas a Jeová que, por cierto, es otro nombre del mismo Dios del que estamos hablando. Y uno se imagina el portal de Belén cubierto de nieve, allá donde nunca nieva, alumbrado por un extraño cometa del que los astrónomos no tienen noticias, en los postreros días del año uno antes de Cristo. Y el caso es que cuando el Papa Juan I ordenó al monje matemático Dionisio el Exiguo que confeccionara el calendario cristiano para sustituir al romano de toda la vida, el buen hombre se equivocó en tres o cuatro años, de manera de Jesús de Nazareth - ¿no era de Belén? - nació el año tres o cuatro "antes de Cristo". Vaya paradoja. ¿Y la fecha exacta del nacimiento? Pues vaya usted a saber. Porque las fechas en que se celebra la "Navidad" cristiana - "natividad" es el término correcto - se puso en diciembre para dar nombre cristiano a las Saturnales, tradicional fiesta familiar de los romanos, que celebraban en esos días el Solsticio de Invierno, el comienzo del frío y del recogimiento cerca de la lumbre. Así que ¿qué estamos celebrando? ¿A qué viene tanto villancico nostálgico y melancólico, tanta comilona generadora de colesterol, tanto juguete y tanto regalo, tanto despilfarro y tanta lucecita? Si, en el fondo, la mayoría abominamos en secreto de la Navidad, que es triste, deprimente, molesta y hasta si me apuran hipócrita. La mayor parte de las peleas familiares se producen en Navidad, porque hay gente que no soporta a su suegra o a su cuñado y tiene que compartir mesa y mantel con ellos y gastarse la pasta en regalos estúpidos.

Vaya con la Navidad. Si tuviese dinero me iría en estas fechas a un país pagano donde no tenga que ser testigo de tanta monserga. Pero, ¿dónde está ese país feliz? Si resulta que hasta en China, el país comunista más capitalista del mundo, ya se celebran estos jolgorios prometedores de buenos negocios...

La verdad, no me apetece felicitarles a ustedes en estas fechas tan artificiales. Prefiero desearles un feliz Año Nuevo lleno de felicidad, salud y sobre todo paz y justicia social. Que falta nos hace.

Miguel Ángel Pérez Oca.

viernes, 18 de diciembre de 2009

AMINATU HAIDAR, LA FUERZA DE LA FRAGILIDAD.


Nos ha dado una lección a todos, pero sobre todo a esos estúpidos partidarios de la fuerza bruta que con sus torpes acciones producen los héroes y los mártires que acabarán con ellos. Si Marruecos no le hubiera negado el pasaporte, si nunca la hubiera torturado ni recluido en cárceles espantosas, nadie hablaría ahora de Aminatu, pero, sobre todo, nadie hablaría ahora del Sahara ocupado. Claro, que si Marruecos no practicara la tortura, si Marruecos fuera una verdadera democracia, hubiera respetado la voluntad de los saharauis y no habría lugar para protestas, ni de Aminatu ni de nadie. Esa es la fragilidad de la fuerza bruta, frente a la verdadera fuerza de la fragilidad. Aminatu es una mujer de apariencia frágil, ya castigada y enferma por los anteriores padecimientos que le ha infligido la teocracia marroquí. Pero detrás de sus gafas, bajo su pañuelo musulmán, más allá de su tímida sonrisa, hay una enorme fortaleza de voluntad, una terca dignidad inexpugnable. Quien está dispuesto a morir no tiene nada que perder. ¿Queréis hacer de mí una martir? Pues, adelante, les dice a los que quisieron doblegarla, dejad que muera de hambre voluntariamente, torturadme otra vez, encerradme, y los míos tendrán en mi una bandera por la que luchar. ¿Habéis olvidado a Gandhi, habéis olvidado a Martin Luther King, habéis olvidado ya a Mandela? Pues ahí está Obama, la emergente India actual y la realidad multirracial y democrática de Sudáfrica para recordaros vuestra torpeza.

Aminatu Haidar es uno de esos ejemplos impresionantes ante los que los políticos sin carisma, los diplomáticos adocenados y los hombres serviles no saben qué hacer. El desconcierto de la fuerza bruta y de las rutinas burocráticas, de los soberanos divinizados y de los adocenados indiferentes ante una persona tan frágil como resuelta es un espectáculo reconfortante. Y las reacciones vergonzantes de seres miserables, como ese Risto de la telebasura, que ha hecho de la crítica indiscriminada y la mala leche su profesión, no hacen más que reforzar las posturas mezquinas de la gente de la derechona temperamental, a la que molesta que una mujer, debil y musulmana, les dé lecciones de moral. Que se jodan.

Aminatu nos demuestra muchas cosas, cosas que ya nos demostraron otros, pero que nunca terminamos de aprender. Nos ha demostrado que todo pueblo tiene derecho a decidir su destino. Que el Estado no es un producto de la Creación ni puede estar bendecido más que por la voluntad de los ciudadanos a formar libremente parte de él. Que ningún jefe de estado, ni Mohamed VI, ni Mao, ni Hitler, ni Franco, han tenido nunca derecho a ser sacralizados; porque el culto a la personalidad es un pecado político que denigra a los pueblos. Que no hay más camino que la libertad, la democracia, la igualdad entre hombre y mujeres, entre pueblos y creencias diferentes, entre seres que se respetan mutuamente. Que, como dijo Lao Tsé hace ya tantos siglos: "A más leyes, más delitos", "El mejor jefe no da órdenes", "El mejor luchador no mata a su enemigo".

Aminatu, ayer, sonreía casi sin fuerzas, meintras el avión la llevaba a casa. Había ganado, pero no ella que, seguramente, arrastrará toda su vida las cicatrices de este nuevo sacrificio, sino su causa, la causa de un pueblo cuyo territorio secular fue regalado por los herederos cobardes de un tirano moribundo a un rey astuto y endiosado cuya dinastía siempre ha mantenido a su pueblo en la ignorancia para que no cuestione sus designios. España, a pesar de su actual democracia, ha heredado una culpabilidad, cuyo complejo no nos abandonará mientras no procuremos al pueblo saharaui el cobro de la libertad que se le adeuda. Marruecos, dando la libertad al pueblo saharaui para que decida, estaría en el camino de conceder la libertad a su propio pueblo.

Aminatu es muy fuerte y muy grande, a pesar de su fragilidad. Si algún día llega la hora de tomar una decisión sobre el Sahara, habrá que contar con la señora Haidar.

Lo que más me duele es que para que todos aprendamos una lección tan importante, esta mujer se haya tenido que jugar la vida y la salud.

Perdónanos, Aminatu, porque es muy cómodo ser un nuevo rico de la Democracia.

Miguel Ángel Pérez Oca.

jueves, 17 de diciembre de 2009

FELICES FIESTAS Y MEJOR AÑO, HALA.


EL PECADO Y EL DELITO.


Otra vez. De nuevo monseñor Camino volvió a las andadas. El otro día, erre que erre, declaraba que el aborto debía ser considerado delito. No dijo "pecado", que sería lo suyo, dada su condición de teólogo, no. Dijo "delito", como correspondería a un jurista. Porque, claro, a los curas les corresponde calificar los pecados, y a los legisladores calificar los delitos. Cada cosa en su sitio. Porque no es lo mismo. Los delitos son castigados por el Estado con penas de prisión, multas o sanciones de acuerdo con su gravedad. Los pecados, dicen los sacerdotes que los castiga Dios, con penas de Infierno o Purgatorio en la otra vida, o penitencias post arrepentimiento y consfesión en este mundo. Pero no necesariamente una acción es simultáneamente las dos cosas: delito y pecado. No ir a misa los domingos puede ser pecado pero no es delito. Defraudar a Hacienda es delito, pero al parecer no es pecado - aunque debería serlo, por el "no robarás", creo yo, porque el que no paga los impuestos me está robando a mí en los servicios públicos a los que esos impuestos van destinados -. En fin, lo que quiero decir es que ningún diputado es quién para decir lo que es o no un pecado, y ningún religioso es quién para decirnos qué es o no un delito. ¿Qué dirían nuestros obispos si el Jefe del Gobierno les exigiera que declarasen pecado el blanqueo de dinero? Pues eso mismo le digo yo a monseñor Camino, al que cada día tengo más simpatías: Métase usted en sus asuntos, monseñor, y no entre en corral ajeno. Mande usted a las abortadoras al Infierno si le parece a usted bien castigar así a quien sufre una desgracia, pero no nos diga a los ciudadanos que el aborto es un delito, y que metamos en la cárcel a las abortistas, que para esos menesteres ya están los diputados elegidos por nosotros y no por "designio del Espiritu Santo" como pretenden ustedes que procede su autoridad.

Por cierto, el artículo 36 de nuestra Constitución dice: "La Ley regulará las peculiaridades propias del régimen jurídico de los Colegios Profesionales y el ejercicio de las profesiones tituladas. La estructura interna y el funcionamiento de los Colegios deberán ser democráticos."

¿Quién los elige a ustedes, monseñores, para ser obispos, los de arriba o los de bajo? ¿La profesión de sacerdote es una profesión titulada? ¿Se podría considerar a la clase sacerdotal, en su funcionamiento y estructura, como un Colegio Profesional? ¿Y esa estructura interna y ese funcionamiento son democráticos? Ayayay... que me parece, señores monseñores, que va a resultar que son ustedes anticonstitucionales.

Mira por donde.

Y es que no escarmientan.

Miguel Ángel Pérez Oca.

sábado, 12 de diciembre de 2009

EL ESCÁNDALO DE LA LEY DE DEPENDENCIA EN LA COMUNIDAD VALENCIANA.


Hace ya tres años que se aprobó la Ley de Dependencia destinada a ayudar a personas cuyas condiciones físicas o mentales no les permiten valerse por si mismas. En algunas comunidades autonómicas, como Cantabria, La rioja, Andalucía, País Vasco, Aragón, Castilla y León, Navarra, Castilla La Mancha, etc. la tramitación de las solicitudes se está llevando con normalidad, mientras que hay cuatro donde parece que la parálisis se ha apoderado de los gobernantes autonómicos, o que la suerte de los necesitados de ayuda les importa un bledo. Estos cuatro casos vergonzantes son nuestra Comunidad Valenciana, Baleares, Madrid y Canarias. Qué vergüenza. Estamos los cuartos por la cola de las 18 comunidades, con menos de un tercio del porcentaje de los casos que ya se atienden en Cantabria, La Rioja y Andalucía.

Como si la Comunidad Valenciana necesitase aún mayor desprestigio del que tiene en España. Una comunidad que se gasta fortunas en visitas papales, regatas de lujo y carreras de coches Fórmula 1, y que se encuentra sumida en un mar de rumores e imputaciones relacionados con la corrupción, incluido el asesinato de un alcalde, también es la que menos se preocupa por sus ciudadanos. Somos la Sicilia de España, mientras el señor Camps, con sus trajes de corte perfecto, nos cuenta milongas.

La Plataforma para la defensa de la Ley de Dependencia ha publicado un manifiesto denunciando el estado de abandono de este colectivo social: más de 1800 denuncias presentadas al Sindic de Greuges y 590 personas atendidas por el Turno de Oficio del Colegio de Abogados en 9 meses.

Y a lo mejor aún gana el PP las próximas elecciones autonómicas en nuestra Comunidad. ¿Qué nos pasa a los valencianos? ¿Estamos tontos o qué?

Si queréis apoyar este Manifiesto o realizar alguna gestión o acción al respecto, podéis dirigiros al correo electrónico de la Plataforma: dependencia_alicante@hotmail.com .

Mañana el desatendido puedes ser tú.

Miguel Ángel Pérez Oca.