martes, 21 de septiembre de 2021

EL NUEVO SIGLO

 

Tranvía a vapor y un automóvil ante el Monasterio de la Santa Faz.

SIGLO XX

 

            Lo confieso: me considero un habitante del siglo XX, que hoy vive desterrado en el XXI. Cuando lleguemos al actual siglo y os dé mis razones, quizá me comprenderéis. El caso es que acabado el XIX, con sus avatares y sus aventuras premonitorias, llega al fin la centuria del progreso, de  las fotografías fidedignas y reveladoras, del asombroso cinematógrafo, de la luz eléctrica, tan cómoda, vencedora de la noche, del motor de explosión, de los aviones que colmarían el viejo sueño de volar del mamífero plantígrado homo sapiens, del Arte más revolucionario y desconcertante, de nuestros mejores escritores y músicos; pero también de la creciente contaminación que anunciaba, aun tímidamente, un amenazador y sucio peligro, de las peores guerras tecnológicas, de los fanatismos más crueles y absurdos, de las más grandes y malbaratadas revoluciones, del dolor y las injusticias a la sombra del progreso, del bienestar como objetivo y la democracia auténtica y utópica que se falsea siempre por parte de los verdaderos y seculares poderosos y que nunca llega…

            En Alicante, como en toda España, la absurda Guerra de Marruecos y la resistencia obrera, cada vez más combativa, son los dos pilares de la tensión social. Que ya es un escándalo que los hijos de los pobres tengan que ir a la guerra si sus padres no tienen 2000 pesetas para rescatarlos, mientras los hijos de los ricos, propietarios del botín en disputa – las minas del Rif – se libran de ir a morir a Marruecos. Esa fue la causa de la rebelión obrera catalana, que se conoció como Semana Trágica de Barcelona, y que se saldó con el fusilamiento del pedagogo Ferrer Guardia.

            Pero el siglo se abre a la Historia con un acontecimiento astronómico que se dio por tierras - y cielos - alicantinas. El 28 de mayo de 1900 tuvo lugar un eclipse total de Sol que se vio desde Elche y Santa Pola. Vino aquí un famoso astrónomo francés, Camile Flammarión, del que se dice que prestó más atención a la paella y el vino del Vinalopó que al astro rey. Y los paisanos de Santa Pola presenciaron un nuevo juego, desarrollado por los tripulantes del barco de guerra inglés que trajo a unos científicos. Se llamaba Foot Ball y pocos años después se había extendido por toda la península, como una poderosa epidemia.

            Alacant recibió varias visitas del Rey Alfonso XIII, que venía en su yate Giralda y se iba a Madrid en tren, o venía en tren para embarcarse en su yate Giralda. En alguna de estas visitas lo acompañaba el Jefe del Gobierno don José Canalejas, muy vinculado a esta ciudad. Cuando fue asesinado en 1912, se le erigió el monumento que aún hoy perdura, obra del escultor Bañuls, y se bautizó el paseo continuador del de los Mártires, como Parque de Canalejas.

            La industria se desarrollaba en Alacant vertiginosamente. Así, además de contar con la Fábrica de Tabacos, teníamos fábricas de sacos y de conservas, refinería de petróleo,  cerámicas, fundiciones, imprentas y fábricas de abonos, harinas y tejidos.

            De la mano del potentado Pritz llegó la electricidad en 1912. En 1921 ya había en Alacant 256 automóviles matriculados. Y en 1923 teníamos tranvías eléctricos. Después de la Guerra Europea de 1914 -18 empezaron a llegar los aviones de línea que iban de Francia a Marruecos y Argelia. Uno de sus pilotos era un tal Antoine de Saint Exuperi, el autor del inolvidable Principito.

El 3 de marzo de 1915, el vapor Tiflis explotó y ardió en el puerto, causando la muerte de 4 tripulantes. Alacant vivió horas de terror por el temor a peores explosiones.

            En 1918 había llegado aquí la mal llamada Gripe Española, que mató a 342 alicantinos, entre los 65000 habitantes que tenía esta ciudad.

            Y a pesar del progreso, en 1920 el 43% de la población era analfabeta y en nuestro Instituto de Enseñanza Media estudiaban solo 300 alumnos de toda la provincia.

            Llegaban rumores de la Revolución Rusa y del Fascismo, en medio de una creciente hostilidad entre sindicatos (UGT y CNT) y patronos, con huelgas y enfrentamientos que causaron muertos entre trabajadores y matones de la patronal.

            En 1922 se inauguró el nuevo mercado, que parecía anunciar una época de prosperidad local; pero en Marruecos las cosas iban muy mal, con el Desastre de Annual, en el que el ejército español sufrió una terrible derrota con multitud de muertos, algunos de los cuales eran alicantinos. La situación era muy tensa y al Rey no se le ocurrió otra cosa que apoyar a una dictadura militar, encabezada por el general Primo de Rivera. El Soberano, por lo visto, ignoraba que en la Historia los errores siempre se han pagado caros.

 

viernes, 17 de septiembre de 2021

EL FINAL DEL SIGLO XIX

 


FIN DE SIGLO

 

            Cuando tras el golpe de Pavía de enero de 1874, accedió al Trono don Alfonso Francisco Fernando Pío Juan de María de la Concepción Gregorio Pelayo de Borbón y Borbón, más conocido como Alfonso XII, volvieron los viejos vicios de la política conservadora. Volvió el sufragio censitario, así que solo votaban los ricos. El Rey, cuando le daba la gana, nombraba nuevo jefe de Gobierno, quien enseguida organizaba elecciones a Cortes que, naturalmente, ganaba, en un sistema de turnos acordado entre los liberales de Sagasta y los conservadores de Cánovas, y los caciques locales. Y al margen quedaban los republicanos “posibilistas” de Castelar y Maisonnave.

            Al nuevo Rey le llamaron el Pacificador, porque nada más ceñir la corona, se produjo la Paz de Zanjón en Cuba y los carlistas fueron derrotados por tercera vez.

            Este rey joven y apuesto, de grandes patillas y porte simpático, contrajo un romántico matrimonio con su bellísima prima Mercedes de Orleans, que muy pronto moriría de tuberculosis, dejando al esposo desolado, triste y contagiado; a pesar de lo cual se apresuró a casarse con  la princesa María Cristina de Absburgo-Lorena, que le dio dos hijas y estaba embarazada cuando, tras una escasa década de reinado, don Alfonso murió de tuberculosis, siguiendo los pasos de su amada Mercedes.

            -Cristinita- le dijo a su esposa en el lecho de muerte -, no te calientes la cabeza, tú de Cánovas a Sagasta y de Sagasta a Cánovas.

            Y por segunda vez en nuestra historia, una María Cristina quedó de regente hasta la mayoría de edad de su heredero o heredera, pues en aquella época no había manera de saber antes del parto cuál iba a ser el sexo del que tenía que nacer. El Rey había tenido dos hijos varones con una actriz, pero como eran bastardos no podían aspirar al trono.

            Por fin, doña María Cristina dio a luz un precioso niño que nació ya rey, con el nombre de Alfonso XIII, y que sería el único monarca de nuestra historia que, al revés que los otros, nació rey y murió siendo ex monarca.

            Durante la regencia de doña María Cristina, en Alacant destacaron dos alcaldes, uno conservador y otro liberal, que llevaron a la ciudad modernizada al umbral del siglo XX.

            Manuel Gómiz “Ansaldo” tenía ya 63 años cuando fue elegido alcalde en 1890. De él fue el proyecto de Ensanche que llevaría a la ciudad más allá de las murallas, que había que derribar. Y a pesar de ser conservador, tenía sentido de la democracia y permitió que en 1891, Pablo Iglesias (el primero de ese nombre, no nos confundamos) diera un multitudinario mitin sobre la jornada de ocho horas, en esta ciudad. Después, harto de los manejos y chanchullos de la clase política alicantina, mandó a sus colegas a la porra y dimitió en 1893.

            El doctor José Gadea, médico eminente, amigo del anterior alcalde y político liberal, fue alcalde en los mandatos de 1893, 1897 y 1901, durante los cuales llevó a buen término el ensanche y demás obras proyectadas por don Manuel Gómiz.

            En 1896, el conservador Barón de Finestrat era el alcalde, a cuyo puesto había accedido en virtud del turnismo acordado entre liberales y conservadores. Cometió el error de creerse que aún estaban en el Antiguo Régimen y quiso subir los impuestos a los comerciantes alicantinos sin buscar su aprobación, lo que provocó un motín que se extendió también entre los obreros. Hubo choques violentos, y el barón tuvo que retirar su proyecto recaudatorio.

            En 1898, España perdió la guerra con los Estados Unidos y nos quedamos sin las últimas colonias ultramarinas: Cuba, Puerto Rico y Filipinas.

            Se acercaba ya el siglo XX y la mayoría de edad del rey Alfonso XIII.

 

viernes, 10 de septiembre de 2021

EL SILENCIO DE LAS ESTRELLAS EN LA FERIA DEL LIBRO DE MADRID.

 Como podéis ver en la foto de la caseta de Editorial Premium en la actual Feria del Libro de Madrid, mi novela  El Silencio de las Estrellas, Premio de Ciencia Ficción Ciudad del Conocimiento en 2017, ya va por su cuarta edición.



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martes, 7 de septiembre de 2021

MAISONNAVE.

 


ELEUTERIO MAISONNAVE.

 

            Don Eleuterio Maisonnave y Cutayar es el principal protagonista de la política alicantina en la segunda mitad del siglo XIX. Él fue el primer alcalde de Alacant elegido democráticamente por sufragio universal masculino tras la Gloriosa de 1868. Ministro, periodista, abogado, escritor de ensayos sobre Derecho Mercantil, fundador de partidos políticos en nuestra ciudad y mano derecha, a nivel nacional, del eminente político y orador don Emilio Castelar.

            Nacido en 1840 en el seno de una familia acomodada alicantina, fue director del periódico madrileño “El Globo”, desde donde promovía sus ideales republicanos. Fundó el Partido Demócrata en Alacant, y después sería destacado miembro del Partido Republicano Posibilista, del que llegó a ser diputado a Cortes por Alicante. Contribuyó a preparar la Revolución Gloriosa de septiembre de 1868. Durante la I República fue Ministro de Estado y de Gobernación. Después, en la Restauración Borbónica (Alfonso XII), volvió a ser diputado en varias legislaturas. Fue uno de los impulsores de la Institución Libre de Enseñanza y también fundó la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Alicante, posteriormente conocida como la Caja de Ahorros del Mediterráneo, recientemente desaparecida, fagocitada por el Banco de Sabadell.

            Era masón, habiendo ingresado a los 36 años en la logia alicantina Constante Alona, donde alcanzó el grado 33 con el nombre simbólico de Pericles.

            Veamos los momentos estelares de su biografía política:

            En octubre de 1869 los republicanos federales alicantinos de Froilán Carvajal se levantaron en armas contra el nuevo rey Amadeo I, llamando al alzamiento al resto de los republicanos. El alcalde de Alicante, Maisonnave, aunque era republicano, manifestó que acataba la Constitución votada por el pueblo, y se puso del lado del Gobierno. Carvajal sería detenido y fusilado en Ibi.

            Tras ser disuelto el Ayuntamiento a causa de la rebelión, Maisonnave volvió a ser elegido alcalde en 1870 y realizó importantes obras públicas en la ciudad.

            Don Amadeo I, hombre demócrata y moderado, no puedo resistir la prepotencia de los políticos españoles, y se marchó a su casa italiana. Las cortes, exasperadas, llegaron a proponer a Espartero que fuera nuestro rey, pero el viejo general, escarmentado de tantos reveses y enfrentamientos, declinó la oferta; y entonces se proclamó la República el 11 de febrero de 1873. En las elecciones a Cortes Constituyentes, Maisonnave fue elegido diputado por Alicante con una amplísima mayoría. Su ideal republicano se había cumplido al fin, dentro de la legalidad.

            En 1873 tuvo lugar en Alcoy la primera revolución proletaria de la Historia, dirigida por socialistas y anarquistas de la I Internacional; y hubo violentos enfrentamientos armados en los que resultó muerto el alcalde republicano moderado Agustín Albors. Finalmente, el levantamiento fue sofocado por el ejército, y Maisonnave, que era Ministro de Estado con el gobierno de Pi y Margall, criticó la actitud débil de su jefe, provocando su caída, y resultando nuevo presidente Nicolás Salmerón.

            Poco después estalló la sublevación cantonalista de Cartagena y varios navíos de guerra vinieron a Alacant con la pretensión de poner la ciudad del lado de la revolución. Maisonnave se presentó en Alicante y organizó la resistencia, ante el bombardeo de la ciudad por parte de la pequeña flota cartagenera, que tras 6 horas de hostilidades se retiró a sus bases. El resultado había sido de 9 muertos (4 de ellos civiles) y 40 heridos. El presidente Castelar felicitó a Alacant por su heroísmo y nombró a Maisonnave Ministro de la Gobernación, desde cuyo puesto intentó mantener el orden constitucional frente a cantonalistas, internacionalistas, carlistas nuevamente sublevados y demás insurrectos.

            Pero la situación se hacía insostenible, y en enero de 1874, el general Pavía irrumpía con sus hombres en la Cortes y las disolvía, dando lugar al retorno de la monarquía borbónica en la figura de don Alfonso XII, en lo que se llamó el Régimen de la Restauración. Y Maisonnave siguió en activo, con su mentor Castelar.

Fallecería en Madrid en mayo de 1890, a la edad de 50 años. Nunca un alicantino había tenido tanta influencia en la política nacional.

viernes, 3 de septiembre de 2021

LOS JUECES Y LA DEMOCRACIA.

 



LOS JUECES DE MONTESQUIEU.

 

            Montesquieu, el filósofo francés de la Ilustración, dejó muy bien definida la  estructuración de los poderes públicos para garantizar la democracia. Todo poder debe proceder del pueblo y debe haber una división de los poderes que garantice que ninguno de ellos prevalezca sobre los otros. Así, es la ciudadanía la que, directa o indirectamente, debe elegir a los titulares de esos poderes, que son: El poder legislativo, encargado de elaborar las leyes; el poder ejecutivo, encargado de ejecutarlas; y el poder judicial, que juzga el comportamiento de los ciudadanos y aplica las sanciones que marca la ley.

            En nuestro país, los ciudadanos elegimos a nuestros representantes en las dos cámaras legislativas, el Congreso y el Senado, que elaboran las leyes y que configuran la mayoría que permita formar el Gobierno que ejecute dichas leyes y que constituye el poder ejecutivo. Pero, a mi juicio, el poder judicial es el que abriga mayores dificultades democráticas: Un Juez es un funcionario que ha accedido a su puesto mediante oposiciones. Su poder no viene del pueblo, sino de los tribunales que lo han examinado para juzgar su capacidad. Entonces, ¿cómo puede un simple funcionario disponer de mi libertad o sancionarme por un delito o falta que, presuntamente, yo haya cometido, si yo no he votado, ni directa ni indirectamente, a los jueces? En esto falla, entre nosotros, la concepción de Montesquieu. Y la exigencia del señor Casado de que los jueces sean los que elijan a los jueces del Consejo General del Poder Judicial es una aberración. De hecho, en Estados Unidos y en otros países son los ciudadanos los que eligen a los jueces. Y eso también crea una problemática a tener en cuenta, si no queremos que la justicia se politice.

            Yo no sé cuál es la solución, pero desde luego si el poder judicial procede de funcionarios que han accedido a él mediante exámenes valorados por sus futuros compañeros de oficio, ¿ dónde queda la democracia, señor Montesquieu ?

lunes, 30 de agosto de 2021

LA GLORIOSA.

 


LA GLORIOSA

 

            En la segunda mitad del siglo XIX Alacant ya era una ciudad importante. En 1877 tenía 35.000 habitantes y al finalizar el siglo, 50.000. Nos dice don Nicasio Camilo Jover que sus calles céntricas estaban adoquinadas. Había alumbrado de gas. Contaba con 3.900 edificios, 6 iglesias, un instituto de 2ª Enseñanza, catorce escuelas, un observatorio astronómico, una biblioteca pública, un teatro, dos cuarteles, dos hospitales, una casa de expósitos y maternidad, una fábrica de cigarros donde trabajan más de 4.000 mujeres, una casa de baños, una plaza de toros, un trinquete, tres paseos “lindísimos”, siete fuentes monumentales y nueve de vecindad, tres fondas, numerosas casas de huéspedes, un casino, seis cafés, dos molinos harineros a vapor, dos litografías, cinco imprentas, tres gabinetes fotográficos, una fábrica de nitrato de potasa, otra de espejos, una fundición de hierro, una aserrería, varios comercios de quincalla y bisutería, tiendas de modas, talleres de varias industrias, almacenes de muebles de lujo, fábricas de curtidos, alfarerías, el ferrocarril, el muelle que se internaba ya 625 metros en el mar, estaciones telegráficas, varios periódicos, una sucursal del Banco de España, consulados, aduana, y en verano numerosos viajeros que acudían a sus playas y encontraban en la bahía siete cómodos establecimientos de baños.

            Se cuenta que el famoso escritor danés Hans Christian Andersen pasó por Alacant y se hospedó en la  Fonda del Bossío, frente al Teatro Principal, desde donde podía oír “el reflujo del mar” en “una noche de verano como no la había experimentado nunca”.

            Las viejas murallas iban siendo derribadas, dando lugar a la posibilidad de crear nuevos barrios, como San Blas y Benalúa, y el puerto iba creciendo con la prolongación del muelle de levante y la construcción de un contramuelle, separado de éste por una bocana; y ya se pensaba en construir un segundo muelle de levante que cerrase y protegiese definitivamente la instalación y diese un mayor calado a los atraques de grandes barcos.

            En 1861, Narcis Monturiol probaba en nuestro puerto, ante las autoridades del Gobierno, su submarino Ictíneo, 8 años antes de que Julio Verne publicara su novela “20.000 leguas de viaje submarino”.

            Instituciones importantes que aún hoy perviven fueron el Ateneo y  la Logia Masónica Constante Alona. Florecieron partidos políticos, como el Demócrata, de Eleuterio Maisonnave y Aureliano Ibarra; incipientes sindicatos y mutualidades obreras; nuevas ideas que anunciaban el fin del régimen personificado en doña Isabel II, que se defendía con la represión de conocidos liberales, como Tomás España y Aureliano Ibarra, encarcelados por sus opiniones.

            Y al fin, el 18 de septiembre de 1868 estalló la revolución conocida como La Gloriosa, que empezó con el pronunciamiento de la Armada en Cádiz. En Alacant hubo un intento de levantamiento el día 21 con la construcción de barricadas frente al Teatro Principal, que fue sofocado rápidamente por el ejército en un breve tiroteo; pero el 29, al conocerse la victoria revolucionaria en la batalla del Puente de Alcolea, huyó el Gobernador Civil y el Ayuntamiento, de color conservador, cedía sus poderes a una Junta Revolucionaria provisional, mientras de Madrid llegaba la noticia: la Reina había marchado al exilio. Y los revolucionarios, capitaneados por el general Prim, se apresuraron en buscar un nuevo rey democrático para España; y lo encontraron en la persona del príncipe italiano Amadeo de Saboya. Amadeo I sería un buen rey, cargado de buena voluntad, pero su reinado se inició en circunstancias trágicas: Cuando llegó a España no estaba su amigo el general Prim para darle la bienvenida, pues acababa de ser asesinado.

Alicante, con el resto de España, veía con cierta esperanza, no exenta de temores, cómo nuestro país entraba en una nueva era. ¿Acabaría triunfando la Democracia?

domingo, 29 de agosto de 2021

TIEMPO SALVAJE.

 

Ayer, día 28 de agosto de 2021, el diario INFORMACIÓN de Alicante, me ha publicado este escrito de opinión en su sección de Cartas de los Lectores.

 

TIEMPO SALVAJE

 

            Un hombre riñe con su esposa y se venga asesinando al hijo común, un niño inocente, de dos años de edad. Varios “tíos muy machotes” discuten con un muchacho y entre todos lo matan a palos al grito de “¡Maricón!”. Otra pandilla se sienta a consumir en la terraza de un bar, después intentan largarse sin pagar, el dueño los persigue reclamando el pago de la cuenta y acaba en el hospital lleno de golpes y heridas. Los talibanes se hacen dueños de Afganistán, sembrando el terror y sojuzgando a las mujeres, ponen un plazo improrrogable hasta final de agosto para abandonar el país a los soldados y funcionarios occidentales, que intentan llevarse también a sus colaboradores locales, pero una facción islamista todavía más bestia, pone dos bombas suicidas entre la multitud que intenta huir y mata a un considerable grupo de fugitivos, soldados americanos e incluso, se dice, algún talibán. En Colombia, bajo las mafias del narcotráfico, no se puede vivir. La Manga del Mar Menor se llena de peces muertos, envenenados por la agricultura industrial de tierra adentro. El Capitalismo está acabando con el clima y huracanes, inundaciones y sequías acaban con la vida plácida de los Homo Sapiens que han dado al dinero la categoría de deidad. ¿Adónde vamos? ¿Nos estamos suicidando? Mientras los clubes de futbol fichan a los virtuosos del balón por cientos de millones de euros. ¡Estamos locos!

 

                                                                                  Miguel Ángel Pérez Oca