"Giordano Bruno, el loco de las estrellas" fue la primera novela publicada por mí, en el año 2000. Desde entonces he hecho muchas cosas, que os ofrezco, porque la vida sin compartir no es nada.
sábado, 9 de abril de 2016
¡YA ESTÁ BIEN!
martes, 5 de abril de 2016
NADA DE NADA
Y no me refiero al asunto de las negociaciones para constituir un Gobierno progresista, que eso está todavía en el alero y unas próximas elecciones serían algo así como un tsunami o una catástrofe no sé si política o histórica...
No, me refiero al tema de la última Tertulia, que era, precisamente: NADA.
Pues eso es o que escribí al respecto. Espero que os guste.
NADA.
-Nada,
nada – solía decir Aquiles Llongueras en cuanto tenía ocasión -, eso es así,
como yo digo.
En
su tertulia literaria siempre se leía al autor que él proponía. Siempre
prevalecía su criterio. Y si un escritor no era de su agrado, nunca llegaba a
leerse, porque para eso había instituido una lista negra de autores malditos.
Era un líder nato.
Y
le iba la marcha. Así que se propuso ampliar su influencia extendiendo sus
actividades a la práctica del sexo depredador. No tenía más que mirar
intensamente a una mujer para verla estremecerse disimuladamente. Tenía un
magnetismo especial y una capacidad de convicción con la que hubiera sido capaz
de llevarse al huerto a una doña Inés rediviva… Y lo hizo. Así que, nada más
que para probarse, venció la resistencia de la Presidenta del Club de Mujeres
Castas, que aún le dura a la pobre la sonrisa boba, y parece santa Teresa
traspasada por la flecha del ángel de Bernini.
Un día,
Aquiles pensó dedicarse a la política. Se enroló en un partido mayoritario y
enredó a todos sus compañeros en negocietes de recalificación urbana y
cohechos, de los que acabó forrado; y cuando estalló el escándalo, se convirtió
en el apóstol de la transparencia y martillo de corruptos, y consiguió que
metieran en la cárcel a sus antiguos colegas, mientras él salía ileso.
Pero,
fue por entonces cuando Aquiles Llongueras, eximio tertuliano, político fecundo
y gran conquistador erótico, conoció a Patricia de la Track Pomares, bellísima
aristócrata que en su primer encuentro no mostró sentirse especialmente
impresionada por sus indiscutibles cualidades de macho alfa.
La
indiferencia de la dama fue como un desafío para Aquiles que, agotadas todas su
habilidades, no pudo hacer otra cosa que confesarle su amor y propósitos
matrimoniales, con la intención de dejarla plantada en cuanto la hubiera podido
seducir.
Pero
la dama, que además de hermosa, culta y discreta, era doctora en Psicología y
Psiquiatría por la Universidad de Lovaina, le dijo que, si bien le parecía un
galán muy apetecible y, al parecer, sincero, ella no podría entregarse a nadie
a quien no hubiera sometido previamente a un test de su invención capaz de
desvelar los más altos valores del espíritu humano. Y si resultaba ser tan
valioso como aparentaba, sería suya.
-Verás,
querido – le dijo - , se trata de un aparato muy similar al polígrafo, que
emite un certero diagnóstico sobre el contenido espiritual del investigado. No
tienes más que dejar que te ponga este brazalete con sensores en la muñeca y
por la ranurita esa saldrá un papelín en el que vendrá escrito un completo informe
sobre todo el contenido de valor que atesore tu alma.
Aquiles,
convencido de su valía, no tuvo inconveniente en someterse a la prueba, aunque le
inquietase un vago temor a ser descubierto en sus arteras prácticas.
Cuando,
después de un rato de experimentar extraños cosquilleos en el brazo, la máquina
se detuvo y el papelito comenzó a salir por la ranura, nuestro brillante protagonista
vio con estupor que solo había una palabra escrita en el:
“NADA”
Hoy
día, Aquiles, expulsado de su partido, purga sus cohechos en el penal de
Villena. No ha sido admitido en la tertulia literaria de la cárcel y hace años
que no se come una rosca, por no contar con ninguna voluntaria para un vis a vis.
Desde que la máquina le descubrió su verdadera valía, no ha sido capaz de
engañar a nadie más.
Patricia
de la Track guarda entre las páginas de su diario el papelito con la palabra
“NADA” que colocó ella misma en su aparato de tomar la tensión arterial,
hábilmente tuneado para el caso.
-Había
que bajarle los humos a ese cabronazo – cuenta a sus amigas.
Miguel
Ángel Pérez Oca.
miércoles, 23 de marzo de 2016
LA INCERTIDUMBRE DEL GENERAL.
El tema para la Tertulia de ayer era La Incertidumbre. Este fue mi trabajo, basado en un hecho rigurosamente histórico:
LA INCERTIDUMBRE DEL GENERAL.-
El General se debatía en la
incertidumbre. Sobre su mesa de despacho tenía una condena a muerte por firmar.
Esa misma mañana ya había firmado treinta y seis. Pero esta, la del hijo del
Jefe del Gobierno democrático contra el que se había alzado, la dejó para la noche, porque antes tenía que
tomar una decisión muy importante.
-Fírmala,
cariño – le decía su esposa -. No seas tonto. Si la firmas, ellos se vengarán a
su vez, matando al fundador e ideólogo de nuestro partido y ya no tendrás ningún
rival político entre los sublevados. ¿No lo comprendes?
-No
la firmes, mi General – le había aconsejado su secretario personal y pariente
de confianza -. Si en vez de fusilarlo, pones al chico del Presidente en la
frontera, los del sindicato socialista sacarán de la cárcel estatal a nuestro
ideólogo y lo llevarán a la costa, donde le espera un buque extranjero. Ese es
el trato que hemos hecho con ellos, pero tienes que decidirte antes de las 12
de la noche; porque a esa hora entran de guardia los del sindicato anarquista,
y esos no quieren ni oír hablar del asunto…
-Claro,
¿qué te va a decir tu primo, que es un idealista? Tú firma y así te conviertes
en el único jefe del Movimiento. No seas bobo – le insistía la Señora.
Y
el General temía equivocarse en su decisión. Conseguir la liberación del
ideólogo de la rebelión, canjeándolo por el hijo del Presidente demócrata, le
hubiera dado muchísimo prestigio, pero también daría al levantamiento un jefe
político que le disputaría el liderazgo de los suyos; porque ese joven, guapo y
brillante, era un maldito intelectual, amigo de poetas y filósofos, y fundador
del partido totalitario cuya ideología justificaba la sublevación. Y eso le
faltaba a él: tener un politicastro por encima que lo dejase en mero jefe
militar; y que, después de ganar la guerra, le diría: “Muchas gracias, mi
General, y ya puede usted retirarse con una buena paga”. De eso nada, monada.
Así
que el General se inclinaba cada vez más por hacer caso a su esposa. Ella era
tan despiadada y ambiciosa como él… y más lista. Y provocar la venganza de los demócratas
cargándose al hijo de su jefe le parecía una jugada genial. Pero, por otro lado,
su primo el secretario aducía en defensa de sus argumentos la tradicional
nobleza y caballerosidad de los militares, su amor a la Patria, que reclamaba
un jefe de la talla del político preso en territorio enemigo y, por último, la
caridad cristiana, y más que cristiana, católica, de la que siempre había hecho
gala el General, para que no ordenase la ejecución de un muchacho inocente, por
muy hijo que fuera del jefe del Gobierno.
El
General estaba sumido en la incertidumbre, y las agujas del gran reloj de
péndulo de su despacho no esperaban. Pronto darían las doce, el barco extranjero
zarparía de vacío y el ilustre preso estaría sentenciado, aunque no ordenase
fusilar al joven demócrata, tal como le recomendaba su mujer para estar más seguros.
-Es
que mi señora es un mal bicho – se dijo en un momento de debilidad. Y reconoció
que si esta frase la hubiera pronunciado cualquier otro, incluido su primo, lo
hubiera mandado ejecutar inmediatamente; pero tenía que reconocer que era una mujer
de armas tomar. Con lo bien que vivía él en las Islas, tan tranquilo, y fue
ella la que lo convenció de que se sumase al Glorioso Movimiento ese de las
narices. Y una vez puesta en su limitada mollera la idea de convertirse en Jefe
Supremo de la rebelión, ¿quién se resistía a eliminar cualquier impedimento?
Dios, o quien fuese, no se habría llevado a todos sus competidores en vano…Y las
agujas se acercaban ya a las 12.
-¿Qué? ¿Firmas
la condena del hijo del Presidente o llamas para que lo pongan en libertad? – le
apremió la Señora – Hijo, que das grima con tanta duda.
Pero el
General no hizo nada, inaugurando así una característica muy importante de su
política de los siguientes 40 años. Dieron las 12 y los dos reos siguieron cada
uno en su cárcel. Y así fue como el General se convirtió en Generalísimo.
Miguel Ángel Pérez Oca.
sábado, 19 de marzo de 2016
LA GRAN DECEPCIÓN.
El PP no necesitaba
decepcionarme. Lo ha hecho desde siempre, o sea, desde que se llamaba Glorioso
Movimiento Nacional y yo era pequeñito. Ciudadanos me pareció una derecha
homologable y abrigué alguna esperanza de que fuera capaz de canalizar la
mezquindad de los casposos conservadores carpetovetónicos hacia posiciones de
derecha razonable y europea; pero ya veo que, puestos a funcionar y con el
ejemplo deplorable de las derechas europeas al uso, son más de lo mismo. Ahora
bien, mis esperanzas de toda la vida estaban en la Izquierda… ¿Llamaré
Izquierda al PSOE? Desde que el impresentable Felipe González dijo aquella
malvada estupidez de “Hay que ser socialistas antes que marxistas”, que no
abrigo muchas esperanzas en los social demócratas hispánicos. Alguna vez me he hecho
ilusiones, cuando Zapatero, e incluso cuando Rubalcaba; pero este Pedro Sánchez,
guapito y artificial, me parece un guiñol, una marioneta manejada por oscuros
compromisos, que se manifiestan en las famosas “puertas giratorias” donde los “felipes”
acomodan sus mezquinas ambiciones de monosabio. Está claro que hay un
imperativo secreto que hace imposible la confluencia de izquierdas, desde
tiempos inmemoriales. Acordaos de Anguita y las preferencias de Felipe por
aliarse antes con los nacionalistas vascos y catalanes que con sus presuntos “hermanos”.
Ahora se ha vuelto a ver: Don Pedro prefiere el acuerdo con Ciudadanos antes que
con sus hermanos proletarios. Porque, como dice él: “los números no cuadran con
la Izquierda, solo”. ¿Y con la derechita de Rivera, sí? ¿Por qué no se buscó
primero un acuerdo de izquierdas y después se propuso la negociación con la neo
derecha, con la que tampoco “dan los números, solo”?
Hay un
mandamiento secreto, desde la Transición, que impide los acuerdos de gobierno
entre PSOE y la Izquierda de verdad ¿Estamos? Pues, eso. Pero la decepción no acaba
ahí. Cuando las elecciones del 20 de diciembre cambiaron el panorama político proclamando
el fin del bipartidismo, lloré de alegría. Ahora me arrepiento de haberlo
hecho. Porque todos, ¡TODOS!, me han defraudado. El mesiánico Pablo Iglesias y
sus muchachos están sometidos a las tensiones internas que les provoca tanto
friki en sus asambleas maximalistas. No se puede ir por la vida política con un
Todo o Nada por divisa. Hay que negociar, someterse a un Programa Mínimo a
falta de un maravilloso Máximo al que solo se puede acceder (y con reservas)
cuando se conquista la mayoría absoluta, impensable en este momento de tetra o
multi partidismo. No se puede, pero si se manifestasen razonables y tragasen
con alguna limitación a sus ambiciones legítimas y dignas (que conste que lo
son, aunque no posibles al 100% en este contexto), ¿qué dirán los frikis de sus
asambleas?. Podemos, más que un partido es una moda, y se puede disolver en
multitud de grupúsculos iluminados por la verdad intransigente. Las “Mareas”,
Compromís, las confluencias madrileñas y barcelonesas, etc. pueden saltar de la
olla a presión en cualquier momento y el 15M será como el Mayo de 68, un bello
recuerdo bajo los adoquines del “establisment”. Tendrían que aprovechar el momento,
porque si lo dejan pasar y hay que ir de nuevo a las elecciones, la gente no se
lo va a perdonar y se quedarán solitos con sus frikis y sus tonterías.
Dejadme aquí que deje constancia de una
honrosa y entrañable excepción: Para mí, la única opción razonable y
constructiva de izquierdas es la que representa Alberto Garzón de Izquierda
Unida, digno heredero de Anguita el honesto; pero la maldita Ley Electoral y
los desprecios y maniobras de Iglesias y sus muchachos los han reducido a una posición que
no pasa de testimonial.
Y en la
periferia de este follón está la causa catalana, el señuelo de una independencia
imposible e imposibilitadora (señuelo de los Pujol, Mas, etc. para ocultar sus
pecados), que aún enrarece más la posibilidad de una armonía entre la izquierda
y el centro izquierda. Si no dices que apoyarás el referéndum, se te marcha la
izquierda periférica, y si lo apoyas, no hay manera de que trague el tándem PSOE-Ciudadanos y sus tabús de que “se rompe España”.
¿Es tan
difícil hacer ver al electorado periférico que la actual Constitución (que se
pactó entre franquistas e ilusionados y condescendientes demócratas dispuestos
a bajarse los pantalones con tal de ser libres), imposibilita un referéndum de
autodeterminación y que su modificación es impensable con un Senado en manos
del PP? ¿Es imposible llegar a un acuerdo para una legislatura corta (1 ó 2
años) en la que se aprueben las leyes y medidas más urgentes, en las que todos
(salvo el deleznable y corrupto PP) estén de acuerdo? ¿Dónde está la voz que
imponga el sentido común? En la entrevista del bar, con el divino Ébole, Pablo
y Albert estaban de acuerdo en muchas cosas, en general, con las más urgentes. Yo
me pregunto si Évole tendría que llamar a ese dichoso bar a los tres o cuatro
dirigentes implicados, a ver si delante de unas cervecitas llegan al acuerdo
que les exige el pueblo.
Porque
si no, que se vayan a hacer puñetas… Todos.
Miguel Ángel Pérez Oca.
jueves, 10 de marzo de 2016
CRETINISMO POLÍTICO Y CIENCIA FICCIÓN.
Me tendréis que perdonar, pero últimamente no tengo muchas ganas de escribir en el blog. Debe ser el efecto de algo así como una depresión politicogénica. Y es que la situación política de mi país me tiene hecho polvo. Yo me pregunto si es que nuestros líderes son idiotas o si se han propuesto volvernos locos a todos con sus intransigencias y sus chorradas. ¿Tánto costaría que cada uno repasara los programas de los otros y dijera con cuáles de sus medidas propuestas está de acuerdo, para ver qué acciones urgentes cuentan con la aprobación de todos ellos (por ejemplo: una nueva y proporcional Ley Electoral, acciones urgentes contra la pobreza y la desigualdad, etc.), y a continuación acordar una legislatura breve, de uno o dos años, con un gobierno de integración, o con el apoyo de todos (excepto el maldito PP, claro), con el fin de sacar este país del atasco y con una nueva ley electoral, hacer elecciones anticipadas en cuanto esas medidas estuvieran ya tomadas? Sería una solución razonable, pero no se le ha ocurrido a ninguna de nuestras imbéciles lumbreras. ¡Pues que les den! Como nos lleven a nuevas elecciones en agosto o septiembre, le daré a las papeletas un uso más útil que el de ser depositadas en las urnas. Las utilizaré de papel higiénico.
Por otro lado, estoy inmerso en la escritura de una novela de ciencia-ficción que me tiene en plena fiebre creativa y a la vez me relaja y me compensa de todos los disgustos que me dan los Pedros y los Pablos de las narices. Os pongo un dibujo que he hecho sobre un alienígena del planeta C del sistema 351 Orionis. A ver qué os parece. Las elucubraciones sobre el viaje interestelar y sus connotaciones relativistas y tal, me ocupan todo el día y parte de la noche. Por eso y por lo otro, estoy flaqueando en mi labor de bloguero. Espero que me perdonéis.
En cuanto pase la epidemia de cretinismo político, me pongo otra vez al tajo.
Miguel Ángel Pérez Oca.
Por otro lado, estoy inmerso en la escritura de una novela de ciencia-ficción que me tiene en plena fiebre creativa y a la vez me relaja y me compensa de todos los disgustos que me dan los Pedros y los Pablos de las narices. Os pongo un dibujo que he hecho sobre un alienígena del planeta C del sistema 351 Orionis. A ver qué os parece. Las elucubraciones sobre el viaje interestelar y sus connotaciones relativistas y tal, me ocupan todo el día y parte de la noche. Por eso y por lo otro, estoy flaqueando en mi labor de bloguero. Espero que me perdonéis.
En cuanto pase la epidemia de cretinismo político, me pongo otra vez al tajo.
Miguel Ángel Pérez Oca.
miércoles, 9 de marzo de 2016
LAS TRES GRACIAS.
El tema (los temas) propuesto por la Tertulia para el pasado lunes, era (eran) nada menos que "La Primavera y yo", "Ciudadano del Mundo" y "El amor y la vida", ¡Todo para una sola página! Demasiado para el cuerpo. Y todo porque vinieron tres nuevos tertulianos y cada uno propuso su tema, como es costumbre en nuestras reuniones. El cabreo me hizo presentar solo una composición poético- reivindicativa que os adjunto, y en la reunión se propusieron y acordaron ciertas medidas de democratización del funcionamiento, respecto a la fijación de temas y lecturas por consenso de todos los tertulianos.
¿Vale?
LA PRIMAVERA, YO Y
OTRAS CUESTIONES.
“Primavera y yo”, un tema.
“Ciudadano del mundo”, más.
“Amor y la vida”… ¡Venga!
Si al por mayor me los das.
Y sin aliento me dejan,
por exceso, las cuestiones,
que tal montón de propuestas
me provoca confusiones.
Amor y vida, si escribo,
he de tratar con cautela,
que no sería de recibo
que lo dé por bagatela
La Primavera y yo me darían
para buenas reflexiones
y una página tendría
completa de mis razones.
El ciudadano del mundo
es también un argumento
para escribir muy profundo
sobre muy graves eventos.
Mas no se me haga escribir
tres temas en una página
haciéndome discernir
como si fuera una máquina.
Desisto, pues, de afrontarlos,
al menos en buena prosa,
que en verso habré de colarlos
por razones enojosas.
Primavera, ciudadano,
amor, vida… en una pieza.
Me rindo y dejo el encargo,
que me duele la cabeza.
Miguel Ángel Pérez Oca.
lunes, 29 de febrero de 2016
PORNOGRAFÍA POLÍTICA.
Dícese de la Pornografía que
consiste en convertir el amor carnal en un espectáculo “guarro”. Pero, ¿cómo
deberíamos llamar a un espectáculo presuntamente “guarro” cuando su sujeto es
la política? Yo -¿qué quieren que les diga?- estoy avergonzado de la política de
este país, mucho más de lo que pudiera estar si fuera espectador de uno de esos
espectáculos que se dicen pornográficos, y que en ocasiones podrían resultar
hasta saludables, comparados con la vergonzosa actuación de los líderes
protagonistas de estas últimas elecciones generales y las negociaciones
subsiguientes.
Por
un lado, el disléxico Rajoy, que se queja de que le hayan nombrado persona non
grata de su ciudad natal con la extraña frase de que forma parte de unas presuntas
víctimas que “son sentimientos y tienen personas” (?). En su proverbial inopia
todavía no se ha dado cuenta de que su partido huele mal, por aquello de la
corrupción permanente, o como diría un andaluz, “hiede”, con hache aspirada. Y
que nadie quiere estar con alguien que hiede. Bueno, pues el cándido galaico
todavía insiste en hacer un “menage a trois” con los dos guapitos de nuestra
política: El Rivera que se las da de moderno desde unos presupuestos de derecha
neoliberal de toda la vida, y el Pedro Sánchez, que ni tiene ideología ni se la
espera, y que solo puede aspirar a un pacto con la derecha ajena al PP;
pretendiendo, eso sí, que Rajoy o los de Podemos le apoyen desde la barrera o
al menos se abstengan en la próxima sesión de investidura. Lamentable. Al
Partido Socialista Obrero Español, ya hace muchos años que se le cayeron dos
palabras de sus siglas: “socialista” y “obrero”. Seguramente, desde que Felipe
dijo aquella sandez programada de “Hay que ser socialista antes que marxista”.
Y aunque algún incauto de buna voluntad, como Zapatero, intentase regenerar
ideológicamente a su partido, los actuales barones del mismo ya se han ocupado
de mantener las líneas rojas y las intransigencias, para atornillar al Pedro y
para que “No se rompa España”, que suena a discurso del viejo Tío Paco que te
mueres.
Por
otro lado están los listos, los doctores en Ciencias Políticas, tan serios y
tan soberbios como les corresponde por sus títulos académicos, a los que
sospecho no les interesa tanto conquistar el poder (que también) como que en un
futuro los libros de Ciencias Políticas e Historia digan de ellos que fueron
capaces de hacerlo, aplicando sus fórmulas magistrales. O sea, que en el fondo
no están haciendo política, si no jugando a un videojuego político de tamaño
natural. Un juego apasionante en el que se juegan (valga la redundancia) sus
respectivos prestigios profesionales. Han sabido capitalizar el descontento de
los del 15 de Mayo. Han afirmado que no son de derechas ni de izquierdas, cuando
les convenía, pero ahora critican al Pedro Sánchez de que se vaya con la derechona.
Han calificado de Casta Política a los viejos políticos, pero no se reconocen
como Casta Académica, que es lo que son. Adoptan estrategias encaminadas a
fagocitar a sus presuntos hermanos de Izquierda Unida y a expulsar hacia la
derecha a sus presuntos primos del PSOE, para quedarse con el monopolio del
progresismo. Salir con las declaraciones que hicieron exigiendo la
Vicepresidencia y los Ministerios más controladores, y hacerlo en público,
frente a un candidato asediado por sus propios barones, era empujarlo hacia la
negativa. Otra cosa hubiera sido decirlo en privado, en unas negociaciones como
Dios manda. Pero ellos no quieren eso. Están haciendo un experimento de
laboratorio para ratificar sus tesis, y el laboratorio se llama España y los
ratones son todos los españoles. Y como el experimento contempla unas próximas
elecciones que les permitan cotejar los resultados, nos están manipulando y, lo
que es peor, manipulando a los jóvenes quincemayistas, que se creen que han
inventado el huevo frito político, ese huevo frito que ya cocinaban sus papis
en el Mayo francés.
Y
aún hay más pornografía. La de los conservadores catalanes que, como ya es
costumbre en ellos, suelen tapar sus vergüenzas con la senyera y así, cuando
alguien les acusa de perpetrar latrocinios seculares, ellos se defienden
diciendo que eso es una ofensa a Catalunya. Al final ya nadie podía aguantar al
carota de Mas (Algo parecido a lo que
ocurre a nivel estatal con Rajoy) y hubo que contentar a los ingenuos de ERC y
la CUP con otro señor, ese que se tapa la cara con el flequillo. Se han
aprovechado del caldo de cultivo que destila desde siempre la intransigencia
del nacionalismo carpetovetónico, personificado en Rajoy y su PP. Alguien ha
dicho que cada vez que habla algún vocero del PP se incrementa en unos miles el
número de independentistas. Empezaron echando abajo su Estatut y continuaron
cabreando al personal hasta conseguir el empate técnico entre el SI y el NO a
la independencia catalana. Si unos y otros (PP y PSOE) no dieran tantos
testimonios de su propia idiocia, uno podría advertirles que o se hace pronto
un referéndum que todavía, a día de hoy, ganaría la permanencia de Cataluña en
el Estado Español o se creará un ambiente viciado en el que los
independentistas podrán buscar la ruptura con “Madrid” por las buenas o por las
malas, con su probable precio de violencia y sangre, que Dios y el sentido
común no quieran que ocurra. Todas estas consideraciones, contaminadas con
líneas rojas y mala leche están envenenando más si cabe el triste espectáculo
pornográfico de la política española.
Para
mí que el único político español que está a la altura que le requiere la
Historia es Garzón, de Izquierda Unida, que es un hombre sereno y honesto que
sabe transmitir a quien le oye sus ideas claras y contundentes. Pero nuestra
injusta Ley Electoral, perpetuada durante toda la etapa de la larguísima
transición por los patrones de la Casta PP-PSOE para beneficiarse, le condena a
tener solo 2 diputados a pesar de sus resultados electorales, no tan malos como
parecen. Su desgracia, creo yo, viene de haber tenido un predecesor
dinosáurico, Cayo Lara, de la vieja escuela del PC, cuya organización piramidal
va muy bien para la clandestinidad, pero no vale para una etapa en la que la
democracia, la asamblea y la libertad de expresión y pensamiento deben primar
sobre dogmas y consignas. En lugar de saber cómo liderar a los chicos del 15M, Lara
acabó siendo abucheado durante un desahucio y dio paso a Garzón cuando ya era demasiado
tarde.
En
fin, que esto da pena, hasta el punto de estar considerando negarme a
participar en este lamentable espectáculo pornográfico, si las marrullerías de unos
y otros nos trajeran nuevas elecciones. En ese caso, quizá practicaría la
abstención activa, o sea, como ya he dicho en un artículo anterior, que me
comería con patatas mi próximo voto, tal como recomienda mi ayuntamiento que
haga con las porquerías.
La
verdad, prefiero ver en acción a la añorada Chicholina, con todos mis respetos.
Miguel Ángel Pérez Oca.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






