domingo, 22 de septiembre de 2019

QUISIERA SER OPTIMISTA.



Envidio a los optimistas que aún creen en una revolución incruenta que acabará con el puto Capitalismo. Envidio a los optimistas que creen que más allá de la arrogancia de Iglesias hay un programa progresista (y realizable) de cambio. Yo, para mi desgracia, he visitado el Museo ese que hay en Burgos y que muestra la historia de ese bicho que se autodenomina Homo Sapiens. Sé, por experiencia, porque soy muy viejo, lo que da de sí. Claro que me gustaría un mundo mejor, pero sospecho que para que haya un cambio favorable, tiene que ocurrir una catástrofe que nos espabile... y mientras, ¿qué vamos a hacer en este sufrido país? ¿Votar útil? ¿Votar idealista y ver como gana la derechona de siempre, la que se empeña en hacer más cruel este Capitalismo esqueroso? Soy viejo y soy pesimista. Mi abuelo decía: "Lo que hay en el "coll" es pescado, lo que tiene que venir es pesquera". No me hago ilusiones, votaré al PSOE y abriré el paraguas si llueve. Y, por favor, los optimistas irredentos, no me llaméis "intoxicador" porque de eso habría mucho que hablar.

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