viernes, 2 de diciembre de 2011

EL CAPITALISMO ES UNA ESTAFA PIRAMIDAL.




¿Alguna vez os han intentado sacar dinero en una estafa piramidal? El argumento es fácil y aparentemente lógico; consiste en un negocio de crecimiento multiplicador, e inversiones personales, que revierte en beneficios hacia todos los participantes a costa de nuevas adhesiones. Pero el presunto público a implicar NO ES INFINITO, y así la cadena se rompe en cuanto se satura el mercado y solo los primeros, los situados en el vértice de la pirámide, acaban forrándose a costa de los demás.
¿Y qué es el Capitalismo sino una estafa piramidal? Para funcionar, el sistema capitalista debe crecer continuamente. La economía “no se puede estancar”; si no hay crecimiento viene la crisis y la ruina general. Pero el planeta Tierra TAMPOCO ES INFINITO, y está siendo esquilmado por un crecimiento incontrolado que produce, entre otras cosas, el agotamiento de las materias primas, el calentamiento global, la pauperización del Tercer Mundo, precisamente donde están esas materias primas imprescindibles para el “desarrollo” y el “crecimiento”. Hasta ahora, cuando el mercado se saturaba y el crecimiento se estancaba, los capitalistas armaban una guerra, se destruían unos cuantos países, se masacraba a unos cuantos cientos de miles de personas y el terreno quedaba listo para una nueva etapa de “crecimiento” y “reconstrucción”. Ahora, la gente está mejor informada y las banderitas, los himnos y los uniformes ya no engañan a nadie; así que se han inventado otra arma de destrucción masiva: LA CRISIS PLANIFICADA. Consiste en arruinar a unos cuantos países, aumentar la cota de poder de las entidades financieras, limitando en lo posible la verdadera democracia, y una vez conseguidos los objetivos y sumida la población en la miseria, volver a crecer o a “reconstruir” desde una posición más favorable. Por otro lado, ante la saturación de Europa y sus crisis inducidas, se buscan nuevos espacios para el crecimiento piramidal: China, India, Brasil… los emergentes, que se dice. Y el Capitalismo especulativo, el más peligroso, ya ni siquiera se molesta en obtener plusvalías de los trabajadores. Ahora se dedica a la especulación pura y dura, negociando directamente con los títulos de propiedad, que no son más que papelitos impresos a los que se reconoce un valor ficticio, en una especie de criminal juego del Monopoly a nivel planetario.
La situación, mientras perviva el Sistema, no tiene solución. Cambiarlo costaría renuncias inasumibles por los ciudadanos consumistas, que tendrían que resignarse a un sistema equilibrado de crecimiento cero, donde el planeta no estuviera en peligro, a cambio de limitar el consumo incontrolado de energía y materias primas. Pero el crecimiento del Sistema, por muchas crisis que se inventen, por muchas guerras que se organicen, por muchos mercados nuevos que se busquen, NO PUEDE SER INDEFINIDO, y tarde o temprano reventará la burbuja, cuando la situación se haga insostenible, cuando la gente ya no tenga nada que perder, cuando la biosfera se envenene, cuando el crecimiento indefinido de esta miserable ESTAFA PIRAMIDAL, llamada Capitalismo, no pueda crecer un milímetro más… O cuando los ciudadanos alcancen de una vez la suficiente madurez política como para derribar a los ídolos con pies de barro, que son pocos y cobardes, y sería muy fácil acabar con ellos. Sin embargo, por ahora, dominan la situación y tienen a los gobiernos atados de pies y manos, bajo el chantaje de las crisis, ante las que no tienen más remedio que capitular, porque el sistema en el que se hallan insertos, NO PERMITE OTRA COSA. Incluso las oposiciones que critican la sumisión de los gobiernos al capital, harían lo mismo si gobernasen, porque hoy por hoy, y mientras el pueblo en masa no se conciencie y protagonice la revolución inevitable, NO SE PUEDE HACER NADA.
Ojala que cuando se pueda no sea ya demasiado tarde.
Miguel Ángel Pérez Oca.

lunes, 28 de noviembre de 2011

CUENTO DE POLÍTICA-FICCIÓN SOBRE EL 20-N









¿Qué hubieran hecho los políticos que tanto han criticado la política del PSOE si hubieran sido ellos los que tuvieran la responsabilidad de gobernar, que "una cosa es predicar y otra dar trigo", como dice un personaje del relato. En fin, a buen entendedor...

PRESAGIOS DEL 20-N EN UN MUNDO PARALELO.
¿Conocéis la teoría de los mundos paralelos de Everett? No sé si es cierta o solo una fantasía de su autor, y me temo que jamás podremos comprobarlo; pero hagamos un ejercicio mental e imaginemos que ahí al lado, en otras dimensiones espacio-temporales hay otros mundos muy parecidos al nuestro, salvo en algunos pequeños detalles…
Estamos a principios de los años 10 del siglo XXI. El Jefe del Gobierno de España, Cayo Lara, en su despacho de La Moncloa, permanecía pensativo ante su teléfono rojo. Ni siquiera levantó la vista cuando su vicepresidente y ministro de Asuntos Sociales, Gaspar Llamazares, entró sin llamar, como era su costumbre.
-¿Qué te pasa, Cayo?, estás lívido.
-¿Que qué me pasa? Me acaban de llamar la Merkel, el Sarkozí y el Van Rompuy, uno detrás de otro. No sabes lo que me han dicho.
Llamazares permaneció callado, aunque arqueaba una ceja en un gesto interrogante. Y Cayo, al fin, levantó la mirada hacia su ministro.
-Pues nada, que o hacemos todos los recortes sociales que figuran en esta lista que me han dictado – y le tendió el papel a Llamazares – o dentro de unos meses no tendremos con qué pagar el sueldo de los funcionarios ni mantener los gastos de Sanidad, Educación y demás, porque las agencias de calificación nos pondrán una nota muy mala y nadie se atreverá a comprar nuestros bonos. En cambio, si hacemos los recortes y nos portamos bien, nos ayudarán en caso de quiebra y nos prestarán lo que haga falta…
-Pero aquí dice que hay que bajar el sueldo a los funcionarios, congelar las pensiones y atrasar la jubilación hasta los 67 años… ¡Es intolerable! ¡Somos un gobierno de izquierdas y no podemos claudicar así ante los mercados capitalistas!
-¿Y qué alternativa tenemos, Gaspar? Nos tienen cogidos por los huevos.
-Pero, Cayo, ¿no comprendes que las elecciones están a la vuelta de la esquina y los del PSOE lo aprovecharán en su campaña para decir a la gente que votar al PP o a Izquierda Unida es lo mismo, porque ambos somos de derechas? ¿Y si nos negamos a pagar las deudas…?
- Pues, ya sabes, nadie nos prestará un euro, la banca nos dejará solos y el Estado Español estará en la ruina antes de las elecciones. Así que aún nos votarán menos que si hacemos los recortes que nos exige Europa.
- Cómo van a disfrutar los del PSOE, ¿verdad?. Ahora solo tienen dos diputados, pero si consiguen convencer a los tontos de que votarnos a nosotros o al PP es lo mismo, quizá consigan once o doce… Y esto lo van a aprovechar también Rosa Díez y los minoritarios. Nos van a hacer polvo entre todos; porque esos preferirán que se fraccione la izquierda con tal de sacar unos cuantos escaños – meditó Llamazares en voz alta -. Y los chicos del 15-M preconizando el voto nulo y la abstención…. En cuanto a los del PP, no nos van a echar una mano, apoyando al Gobierno, aunque se hunda esa España que tanto dicen amar los patriotas de hojalata; y dirán que somos nosotros los que hemos llevado el país a esta situación…
- Pero, no nos queda más remedio que hacer los recortes que nos exigen, Gaspar, no hay alternativa, ¿no lo ves? Así que esperemos que Zapatero y Rubalcaba, al menos, sean gente decente y no exploten nuestra inevitable sumisión a los mercados... Porque si no, los del PSOE y el resto de la Izquierda lo van a tener muy fácil. Nos pueden criticar impunemente porque no van a gobernar y una cosa es predicar y otra dar trigo.
-Qué duro es gobernar, Cayo.
-Sí, qué duro es, Gaspar.

Miguel Ángel Pérez Oca.

jueves, 24 de noviembre de 2011

LA GRAN PRUEBA.



Antes de poneros la última narración leída en la Tertulia de la Bodega de Adolfo, quiero dejar bien claro que no todas las empresas se comportan como la del cuento, que no todos los jefes son como el del cuento y que no todos los encargados de personal aceptan someterse a la prueba del cuento. Afortunadamente, todavía queda gente decente en esos ámbitos, aunque son minoría, que conste.


LA PRUEBA DEL HIJOPUTA.
(basado en hechos reales)
El jefe me observaba atentamente desde su butaca de cuero negro, tras la enorme mesa de despacho. Yo, de pie ante él, me temía lo peor.
-Bueno, bueno... Blázquez, estoy muy satisfecho de su trabajo. Durante mis vacaciones ha llevado usted la oficina de manera impecable. Enhorabuena.
-Gracias, don Borja – le contesté con un hilo de voz, porque, efectivamente, ahora si que estaba seguro de mis temores.
-Mire, Blázquez, como usted sabe, nuestro Jefe de Personal, el bueno de Domínguez, se nos jubila el mes que viene y he pensado que usted es la persona idónea para ocupar ese puesto.
Efectivamente, lo peor había caído sobre mí. Llamar “bueno” al malvado y prepotente Domínguez ya era muy significativo. El Jefe debió darse cuenta de mi velado gesto de repugnancia y se dispuso a ser convincente.
-Recibirá usted un sueldo de jefe de segunda, Blázquez, casi el doble de lo que gana hoy. Tendrá que trabajar algo más, sobre todo en épocas de convenios colectivos y conflictos laborales, y tomar decisiones que no siempre son agradables, pero a cambio podrá llevar a sus hijos a un buen colegio privado, mudarse a un bonito bungalow en la zona residencial, comprarse un coche nuevo… en fin, todo eso a lo que aspira un hombre valioso, hogareño y trabajador como usted.
Yo permanecía callado, pensativo, esperando quizá algo peor todavía.
-Así que, querido amigo – me dijo don Borja -, voy a encargarle ya un primer trabajo muy delicado. Quiero que me haga una lista de veinte empleados susceptibles de ser despedidos, por orden de prioridad, ya sabe: embarazadas con contrato eventual, afiliados a sindicatos, enfermos crónicos, gente desmotivada... Tenemos que hacer una remodelación de personal para abaratar los costes.
Cuando salí del despacho del jefe me temblaban las piernas. Me senté ante mi ordenador y permanecí con la mirada fija en la pantalla apagada. A mi lado, el viejo Gandarias me miraba con curiosidad.
-¿Qué te pasa, muchacho? Estás lívido. Parece que el tío Borja te ha pegado una buena bronca.
-Peor que eso, mucho peor – le contesté, y le conté lo sucedido. Siempre he tenido una gran confianza con el viejo Gandarias, cuyos consejos aprecio mucho.
-Mira, hijo – me susurró al oído -, el baranda te está haciendo la prueba del hijoputa. Quiere saber si estás dispuesto a destrozarle la vida a tus compañeros a cambio de dinero. Así que escúchame bien: Si decides aceptar, puedes justificarte pensando que la mayoría de los tíos y tías que nos rodean en esta oficina le dirían que sí al jefe sin pensárselo dos veces. Aunque no debes decidir nada de lo que te vayas a arrepentir después – y se quedó mirando al techo -. A mí también me hicieron esa prueba hace muchos años. ¿Por qué te crees que sigo siendo oficial de tercera a mi edad? Vivo en un piso viejo, mis hijos están en el paro y mi coche es un trasto... Quizá debí aceptar.
Esa noche no pude dormir. No le conté nada a Paquita, porque sabía que me hubiera pedido que no aceptara el cargo, ya que por encima de todo están los principios. Y me levanté de madrugada, dudando aún si rendirme y elaborar la dichosa lista…
Nada más llegar a la oficina, don Borja me llamó a su despacho. Al entrar, vi que le complacía mi amplia sonrisa, que él interpretó como de complicidad.
-Venga, venga, deme ya esa lista – me dijo alargando la mano hacia mí.
Y yo hinché el pecho, lo miré al fondo de los ojos y tomé carrerilla mentalmente, antes de pronunciar una sola palabra, una palabra de una única y rotunda sílaba:
-NO.






Miguel Ángel Pérez Oca.

lunes, 21 de noviembre de 2011

21-N. REFLEXIONES DESPUÉS DE UNA DEBACLE.






Me inquietan, no me gustan, las mayorías absolutas. Las mayorías absolutas siempre acaban mal en este país. Acordaos de la mayoría absoluta del PSOE en tiempos de Felipe y cómo acabó; acordaos de la primera mayoría absoluta del PP y ved cómo desembocó en la primera derrota de Rajoy, que todos interpretaron como revolcón póstumo a Aznar. Pero, es que ésta del 20-N es más que una mayoría absoluta de la Derecha, es una mayoría total, con un PP dueño de ayuntamientos, autonomías, cámaras y Gobierno. Es peligroso, en primer lugar, para ellos mismos y en segundo, para todos los que no pensamos como ellos.
Partido Popular.- Ha vencido arrolladoramente utilizando una estrategia marrullera, explotando la mentira científicamente, fabricando frases astutas que han desacreditado a un Zapatero cuya incompetencia dialéctica no le ha permitido defenderse; y en política, lo más importante, mal que nos pese, es la palabra. Ahora, por fin, podremos conocer el programa oculto de Rajoy y, ¿qué queréis?, me temo lo peor. Pero al vencedor tampoco le arriendo la ganancia; de hecho, siento pena de él. Porque se va a tener que comer el marrón de la indomable crisis financiera, supranacional y exógena, y los mismos que lo han votado “a ver si con éstos cambian las cosas” le pedirán cuentas a la primera de cambio. La cara de su esposa en el balcón de Génova era un poema de desolación. Ella lo conoce y los conoce, y como mujer inteligente y sensible que parece ser, debió tener ante los peperos vociferantes de la calle una muy clara visión de lo que se les viene encima. Porque me da que los peores enemigos a su política, pretendidamente moderada, va a tenerlos Rajoy dentro de casa, y se llaman: acólitos de la Conferencia Episcopal, extrema derecha, viejos y nuevos franquistas, etc. que querrán empujarlo a acciones innecesariamente conflictivas en temas de homosexualidad, aborto y demás. No se puede gobernar un partido que abarca toda la derecha sin tener conflictos con uno u otro sector. Le auguro un mandato (no sé si llegará a consumar sus cuatro años) de desórdenes públicos, protestas ciudadanas e intrigas. Los siento por usted, señor Rajoy.
Partido Socialista Obrero Español.- La estampa de Rubalcaba, solo ante el peligro, con Zapatero desaparecido y los demás disimulando, fue patética. Para mí, Rubalcaba ha sido el candidato más coherente de esta campaña, pero en un mes ha tenido que intentar contrarrestar ocho años de incompetencia dialéctica de su jefe Bambi, estampa de hombre honrado e ingenuo, bondadoso y cándido, antítesis del político convincente y duro que necesita una crisis como esta (Tampoco Rajoy es el más indicado, me parece a mí). El hándicap de Rubalcaba fue que a cada una de sus propuestas se le podía objetar que por qué no lo había hecho cuando estaba en el Gobierno; y él no podía contestar que Zapatero, a pesar de su apariencia cándida, era un cabezota caprichoso que vivía en otro planeta e imponía sus criterios, a Solbes, a él y a todos los del equipo que se le fueron marchando. Si Rubalcaba hubiera podido explicarse en lugar de su jefe y hacernos comprender que la alternativa a los recortes “de derechas”(según algunos demagogos que nunca van a gobernar) era el rescate y la ruina, podría, quizá, haber salvado los muebles, pero el jefe era el jefe. Ahora toca la catarsis: “depuración o muerte”. Habrá que acabar con viejos y nuevos dinosaurios y algún que otro personaje ridículo, y ver si se puede recuperar el partido con nuevos y prometedores valores. Solo espero que esta vez el nuevo líder sepa hablar.
Los que acabaron con el bipartidismo.- Me pregunto de qué se ríe Cayo Lara. ¿Está contento de que la Izquierda se haya ido a la porra? Porque si el precio de su magro éxito es el triunfo total de la derecha, no le arriendo la ganancia. Demostró su ingenio campestre con lo de “Rubaljoy” y se dedicó con los otros minoritarios a convencer a la gente descontenta, progresista, joven, de que votar al PP y votar al PSOE era lo mismo; Y NO LO ES, y él lo sabe, y pronto lo podremos comprobar todos, a nuestro pesar. Y después de tan descomunal esfuerzo de falsedad y de falta de ética, Lara ha conseguido tener 11 diputados en lugar de 2. Bueno, ya tiene grupo parlamentario. Con su pan se lo coma. Algún día tendrá que lamentar el favor que le ha hecho a la Derecha. A lo mejor es que se felicita de haber acabado con el bipartidismo y no ve el monopartidismo casposo y derechoso que se nos viene encima, gracias, entre otras cosas, a la gente como él. Y lo mismo le digo a la indefinida Rosa Díaz y a los de Compromís. Qué pena.
Amaiur.- Bueno, al menos han aprendido que la paz es más rentable que la violencia, que los votos consiguen más que las pistolas. Pero no van a tener un camino de rosas, porque la sangre no se lava fácilmente. Les convendría pedir perdón en nombre de ETA y exigirles a los asesinos que depongan de una vez las armas. Y que sea para bien.
Y una última reflexión. No solo he echado de menos a Zapatero, también a los chicos del 15-M ¿Dónde están? ¿Dónde han estado durante la campaña? ¿Quizá escondidos, no fuera que alguien les instara a mojarse el culo, trabajar duro, construir un partido político y presentarse a las elecciones? Que ellos si podían haber canalizado con provecho los votos de los descontentos y serían su voz legítima en las Cortes. Pero eso debe resultar muy cansado, a pesar de que ellos acusan a los políticos de vagos. Qué cosas. Yo, lo siento, pero no los creeré mientras no se involucren de verdad en la política para cambiarla desde dentro. Si no hay votos por medio, amigos, no hay nada, aparte de enredar y jugar a la revolución.
En fin, no creo que dedique una sola línea más a escribir de estas cosas. Lo que tenía que decir ya lo he dicho, y los enemigos que me tenía que ganar ya me los he ganado. Ahora que me manden a la mierda, una vez más.
Que los dioses nos protejan. Y que sobrevivamos a la catástrofe que se avecina
Miguel Ángel Pérez Oca.

jueves, 17 de noviembre de 2011

A BAMBI SE LO HAN COMIDO LOS BUITRES.







Permitidme este pequeño chiste gráfico como aportación a la próxima jornada de reflexión.









Que no nos pase na.....

sábado, 12 de noviembre de 2011

AVISO SOBRE LAS LECCIONES DEL 20-N



Como no quiero tener más disgustos, ni que me manden a la mierda, y en vista de que estas elecciones se nos están vendiendo como ya ganadas de antemano por el PP, no me voy a hacer mala sangre. Renuncio a tratar de advertir a los tontos, a los aprovechados, a los ilusos y a los fanáticos de los beneficios de aplicar el voto útil en una situación tan delicada como ésta. El que no sea idiota ya sabe que si alcanzan el poder absoluto los señoritos del PP la catástrofe está servida y solo se evitará, si se evita, cuando las fauces de los "mercados" estén saciadas y nuestra sociedad del bienenstar en el cubo de la basura. Hay algunas alternativas que serían muy bonitas si fueran posibles y, sobre todo, una que nadie se atreve a pronunciar, no sé si porque es políticamente incorrecta o porque asustaría al electorado. Pero cómo me gustaría que algún político con redaños y sentido de la ética tuviera el valor de reconocer de una vez que EL CAPITALISMO HA FRACASADO, y que hay que buscar una solución que conjugue socialismo y democracia. Desde luego nada de Dictadura del Proletariado, pero tampoco nada de Libertad de Mercado. Sin ambargo, como siempre le ha ocurrido al ser humano a través de la Historia, me temo que los cambios drásticos e imprescindibles solo se materializarán cuando ya sea tarde para evitar las desgracias.



Así que, como os decía, renuncio a defender en este blog ninguna opción electoral. Yo votaré lo que debo votar, la única posibilidad de frenar en estos momentos al Inconcreto Rajoy y sus chacales. Pero no voy a deciros nada más hasta que no pasen las elecciones.



Ahora bien, después del 20-N preparáos, porque a más de uno le voy a leer la cartilla. Que hay quienes son más tontos que los pelos de mi nariz, que ven venir los mocos y no se apartan.



Felices comicios y a apechugar con lo que venga. Sea lo que sea, lo tendremos merecido.



Miguel Ángel Pérez Oca.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

TEDIO



Ayer, en pleno ataque de tedio y depresión "post debate" acudí a la reunión de la Tertulia de la Bodega de Adolfo. Menos mal que allí las circunstancias me levantaron la moral.
Ya está a la venta la estupenda novela "El Godo", de nuestro anfitrión Víctor J. Andrés. Las aventuras del rey Wamba, de Witiza y sus hijos, del obispo don Oppas, de los invasores musulmanes Tarik, Muza y Munuza, el desgraciado rey don Rodrigo, último de los soberanos godos, la batalla de Guadalete, la resistencia de los últimos nobles visigodos, junto a los astures y leoneses, en Covadonga, bajo el liderazgo de un nuevo rey, don Pelayo, el primero de una nueva era, relatado desde las vicisitudes de un médico de la Alta Edad Media, completan una trama de aventuras históricas llenas de rigor, documentación y emociones. Enhorabuena, Victor.
Acudió a la reunión el compañero José Luis Ferris, flamante director del Instituto de Cultura Alicantina Juan Gil Albert, rebosante de proyectos y entusiasmo en su nueva aventura cultural. Enhorabuena, José Luis.
La conversación agradable, algunas nuevas caras, las lecturas, los comentarios a un cuento de Isaac Asimov y el juego de las adivinanzas literarias animaron la velada, junto a la estupenda y a veces exótica cena que nos suele servir Víctor.
Bueno, el tema literario de ayer era "El Tedio". Así que os pongo mi relato, que se titulaba "EL TEDIO CONFINADO". Espero que os guste, dentro de lo que cabe, en este ambiente deprimente de la campaña electoral más tediosa que recuerdo. Ahí va.

EL TEDIO CONFINADO.
Tic, tac, tic, tac, tic, tac…
Me conozco de memoria todos los desconchados del techo.
Tic, tac, tic, tac, tic, tac…
Y cada mancha y graffiti de la pared.
Tic, tac, tic, tac, tic, tac…
Todo permanece invariable, igual a sí mismo. Todo cambio es impensable; salvo el tono del cielo en el pequeño recuadro de la ventana enrejada. Un día llueve, otro también, alguna mañana sale un sol tímido que nunca entra en mi celda. Y, para colmo, en estas prisiones de alta seguridad, tan limpias, tan asépticas, ya no quedan ratas ni cucarachas. No es que sienta una especial simpatía por esos bichos inmundos, pero al menos, en la cárcel anterior, antes del juicio, esos animalitos eran los elementos dinámicos en el cerrado panorama de mi mundo de tedio confinado. Y hasta me podía divertir intentando aplastarlos con mi zapatilla.
Tic, tac, tic, tac, tic, tac…
El juicio. Vaya juicio de mierda. Qué aburrimiento aguantar el rollo insufrible de los abogados y los fiscales. Y el gesto soberbio a la vez que adormilado y desdeñoso del juez, con su ridícula peluca, bajo la que se rascaba de vez en cuando la cabeza. Los testigos se sentían muy satisfechos de saberse objeto de los flashes y las preguntas de los periodistas; y en el estrado se daban mucha importancia y añadían al macabro relato de mi crimen detalles innecesarios y, en muchas ocasiones, inventados. Si lo sabré yo.
Tic, tac, tic, tac…
Debí confesar el verdadero móvil de mi asesinato, pero me daba vergüenza admitir que había matado a aquel guardia infeliz solo por aburrimiento, en busca de emociones fuertes que acabaran con el insufrible tedio de mi existencia gris. Cuando se afirmó que lo había hecho por odio a las instituciones del Estado y se me acusó de anarquista y terrorista, hasta me sentí halagado. Me habían convertido en una especie de héroe de los marginales y los insociables. Pero no era cierto, lo hice simplemente porque ya no aguantaba tanto tedio.
Tic, tac…
Lo peor de todo fue que la vida en la cárcel es todavía más aburrida que mi anterior oficio de barrendero. Antes me exasperaba repitiendo hasta el infinito la acción de retirar las pequeñas porquerías de la calle con mi escoba y mi recogedor. Y ese día de cielo tormentoso, el viento arrastraba hojas de papel, servilletas, periódicos y una multitud de objetos absurdos desde las desiertas terrazas de los cafés del Paseo Marítimo. No estaba dispuesto a consentirlo, no podía resignarme ni un segundo más a aquel eterno retorno sin principio ni final; y cuando vi al policía tirar su colilla al suelo, me abalancé sobre él y lo estrangulé con el mango de mi escoba sobre su garganta, Luego introduje la maldita colilla en su boca muerta y me fui a entregarme a la cercana comisaría. Fue el suceso más emocionante de toda mi vida anodina y simple. Por un momento de gloria como ése valía la pena el castigo.
Tic, tac, tic, tac, tic… TAC.
Vaya, esto se anima. Más allá de los barrotes de la puerta de mi celda, veo venir al alcaide, acompañado del capellán y los verdugos... bueno, ahora se les llama funcionarios de prisiones. Todos llevan la cabeza gacha. Seguramente se avergüenzan de su triste papel en la sociedad. No se atreverán a mirarme a los ojos cuando el alcaide me lea, una vez más, la aburrida sentencia, con sus considerandos y sus circunloquios. No pienso escucharla, me entretendré pensando en los detalles de la ejecución…
Por fin va a pasar algo interesante en esta cárcel tediosa…
Miguel Ángel Pérez Oca.