martes, 4 de agosto de 2015

LAS CARAS Y LOS CARAS.





A ver... Ahí os he puesto tres caras pintadas al óleo. El primer retrato fue pintado por Leonardo da Vinci y su valor es incalculable, por su belleza, su trabajo y su mérito. El segundo vale una millonada y está pintado por Picasso... o sea, que su mérito es estar pintado por Picasso. El tercero no vale nada porque no está pintado por Picasso; que si lo estuviera...
Y digo yo, ¿no será que alguien nos está tomando el pelo?
¡Ay! la casta de los "entendidos" en Arte y los marchantes... y los señoritos que quieren hacer inversiones seguras.
Qué mundo este.

Miguelín el Criticón.

lunes, 3 de agosto de 2015

EL ALCALDE QUE ES Y EL OBISPO QUE NO FUE.


A raíz de lo que ha pasado con Marisol Moreno, me dio por pensar el otro día que no sé si en los entresijos electrónicos de la memoria de mi ordenata habrá alguna antigua frase mía que los hurgadores profesionales de la caspa pudieran utilizar en mi contra. Y la hallé, vaya si la hallé. Resulta que el 21 de octubre de 2012 andaba yo muy cabreado a causa de esas luchas intestinas que se dan desde hace años en el PSOE local, y que por esas fechas habían producido la defenestración de alguno de mis amigos del Grupo Municipal Socialista. Me refiero a Pablo Rosser y a Elena Martín. A Pablo le habían retirado sus emolumentos como edil, por imposición del Comité Local regido por Echavarri, por lo que se había visto obligado a dimitir como tal para volver a su trabajo de funcionario (arqueólogo municipal), puesto incompatible con el de concejal. También se había destituido a Elena Martín como portavoz del grupo. El resto de compañeros afines, todos amigos míos, Moreno, Parodi, Ana Paula y Carmen Sánchez Brufal, denunciaban airados esta maniobra; y yo, don Quijote irredento, me solidaricé con ellos, porque me pareció que habían sido víctimas de una acción contraria a la democracia que debe respetar el veredicto de los ciudadanos en las urnas. Sí, sí, ya sé que unos dicen que sí y otros dicen que no; pero, estuviera o no equivocado, que a estas alturas ya no es tiempo para volver a recapitular sobre ello, el caso es que estaba muy enfadado, ya digo, y escribí un texto que puse en mi blog “El loco de las estrellas” que, entre otras cosas, decía: “En cuanto a Echavarri, está claro que la ambición ciega a los imprudentes. Echavarri será Alcalde de Alicante cuando yo sea Obispo de Orihuela…”
Bueno, pues ya lo he reconocido. Gabriel Echavarri es el actual Alcalde de Alicante y yo, desde luego, no soy el Obispo de Orihuela. Como no quiero que nadie saque mis trapos sucios a relucir sin que yo me entere, me adelanto y lo reconozco. Sí, señor, eso dije y, evidentemente, me equivoqué; aunque quizá fue por culpa de mi falta de perseverancia, pues si a partir de ese momento me hubiera esforzado en conseguir esa sagrada meta y hubiera ingresado en el Seminario y hubiera hecho los méritos necesarios, ahora, quizá, podría ser Obispo. Lo que pasa es que mi condición de agnóstico (yo entonces era ateo, pero últimamente he perdido mi fe en el ateísmo, como en tantas otras cosas), me ha impedido luchar con éxito por tan excelso título. Me alegro por mí, por el señor Echavarri y, sobre todo, por los fieles católicos de esta diócesis de Orihuela-Alicante, que merecen tener un buen pastor.
Así que, amigo Echavarri, le ruego que no tenga en cuenta mi imprudente frase de entonces, que tonterías como esa, o como las que puso en su día Marisol en su Facebook, no hay que tenerlas en cuenta, ¿verdad? Felicidades por su proclamación como Alcalde de esta ciudad y, si le parece, pelillos a la mar. ¿Vale?
Y que conste que escribo todo esto animado por el apoyo que nuestro nuevo Alcalde está dando a nuestra flamante Concejala de Juventud y Protección Animal en el desagradable asunto de esos tuits irreverentes que han “horrorizado” a los fariseos mediáticos; noble actitud que redime al amigo Echavarri de cualquier hipotética falta pretérita.
Ojalá el ejercicio del poder, después de tantos años, lime asperezas en el seno del PSOE local y propicie un acercamiento definitivo entre todas las “familias” para que sea otra vez el partido que fue y no debió nunca de dejar de ser.
Estoy convencido de que si los socialistas no se hubieran entregado durante tanto tiempo a estas luchas cainitas, que tanto los han desprestigiado, habrían cosechado un mejor resultado electoral en estas últimas elecciones. A lo mejor hasta hubieran podido prescindir del apoyo de Guanyar y Compromís, Marisol no habría llegado a ser concejala y se habría ahorrado su inmerecido calvario… Pero deja, deja, que quizá es mejor así, con luchas intestinas, calvarios y todo eso, pero con una buena presencia de izquierdas en el Ayuntamiento.
Lo dicho, señor Alcalde, felicidades y a trabajar por Alicante, que en esto me encontrará usted siempre en la brecha, desde Guanyar Alacant, por supuesto.
Su amigo, el Obispo frustrado.                       

                                                                        Miguel Ángel Pérez Oca.

martes, 28 de julio de 2015

OTRA VEZ ESTUVIMOS EN TABARCA


Con la concejala Marisol Moreno.


Observando Venus con mi telescopio.


El equipo: El monitor Felo, Federico, yo y Javi. Al fondo, el pueblo de Tabarca.

Fue la última actividad astronómica del curso en Centro 14. Hizo buen tiempo, aunque el mar, en el viaje de ida, estuvo condenadamente movido (para eso está la Biodramina), y por la noche el cielo tenía calima y el seeng (la calidad de la visión) no era la mejor. Así y todo pudimos enseñar a los chicos y chicas que nos acompañaban los planetas Venus y Júpiter, ya demasiado cerca del horizonte por donde se acababa de poner el Sol, en unas vistas muy poco espectaculares (solo una pequeña "lunita" y una pequeña esfera sin el tradicional acompañamiento de los satélites galileanos), dos pequeñas manchas solares (también es mala suerte que el Sol en plena actividad solo nos mostrase dos "pinchacitos" de alfiler) y, eso sí, excelentes vistas de los cráteres lunares y una aceptable visión de Saturno con sus anillos y su satélite Titán; a más de otros objetos de cielo profundo que nos buscó Federico con su telescopio computerizado. Nos acompañó la concejala Marisol Moreno, a la que habíamos pedido que viniera para que pudiera apreciar la actividad. Lo pasamos muy bien. Ahora a ver si la actividad sigue en el próximo curso. Yo creo que sí, pero lo tiene que decir nuestro nuevo Ayuntamiento.

EL SUICIDIO DE LA HUMANIDAD Y EL ASESINATO DE LOS ELEFANTES.

El tema de la Tertulia de ayer era "Recuerdos" y yo he presentado un trabajo que se titula "Recuerdos de Gaia", sobre las última consecuencias que podría tener la alocada marcha de este Capitaismo Salvaje que padecemos. También he presentado en poema-fábula titulado "El nuevo elefante del emperador", que dedico a mi amiga la concejal Marisol Moreno.
Anda, animaos a comentar estas elucubraciones mías. A ver si digo tonterías y no me he dado cuenta.


 “Terraformar la Tierra”. Qué ironía y qué triste realidad. Hubiera sonado absurdo hace unos años, cuando Gaia aún estaba viva y yo era madre de dos niños. Pero el pérfido capitalismo salvaje no permitía treguas al maldito desarrollo económico: Había que explotar todos los recursos naturales hasta su agotamiento, porque detenerse significaba no producir beneficios para los “inversores”. Y Gaia se murió, y ahora el mar es una ciénaga pestilente, y los bosques de antaño son áridas mesetas de polvo y basura, y el aire, ay, el aire es una mezcla irrespirable de monóxido de carbono y metano… El caso es que nuestra misión, después de construir nuestro hábitat en los túneles excavados bajo el cráter Tycho, será volver a la Tierra para terraformarla. ¿No es para partirse de risa? Y aquí estamos las 100 personas que se pudieron salvar a última hora, tras asaltar la nave de los privilegiados y abandonarlos en la letal superficie que ellos mismos habían creado. Los vimos morir retorciéndose como gusanos en medio de la nada, mientras los obreros de la base espacial tomábamos el mando de la expedición, nos veníamos a la Luna y fundábamos la colonia de Tycho, donde garantizaremos la supervivencia de la especie, para volver un día a resucitar a nuestra madre Gaia. Hoy, después de unos cuantos años, aún atemorizamos a nuestros hijos, los pequeños selenitas, diciéndoles: “Si no te portas bien volverá el Capitalismo”. Y ellos, pobrecitos, se echan a temblar, mientras por el gran ventanal de la cúpula central de la base contemplan la esfera gris y parda que antaño fue blanca, verde y azul, sobre todo azul…
En la pared de nuestro habitáculo hay una imagen de la Tierra tomada, creo, por los tripulantes del Apolo 8, en la que se ve la maravillosa esfera que fue nuestro mundo, surgiendo tras el horizonte de la Luna. Predominaba en ella el color azul, cruzado por remolinos blancos de nubes, bajo las que se recortaban los continentes. En sus extremos superior e inferior había grandes extensiones inmaculadas, inmensidades de hielo anteriores a la desaparición de las banquisas. En el hemisferio nocturno de Gaia, desde la Luna, se habría podido ver las titilantes luces de las grandes ciudades, en un derroche de energía que presagiaba ya el pronto final de la civilización, que fue como un cáncer planetario. Ahora ya nada está vivo en la esfera que merece más que nunca su nombre: Tierra, solo tierra parda, polvorienta o pringosa, y sobre todo muerta, muerta, muerta...
Enciendo mi tablet y abro una carpeta con fotos de mi vida anterior: Mi esposo Rómulo y mis dos hijos, de los que nunca supe el final horroroso que les deparó la debacle. Nuestra casita de los Alpes, a la orilla de los bosques. El mar cruzado por veleros… Fueron los últimos años felices. Aunque ya se adivinaba el fin. Después vinieron las olas de calor, los huracanes gigantes, las nevadas en Verano, la creciente e imparable polución y las guerras por el agua; y al final, una crisis económica definitiva que produjo la ruina total. En aquella época terrible, te podías morir de hambre junto a un almacén de comestibles, si no tenías dinero… Dinero, esa cosa virtual que no se come, ni se bebe, ni abriga, pero que los especuladores manejaban para afianzar su poder sobre los que producían la verdadera riqueza con su trabajo. Veo la última foto, la de mi despedida, cuando conseguí la plaza de ingeniera en la base espacial de Lanzarote, donde todo era secreto, pero desde donde podría mandar mucho dinero a mi familia… Y por último, ya sin fotos, recuerdo los días de la partida, cuando los señores de las finanzas quisieron marcharse solos a la Luna y fueron descubiertos y expulsados al exterior mortal. Sabíamos que nuestras familias ya habían muerto en Europa y América, y nos marchamos con la misión de perpetuarnos en la Luna y volver un día, nosotros o nuestros nuevos hijos, a “terraformar la Tierra”.
Mis hijas actuales vuelven de la escuela con Adán - qué nombre más apropiado para mí, que me llamo Eva - y yo apago la tablet con mis recuerdos de Gaia.   
                              
                                                                          


EL NUEVO ELEFANTE DEL EMPERADOR.

I
¡Mira, padre, el Emperador va desnudo!
dijo el niño inocente.
Sssssh, no digas eso, hijo,
que eso no se dice.
Pero ya lo habían oído.
¡Injurias, blasfemias, insultos!
gritaron los jueces.
Y, aunque no lo dice Ándersen,
el niño acabó en la cárcel.

II
Un elefantito llora en la selva.
En vano quieren consolarlo
su abuela, sus tías y sus hermanas y hermanos.
Mamá elefante ha muerto del disparo
de un emperador blanco,
que la ha matado para divertirse.
Llega el gran macho
y, suavemente, acaricia con su trompa
a la hembra muerta.
Fue una buena madre y una buena compañera,
dice, apesadumbrado,
meneando la cabeza, sacudiendo las orejas
 y barritando impotente.
Y toda la familia le contesta con sus trompas levantadas,
en señal de asentimiento y de duelo.
¿Verdad, padre, que el que mata a un elefante es un miserable?
 pregunta el elefantito.
Los humanos no entienden el lenguaje de los elefantes,
pero el elefantito acabará en un zoológico,
como si lo hubieran entendido.

                                         Miguel Ángel Pérez Oca.
                                               (Dedicado a Marisol Moreno)


miércoles, 22 de julio de 2015

ÉTICA, LEY Y VIOLENCIA.


            Aunque debieran coincidir, no siempre lo hacen la ley y la ética. Por otro lado, la ley está escrita y promulgada en los códigos de cada país, a pesar de lo cual su interpretación por los jueces es muy ardua en ocasiones, mientras que la interpretación ética es libre y, en cierto modo, privativa de cada cual; como también lo es la definición de violencia. No soy, ni desearía serlo nunca, académico de la lengua, así que ruego al lector me dispense de definir esa palabra que yo asocio al dolor, a la humillación y a la muerte injustificada e innecesaria. Y comprendo que haya gente que, siguiendo una ética de riguroso respeto a la vida y rechazo a toda violencia, se empeñe en proteger a los animales, y también a las personas, de quienes se divierten con el martirio de criaturas inocentes que padecen el dolor, el miedo y la impotencia exactamente de la misma manera que nosotros, los orgullosos homo sapiens sapiens.
            Coincido con los animalistas y los pacifistas en que matar a tiros, para divertirse, a un ser tan entrañable, inteligente, sensible y maravilloso como un elefante es un acto de reprobable violencia. Como también es violencia asistir a un espectáculo en el que unos hombres astutos torturan con distintas clases de elementos pinchantes y cortantes, y terminan matando a espada, a un noble bovino cuyos cuernos solo utiliza en defensa propia. Es también violencia vender armas a países sumidos en conflictos bélicos. Y también lo es despojar a una familia arruinada de su hogar, por no poder pagar la hipoteca. También es violencia aprobar leyes que autorizan a los policías a ser juez y parte en sus enfrentamientos con los manifestantes. Y violencia es la corrupción que arruina a un país y priva a sus ciudadanos de lo que les pertenece y han ganado con su trabajo. Es violencia negar a nadie asilo, asistencia médica, educación y todos aquellos derechos humanos a los que toda persona debe tener acceso. Violencia es envenenar el planeta para obtener beneficios que nuestros descendientes nos reprocharán algún día. Y, finalmente, es violencia ya avalada por la terrible historia de nuestra especie, despojar al trabajador del fruto de su trabajo, condenarlo a la pobreza, explotarlo en suma, para con ello disfrutar, el amo de los medios de producción, de multitud de lujos innecesarios.
            Sin embargo, no todas esas clases de violencia, que la ética más elemental debería condenar, están prohibidas por la ley. Y es que se puede ser mala persona y hacer daño sin violar las leyes, al menos mientras la conciencia ciudadana no imponga una mayor coincidencia entre la ley y la ética.
            A mí, particularmente, me merece mucho más respeto una persona cuya máxima expresión violenta son unas frases colgadas en Facebook, manifestando su justa indignación ante un atropello o una violencia no condenada por la ley, aunque sus expresiones no sean las más adecuadas según las reglas del respeto y del buen gusto, que alguien que se gasta nuestro dinero en marcharse a África a quitarle la vida a un pobre elefante, al que le duelen los tiros igual que a cualquiera de nosotros.
            A veces, los que más claman a favor de la ley son los que menos respetan la ética. Porque su interés no es de que se salve la justicia, si no de que el escándalo los favorezca políticamente. Esa clase de gente son los hipócritas que han desprestigiado a la Democracia y ahora se lamentan de que el pueblo ya no les otorgue su confianza. En el pecado llevan la penitencia.
             ¡Apoyemos a Marisol Moreno!


                                                                             Miguel Ángel Pérez Oca.

viernes, 17 de julio de 2015

LA CÓMICA Y LOS HIPÓCRITAS.


Marisol Moreno, antes de ser concejala del Ayuntamiento de Alicante era cómica profesional y hacía unos monólogos que te partías de risa - geniales -, en los que decía muchas barbaridades en clave de humor. En su Facebook privado, solo para sus amigos, seguía con bromas en la misma tónica. Entonces no era política y no tenía por qué coartar lo más mínimo su libertad de expresión. Pero desde que entró a servir como edil se moderó en sus expresiones, consciente de sus responsabilidades. Marisol es una de esas personas a las que no puedes evitar querer cuando la conoces, por su sinceridad, su idealismo y su valentía. Yo he tenido ese placer y su amistad es una de las cosas más buenas que me han ocurrido mientras colaboraba en el nacimiento, consolidación y campaña electoral de la formación Guanyar Alacant. Marisol no engaña a nadie, se presenta en todas partes como lo que es: animalista, feminista radical y… lesbiana. “Y a mucha honra”, que diría ella en uno de sus monólogos. Y esto último, me temo, es lo que no le perdonan los hipócritas que le buscan las vueltas para quitarla de en medio sin pecar, aparentemente, de homófobos. Pero es por eso, y porque en su militancia animalista se ha atrevido a proponer la celebración de un referéndum para que el pueblo alicantino manifieste si quiere o no quiere que se prohíban la corridas de toros en nuestra ciudad. Ha tocado importantes intereses y ha escocido inconfesables prejuicios. Y se ha ganado peligrosos e hipócritas enemigos. Esa es la historia.
Ahora, los fontaneros profesionales del hurgue político han expurgado los tuits de su Facebook privado hasta encontrar expresiones que, sacadas de contexto, suenan incluso a terroristas. Es como si cuando oímos a una madre decirle a su hijo “Si te ensucias la ropa jugando al fútbol te mato”, interpretásemos una amenaza real de muerte para el niño. Marisol, que es incapaz de ordenar la muerte de un gato (va a esterilizar con pienso a los gatos de lo Morant para reducir su población sin tener que sacrificarlos), sería mucho más incapaz todavía de decir en serio que habría que matar a los “aficionados” que instaban en Pamplona, al matador de turno, a que matase de una vez su toro porque querían irse a ver el fútbol. Pero en su indignación por el desprecio de estos individuos a la muerte dolorosa de un animal inocente, se le ocurrió decirles a sus amigos, en su Facebook, que a ellos sí que habría que tirarles una bomba; en el mismo tono jocoso, a la vez que cabreado, en que lo hubiera dicho en uno de sus desternillantes monólogos. Pero los hurgadores casposos e hipócritas sacan esta y otras frases de contexto y las exponen en los medios como una noticia sensacionalista que prueba lo malos que son los rojos que han tomado el poder en Alicante. Me gustaría que esta gente, y esos medios, hurgaran también en los tuits y correos de conocidos personajes de la derechona, a ver si encuentran frases como “Viva Franco, Arriba España”, “Rojos al paredón”, y otras del mismo jaez, que estoy seguro que sí las encontrarían si las buscaran con el mismo denuedo con el que violan las conversaciones privadas de Marisol.
           Amiga Marisol, aguanta, no se te ocurra dimitir, porque gente como tú nos hace mucha falta en esta ciudad, que durante tantos años ha sufrido una inclemente nevada de caspa. Sigue tu camino, que tus amigos y amigas, entre los que me incluyo, estamos muy orgullosos de tu trayectoria política, tanto como nos tronchábamos antes con tus geniales monólogos y tus tuits.
           ¡Aguanta y que les den!


                                                                          Miguel Ángel Pérez Oca. 

(ESTE ARTÍCULO HA SALIDO PUBLICADO EN EL DIARIO "INFORMACIÓN" DE ALICANTE EL DÍA 21 DE JULIO DE 2015 - "OPINIÓN", PAG. 20 )            

martes, 14 de julio de 2015

LOS VELEROS DEL FIN DEL MUNDO.



El tema de la Tertulia de ayer era "Veleros" y yo, que estoy un poco triste, o mejor: metafísicamente indignado, por los recientes fallecimientos de dos buenos amigos, presenté este texto que representa una reflexión sobre la muerte y la inmortalidad como alternativas. Ahí os lo dejo:

LOS VELEROS DEL FIN DEL MUNDO.
  El barco deportivo AKV-2157 surca las azules aguas mediterráneas con sus velas rígidas al viento, cubiertas de células solares que proporcionan energía a los motores auxiliares de emergencia y maniobra. En el cielo, un enorme dirigible, movido por energía solar, avanza majestuoso por entre las nubes. Y en la cercana ciudad, cuyos edificios armonizan perfectamente con el entorno natural, los transportes públicos recorren sus caminos con cadencia rutinaria. Para quien quiera ir a la Luna, una vez por semana, desde el astropuerto de los Andes, un trineo magnético impulsa a la nave de línea “Selene” montaña arriba, hasta despedirla a velocidad supersónica, y entonces su motor de fusión produce un chorro incontenible de vapor de agua que le hará alcanzar la velocidad necesaria. En los lejanos confines de nuestro Sistema, naves robot impulsadas por antimateria se encaminan a velocidad creciente hacia las lejanas estrellas. Es la civilización ideal, de ecología y tecnología perfectas, al servicio de los inmortales.
  Desde que a finales del siglo XXI la doctora Jiang-King-López descubriera el gen de la vejez, todo cambió en la Tierra. Su famosa frase: “La vejez y la muerte son un método natural de obsolescencia programada para evitar la saturación del hábitat”, no solo le dio el Premio Nobel sino que inició el programa de inmortalización humana. Pero a cambio de la juventud eterna, los humanos tuvieron que renunciar a muchas cosas. En el planeta perfecto nunca más nacería un niño. Sin muertes naturales, la superpoblación hubiera resultado insostenible, y los procedimientos de inmortalidad incluyeron la esterilización.
  Hubo parejas que no quisieron renunciar a reproducirse y, por consiguiente, no se sometieron a la inmortalización; pero tuvieron que abandonar el planeta, por imperativo legal, y embarcarse en una nave-arca generacional, camino de alguna estrella con planetas habitables. El plan era que los descendientes de los que salieron de la Tierra poblarían un nuevo mundo donde seguiría naciendo y muriendo gente; pero las últimas noticias recibidas de ellos dieron cuenta de una rebelión a bordo, de gente que no quiso morir y se inmortalizó. Cesaron los nuevos nacimientos cuando se saturaron los habitáculos y la gigantesca nave siguió su rumbo hacia la nueva Tierra que, con el tiempo, será una perfecta copia de la original…
  El velero AKV-2157 sigue navegando por un mar azul lleno de criaturas. Por delante de la proa saltan los delfines, y las gaviotas se posan confiadas sobre las vergas… pero su cubierta y sus camarotes están vacíos. ¿Dónde se encuentran sus pasajeros?
  Cuenta la Historia que, durante los primeros mil años, solo algunos humanos murieron en accidentes o practicando deportes de riesgo. El resto se fue volviendo cada vez más temeroso de percances fatales, y casi nunca salían de sus búnkeres blindados, no fueran a morirse accidentalmente, ahora que ya no envejecían. Así que los vehículos de servicio público viajaban en vano de un sitio para otro, en busca de humanos que rara vez los utilizaban. Más tarde, hacia el segundo milenio de inmortalidad, comenzaron los suicidios. Ahora ya nadie usa los veleros ni los dirigibles, nadie viaja a la Luna, solo los androides se ocupan de que funcionen los servicios y los sistemas de mantenimiento…
  A bordo del AKV-2157 suena una llamada de atención y a continuación se encienden los televisores en el puente y los camarotes desiertos.
  -Esta mañana se ha suicidado el último ser humano de la Tierra – comunica un androide inexpresivo -. Se llamaba Ken Tanaka. Antes de matarse, nos ha dejado una grabación en la que dice que ya no soporta su eterna juventud sin objetivos, que no piensa vivir otro siglo sin escuchar la risa de un niño y que la inmortalidad ha ocasionado la extinción de la Raza Humana. La inmortalidad, ha dicho, es la muerte.
  Después, los televisores se apagan definitivamente y los veleros siguen navegando sin rumbo por el mar azul, rodeados de criaturas mortales y felices.

                                                                                                    Miguel Ángel Pérez Oca.