¡Mentira!
Era mentira el programa que le dio la victoria al PP y que su Gobierno incumplió desde el primer día. Ganaron con mentiras y ahora, aunque tengan un gobierno legal, se ha convertido en ilegítimo.
Es mentira una pretendida democracia con desigualdades sociales, como era una mentira un Comunismo con desigualdades y monopolios políticos.
Es mentira el Capitalismo, sistema injusto donde los haya. Porque es mentira que solo el capital tenga derecho a la propiedad de los medios de producción, y no el trabajo.
Es mentira que la Economía sea una ciencia. Al menos la Economía clásica de los Premios Nobel.
Son mentira la mayoría de los Premios Nobel de la Paz.
Es mentira la religión, que ha convertido en un negocio nuestro miedo a la muerte.
Es mentira que sean sagradas ciertas palabras escritas con mayúscula: Patria, Bandera, Honor, Autoridad, etc. porque solo hay una palabra verdaderamente sagrada: Persona humana.
Es mentira que haya personas que merezcan ante su nombre los calificativos de Excelentísimo, Reverendísimo, Magnífico, Majestad, Alteza, Ilustrísimo y demás, porque nada es mas importante en una persona que el hecho mismo de ser persona.
Es mentira que solo haya un camino para salir de la crisis, que consiste en apretarse el cinturón (los pobres) para pagar las deudas (a los ricos). El verdadero camino es a la inversa.
Era mentira que daba lo mismo votar al PSOE que al PP, como dijo Cayo Lara, que consiguió 7 diputados a cambio de contribuir al hundimiento de la izquierda real. Si al PSOE no lo hubieran hundido entre todos (incluido el mismo PSOE), hoy podría haber, con Holande, un potentísimo bloque de izquierdas en el Sur Oeste de Europa. O al menos, el PP no podría abusar de su mayoría absoluta.
Es mentira que los indignados supongan una alternativa. Lo hubieran sido si se hubieran mojado en unas elecciones, evitando la mayoría absoluta de los del PP. La plaza es para jugar, las urnas son para decidir y la calle, en última instancia, es para luchar.
Es mentira que seamos Campeones de Europa porque unos cuantos millonarios con camiseta roja hayan metido más veces la pelota en la portería contraria. En todo caso lo serán ellos, que se han llevado los 300.000 €.
Es mentira que la justicia sea igual para todos. Que se lo digan al Urdangarín y a aquel pobre desgraciado que fue el preso más antiguo de España...¡Sin delitos de sangre!
Es mentira que Yasser Arafat muriera de muerte natural. Su cepillo de dientes está lleno de Polonio radiactivo.
Es mentira que las bombas de Hiroshima y Nagasaki ahorraran vidas de miles de americanos. Las bombas hubieran hecho el mismo efecto en la bahía de Tokio, sin matar a nadie, pero la venganza es uno de los placeres más intensos de los mediocres.
Es mentira que los aviadores americanos e ingleses que bombardeaban Hamburgo y Dresde fueran héroes. Los italianos que bombardearon Alicante eran unos canallas, así que los otros bombarderos también.
Por todas partes veo mentiras...
¡Es todo mentira! ¿No lo veis, incautos? Nos están engañando los de siempre.
Y es que, como decía León Felipe: ya he oído todos los cuentos, me sé todos los cuentos y estoy harto de todos los cuentos. Estoy harto de todas las mentiras.
Un desengañado
Miguel Ángel Pérez Oca.