martes, 24 de julio de 2012

FOTOS DE MI ESTANCIA EN LOS MONTES DE OCA.

Os pongo unas cuantas fotos para que veáis que en este país todavía quedan paraísos. Aunque visto lo que está pasando con los incendios de Cataluña y Extremadura, gracias a las colillas de los imbéciles y los recortes de los idiotas, me temo lo peor:

Hotel San Antón Abad, en Villafranca de los Montes de Oca.
 Peregrinos en el Camino de Santiago.
 Ermita de Nuestra Señora de Oca.
 Fuente de Villambistia.
 Un capitel de San Juan de Ortega.
 Monasterio prerrománico de Suso, en San Millán de la Cogolla.
 Un hombre de Atapuerca (Museo de la Evolucición Humana, Burgos).
Río Oja, a su paso por Ezcaray.
La verdadera familia Oca.
Os lo recomiendo, antes de que se vaya todo a la porra.
Miguel Ángel Pérez Oca.

HOLA, HE VUELTO AL INFIERNO.


Estaba en la gloria. Allá arriba, en las alturas de los Montes de Oca, rodeado de dorados campos de cereal y espesos bosques de robles y coníferas. Dormíamos, Suni y yo, en un antiguo hospital de peregrinos, construido en el siglo XIII por Dª Juana Manuel, esposa de Enrique II de Castilla, y convertido hoy en un maravilloso hotel de tres estrellas, magníficamente restaurado. Sus muros de un metro de espesor hacen que uno no pase allí ni frío ni calor. La temperatura exterior oscilaba entre 16 grados de día y 6 grados de noche. Así que, fresquito y bien comido, me olvidé de la tele y de la crisis, al menos por unos días. Encontré el pueblo de mis antepasados, Villambistia, convertido en un agradable lugar de calles asfaltadas y casas renovadas. Se ha caído la espadaña de la ermita, pero la fuente ha sido restaurada y la iglesia sigue arriba, con su alto campanario y su recoleto cementerio donde predominan los nonagenarios. Cerca de allí está Atapuerca, con sus Homo Antecesor excelentemente expuestos en su parque arqueológico, y sus yacimientos repletos de pacíficos paleontólogos. Puras de Villafranca, otro sitio de mis antepasados, que no había visitado en mi anterior viaje de hace 26 años, resultó ser el pueblo más recóndito que haya visto jamás, empotrado entre cerros feraces donde antaño había minas de manganeso. Y Espinosa del Camino, y Tosantos, con su ermita rupestre reposando en el regazo de las peñas amarillas, y Villafranca de los Montes de Oca, donde nos alojábamos y desde donde todas las tardes veíamos a las mujeres del pueblo competir en un primitivo y sui géneris juego de bolos. Fuimos a los monasterios de Suso y Yuso, que forman el conjunto de Monasterios de San Millán de la Cogolla y allí comimos la mejor sopa de ajo de nuestra vida, y excelentes carnes acompañadas de un vino de Rioja "de la casa" realmente magnífico. Paz, tranquilidad y sosiego, por aquellas carreteras tranquilas de arcenes dorados. Paz, tranquilidad y sosiego entre bosques y tierras de labor. Así que me aislé de la tele y la prensa y me figuré que estaba en otro planeta o en otra época, y me sentí en la gloria. Realmente, Suni y yo estábamos en la gloria.
Para colmo de felicidad, a tres días de finalizar la vacación, se presentaron en el hotel nuestros amigos vascos Manolo y Mari Tere, y juntos los cuatro hicimos incursiones a los mejores restaurantes de Briviesca, Ezcaray y Burgos, y degustamos los delicados vinos que Manolo supo elegir desde su sabiduría enológica. La catedral de Burgos me pareció demasiado recargada. ¿Qué queréis que os diga? Prefiero la de León, sobria y luminosa, como debe ser una catedral gótica. Y en cuanto al Museo de la Evolución Humana, que se nutre de Atapuerca, resulta excepcional y chocante en una tierra tan católica y poco dada al Darwinismo, con perdón.
Y ahora he vuelto, ¡Dios mío, he vuelto al mundo real! y me encuentro la Prima de Riesgo por encima de los 600 puntos, y la Bolsa cayendo en picado, rumores de rescate y de nuevos sacrificios populares para ganarse la buena voluntad de esos malnacidos que se camuflan bajo la denominación de "mercados". Ya solo le falta al Gobierno ofrecer cruentos sacrificios humanos a los nuevos dioses económicos. Y a los ricos ni tocarlos, ¿eh? que hay líneas que no se pueden cruzar... si eres de derechas. Nuestro país está siendo agredido por entidades y naciones que deberían habernos indemnizado por los 40 años de franquismo que propiciaron desde su régimen nazi de entonces (votado por el pueblo teutón, que conste), y por sus ya entonces poderosos entramados financieros de Wall Street; y que sin embargo ahora nos exigen el pago de deudas inmisericordes. Esto, no nos engañemos, es la guerra, económica, pero guerra al fin. Quieren expoliarnos, nos timaron con el euro y ahora, ya atenazados y sin posibilidades de reacción, nos invaden y nos atacan y nos llevan a la ruina más desastrosa. Deberíamos reaccionar y declararles la guerra, cerrarnos a cal y canto y desprendernos de la dichosa estafa piramidal del Capitalismo, de una santa vez. Pero nuestras instituciones "casi" democráticas se mueren de corrupción e incompetencia, y el pueblo, desorientado, engañado, ignorantizado por los medios sicarios, no sabe cómo reaccionar. El 15 de Mayo se quedó corto, la izquierda está dividida y se comporta de forma cainita y sectaria (Cayo Lara y su "Rubaljoy" pagarán nuestra desgracia, por mucho que ahora se muestre rutilante, airado y feliz en medio de este cáos que él colaboró en instaurar con su indigno discurso electoralista). En la política, la judicatura, la monarquía, la banca... todo el mundo parece estar pringado. Esto es el acabose, nos vamos a pique sin más orquesta del Titanic que Sabina y Serrat, presentados por Wioming, que ya no sé si podrán resistir tanto dolor y tanta vergüenza. Y el Rajoy haciendo el imbécil y dando sermones insulsos, mientras los "mercados" se mueren de risa.
Esta noche se me ha aparecido Montoro. He vuelto al Infierno. 
Miguel Ángel Pérez Oca.

miércoles, 11 de julio de 2012

ME VOY A LOS MONTES DE OCA.


Ermita de Nuestra Señora de Oca en Villafranca.

Hace ya 26 años que estuve allí y me apetecía volver a esa tierra que es la cuna de mis antepasados. En aquella ocasión, y con la ayuda del párroco de Villambistia, pude consultar el libro de bautismos de ese pueblo y localizar al bisabuelo de mi tatarabuelo, que se llamaba Diego de Oca y debió nacer allá por 1720 (No sé la fecha exacta porque en la partida de bautismo del padre de mi tatarabuelo, figuraba como abuelo y natural de Espinosa del Camino, pueblo vecino del que no hay registro de bautismos tan antiguos). La lista de mis antepasados Oca, tal como pude confeccionarla con estos datos es: Diego de Oca (n.1720?), Jacinto de Oca García (n. 1750?), Melchor de Oca Puras (n. 1780) Policarpo J. Oca Badillo (n.1814), Eusebio Oca Ayala (n.1849), Arturo Oca Sotés (n. 1878), Magdalena Oca Pérez (n.1918) y un servidor de ustedes, Miguel Ángel Pérez Oca, nacido en 1944.  Los tres primeros eran agricultores de Espinosa y Villambistia; el cuarto, mi tatarabuelo Policarpo, fue carabinero; el quinto, mi bisabuelo Eusebio, oficial de carabineros, destinado a Torrevieja y residente en sus últimos años de jubilación en Alicante, donde se asentó definitivamente la familia Oca; el sexto, mi abuelo Arturo, fue administrativo, como mi madre hasta que se casó con mi padre.
Ahora vuelvo a los Montes de Oca con Suni y quiero recorrer aquellos parajes llenos de encanto, en pleno Camino de Santiago, por entre los campos de cereal y las frondosidades de las montañas  pobladas de impenetrables bosques de robles, donde aún aullan los lobos. Nos alojaremos en un precioso hotel de la comarca y andaremos por esos pueblos y sus viejos templos medievales de raíces templarias: Villambistia, Espinosa del Camino, Puras de Villafranca, Villafranca de los Montes de Oca, Santovenia, Tosantos, Belorado, Cerezo de Río Tirón, Fresno de Río Tirón, Santuario de San Vitores, Ermita de Nuestra Señora de Oca, Monasterio de San Juan de Ortega, Santo Domingo de Silos, Santo Domingo de la Calzada, Atapuerca, Burgos... que son lugares donde la Historia ( e incluso la Prehistoria) se funde con el sosiego que dan las zonas no explotadas (demasiado) por el turismo, la construcción y demás "delicias" de nuestra sociedad. Voy a olvidarme unos días de la crisis, porque quiero que me dejen descansar, aprender y deleitarme. Y espero conseguirlo.
Por este motivo permaneceré callado unos días; así que no publicaré nada en el blog, ni abriré el correo. En cuanto a Facebook, sigo sin entender el mecanismo ni la utilidad de esta "cosa" tan fugaz y, generalmente y con honrosas excepciones, tan superficial. Pero donde voy no me hacen falta, solo necesitaré un buen bastón de caminante, unas buenas botas y algún mapa sencillo. Y mucho amor por las cosas bellas de la vida.
Os quiero a todos/as.
Miguel, el peregrino eventual.

martes, 10 de julio de 2012

LA RUEDA DEL TIEMPO

Ahí os pongo el último relato de la Tertulia de la Bodega de Adolfo. Esta vez el tema era "La rueda". Espero que os guste:


LA RUEDA DEL TIEMPO.
            Era un banquete magnífico. Al señor Juez Presidente del Tribunal Supremo le estaban haciendo un homenaje de despedida con un esplendor que jamás se había visto en otras ocasiones. Allí estaban las más altas magistraturas de la nación, los más afamados intelectuales del Régimen, las autoridades militares y eclesiásticas, el todo Madrid y la más rancia aristocracia del país. El menú era excelente, confeccionado por uno de los más prestigiosos cocineros de la capital. Después, a los postres y tras los brindis, vendrían los discursos. El suyo iba a ser una lección magistral sobre el rigor judicial y su necesaria ejemplaridad. Las cuartillas descansaban en un bolsillo de su smoking. Le había costado mucho escribirlas, pues había tenido que acortar algunos pasajes para no resultar pesado, pero el texto definitivo había quedado inmejorable.
            Sin embargo un nombre inoportuno, Melchor García Cascales, acudía a su mente, perturbando el que debería haber sido un adiós glorioso. Porque en sus tiempos de joven juez militar, había cometido un delito terrible que, afortunadamente para él y su posterior trayectoria judicial, nadie había descubierto ni podría descubrir jamás. A pesar de su voluntad de olvido, el recuerdo de aquel sórdido juicio de posguerra acudía una y otra vez a su mente, alterando su plácida masticación de una soberbia pierna de cordero lechal. Melchor García Cascales había sido un destacado intelectual de los años 30. Su puesto de decano de la facultad de Filosofía y su fidelidad a la República le crearon más enemigos de los que sospechaba, y al terminar la Guerra Civil cayeron sobre él acusaciones de crímenes absurdos impensables en una persona tan íntegra y pacífica. El hoy homenajeado, entonces bisoño juez militar, sabía de sobra que el acusado era inocente de sus cargos, pero lo odiaba, lo odiaba hasta la exasperación, desde que un día, en su etapa de estudiante, le dio por leer sus libros. La voz de la razón aplastó su antes sólida fe y se vio indefenso ante el temor a la muerte y a la nada. ¡Maldito filósofo impertinente! Por su culpa se volvió cobarde y evitó la trinchera buscándose un puesto en el Cuerpo Jurídico. Por eso lo odiaba, y a pesar de que la defensa esgrimió argumentos suficientes para absolverlo, él lo condenó a la última pena y aun se llegó a regodear cuando oyó las detonaciones de los fusiles que lo ajusticiaban.
            Aquel recuerdo lo incomodaba casi tanto como la molesta presencia de un tendón inmasticable entre la carne que trituraban sus dientes. Si hubiera estado en casa, se habría levantado y marchado al water para escupirlo, pero en presencia de tan altos personajes no podía abandonar la mesa presidencial ni mucho menos escupir en una servilleta. Así que trató de tragarse aquella maldita porción de carne ovina. Pero el objeto, demasiado grande para su gaznate, se quedó atorado, impidiendo el paso del aire a sus pulmones. Sin poderlo evitar, empezó a ponerse morado y a agitar los brazos hasta caer hacia atrás, pataleando con desesperación. Pensó, lleno de ira, que cualquiera de aquellos imbéciles atildados, uniformados o ensotanados que le rodeaban, hubiera podido salvarle la vida con solo abrazarlo por detrás y darle un fuerte apretón a la altura del vientre, en lugar de observarlo con actitudes dignas y distantes.
La vista se le nublaba, mientras en su interior se veía caer en un pozo, al final del cual adivinaba una luz. Antes de perder del todo la consciencia pudo intuir una enorme rueda que giraba sin cesar. Era la rueda del tiempo. Y un último nombre retumbó postrero en su memoria culpable: Melchor García Cascales, su pecado de juventud…
            Seguía atragantado cuando recuperó la consciencia, una consciencia nueva, sin recuerdos ni palabras, mientras un ser gigantesco lo sujetaba por los tobillos y le daba palmadas en el trasero; hasta que su traquea quedó expedita y pudo llorar al fin.
            -Señora, ha tenido usted un hermoso niño. ¿Qué nombre le van a poner?
            - Le pondremos Melchor, MELCHOR GARCÍA CASCALES.
Miguel Ángel Pérez Oca.  

jueves, 5 de julio de 2012

¡ MENTIRA, MENTIRA, MENTIRA !

¡Mentira!
Era mentira el programa que le dio la victoria al PP y que su Gobierno incumplió desde el primer día. Ganaron con mentiras y ahora, aunque tengan un gobierno legal, se ha convertido en ilegítimo.
Es mentira una pretendida democracia con desigualdades sociales, como era una mentira un Comunismo con desigualdades y monopolios políticos.
Es mentira el Capitalismo, sistema injusto donde los haya. Porque es mentira que solo el capital tenga derecho a la propiedad de los medios de producción, y no el trabajo.
Es mentira que la Economía sea una ciencia. Al menos la Economía clásica de los Premios Nobel.
Son mentira la mayoría de los Premios Nobel de la Paz.
Es mentira la religión, que ha convertido en un negocio nuestro miedo a la muerte.
Es mentira que sean sagradas ciertas palabras escritas con mayúscula: Patria, Bandera, Honor, Autoridad, etc. porque solo hay una palabra verdaderamente sagrada: Persona humana.
Es mentira que haya personas que merezcan ante su nombre los calificativos de Excelentísimo, Reverendísimo, Magnífico, Majestad, Alteza, Ilustrísimo y demás, porque nada es mas importante en una persona que el hecho mismo de ser persona.
Es mentira que solo haya un camino para salir de la crisis, que consiste en apretarse el cinturón (los pobres) para pagar las deudas (a los ricos). El verdadero camino es a la inversa.
Era mentira que daba lo mismo votar al PSOE que al PP, como dijo Cayo Lara, que consiguió 7 diputados a cambio de contribuir al hundimiento de la izquierda real. Si al PSOE no lo hubieran hundido entre todos (incluido el mismo PSOE), hoy podría haber, con Holande, un potentísimo bloque de izquierdas en el Sur Oeste de Europa. O al menos, el PP no podría abusar de su mayoría absoluta.
Es mentira que los indignados supongan una alternativa. Lo hubieran sido si se hubieran mojado en unas elecciones, evitando la mayoría absoluta de los del PP. La plaza es para jugar, las urnas son para decidir y la calle, en última instancia, es para luchar.
Es mentira que seamos Campeones de Europa porque unos cuantos millonarios con camiseta roja hayan metido más veces la pelota en la portería contraria. En todo caso lo serán ellos, que se han llevado los 300.000 €.
Es mentira que la justicia sea igual para todos. Que se lo digan al Urdangarín y a aquel pobre desgraciado que fue el preso más antiguo de España...¡Sin delitos de sangre!
Es mentira que Yasser Arafat muriera de muerte natural. Su cepillo de dientes está lleno de Polonio radiactivo.
Es mentira que las bombas de Hiroshima y Nagasaki ahorraran vidas de miles de americanos. Las bombas hubieran hecho el mismo efecto en la bahía de Tokio, sin matar a nadie, pero la venganza es uno de los placeres más intensos de los mediocres.
Es mentira que los aviadores americanos e ingleses que bombardeaban Hamburgo y Dresde fueran héroes. Los italianos que bombardearon Alicante eran unos canallas, así que los otros bombarderos también.
Por todas partes veo mentiras...
¡Es todo mentira! ¿No lo veis, incautos? Nos están engañando los de siempre.
Y es que, como decía León Felipe: ya he oído todos los cuentos, me sé todos los cuentos y estoy harto de todos los cuentos. Estoy harto de todas las mentiras.
Un desengañado Miguel Ángel Pérez Oca.


lunes, 25 de junio de 2012

LA CRISIS DE LOS PARADIGMAS ECONÓMICOS

Me parece a mí que la actual Ciencia Económica se halla en una situación muy parecida a cómo estaba la Ciencia Astronómica en los tiempos inmediatamente anteriores a Copérnico. La premisa, dogmáticamente aceptada, de que la teoría debía ceñirse a la filosofía de Aristóteles y a las enseñanzas de Ptolomeo, en el sentido de que los cuerpos celestes, por estar compuestos de quintaesencia, eran por naturaleza perfectos en sus formas y comportamientos, con órbitas perfectamente circulares en torno a la Tierra, sede de la caducidad y la imperfección, supuso una traba secular para el desarrollo de las ciencias físicas y, sobre todo, de la Astronomía. Tuvo que llegar un señor cargado de perspicacia que le diera la vuelta a las cosas y que encabezara un vertiginoso progreso científico cuyos frutos tenemos ante nuestros ojos en cualquier faceta de nuestra vida cotidiana, colmada de aplicaciones tecnológicas que hubieran sido imposibles sin unos pensadores valientes y heterodoxos que rompieran el nudo gordiano del prejuicio entorpecedor.
Copérnico tuvo un precursor, Aristarco, que ya en la antigüedad dijo que las cosas podían ser diferentes.
A la Economía, en estos tiempos de crisis, también se le opone un muro aparentemente insalvable. El nudo gordiano que hay que romper, el prejuicio que hay que superar para poder progresar en una ciencia que todavía no lo es, la barrera que hay que saltar de una vez si queremos que la Economía sirva para algo, es la condición impuesta por los actuales gurús economistas de que el Sistema Capitalista constituye una condición inviolable, que no tiene alternativas, que es imprescindible por ser el más eficiente. Y hasta que no llegue el Copérnico de la futura Economía y nos diga que esos argumentos son falsos, que no existe la "quintaesencia capitalista", que las órbitas de los mercados no son círculos perfectos que se autorregulan de forma natural, que las cosas se pueden hacer de otra manera, sobre todo cuando "esta manera" ha resultado completamente inútil, no podremos librarnos de la maldición de las crisis periódicas e inevitables.
Me da la impresión de que los nuevos Copérnicos, Galileos, Brunos, Keplers y quizá Newtons ya están entre nosotros, aunque de momento nadie los escucha porque están amenazados por las hogueras mediáticas y académicas de la nueva Inquisición financiera pro capitalista. Ellos también han tenido un precursor, Marx, que como Aristarco estaba equivocado en muchas cosas y es perfectible, pero que marcó un camino alternativo, aunque mal aplicado en sus interpretaciones políticas del siglo XX, pero que no ha perdido vigencia si se le sabe analizar. Porque dijo verdades como puños. ¿Os suena aquello de la plusvalía?
Cuando la Economía sea una ciencia de verdad, estará en condiciones de hacer previsiones fiables, y las crisis, como las hogueras de la Inquisición, viejas y nuevas, habrán pasado a la Historia. Pero eso no le conviene a quienes basan su poder en la explotación de los demás.
Miguel Ángel Pérez Oca.

domingo, 24 de junio de 2012

LOS ECONOMISTAS "ORTODOXOS"

Me ha llegado, vía Internet, un texto sobre la estafa que nos están haciendo con la actual crisis económica y las responsabilidades a exigir a determinados economistas, que no me resisto a poner en el blog. No tiene desperdicio:


"Poca duda puede haber de que la causa formal de nuestra presente crisis, esta que día a día nos aflige, radica en los tratamientos que los sedicentes mejores y más expertos economistas han aconsejado instrumentar a los políticos. Que les han hecho caso ciegamente por la sencilla y curiosa razón de que, al haberse envuelto en el ropaje externo del lenguaje científico, esos economistas han logrado engañar a todo el mundo haciéndoles creer que la Economía es una ciencia como las demás, que hay una Ciencia Económica que es la que se imparte en la Academia de modo mayoritario y que, puesto que domina allí salvo por algunos heterodoxos partidarios de Economías Alternativas, es la única a la que recurrir en casos como el actual, aunque curiosamente esa misma Economía Dominante sea incapaz de explicar la causa final de la crisis en la medida que siempre supone que el sistema de mercado si se le deja solo se ajusta rápida e inexorablemente ante cualquier perturbación."
"No, el hábito no hace al monje, como bien dice el refrán. La Economía no es una ciencia como la Física, la Química o la Medicina. Ahora que, si los economistas cercanos a los políticos pretenden que sí lo es para así aumentar su influencia, poder y remuneraciones, pues bien, no estaría mal que así sea. Pero en justa contrapartida habría que exigirles algo. Y es que si a los médicos, arquitectos y otros profesionales que hacen pifias se les persigue judicialmente por sus negligencias, lo cual encontraría justificación en el hecho de que sus errores se deberían a su mala praxis en la medida que sus conocimientos son científicos, sería ya hora que los economistas que tanto se envanecen de serlo sean asimismo responsables de sus consejos, decisiones y prescripciones de política económica. ¿Es o no un poco vergonzoso que los economistas académicos que van de científicos despreciando cuanto ignoran tengan la patente para decir e influir en las decisiones sin arrostrar las consecuencias de las mismas? Creo que su majestad la reina Isabel II pensaba algo semejante cuando en una visita en noviembre de 2008 a la prestigiosísimaLondon School of Economics, preguntó por qué nadie de entre aquel reputadísimo elenco de los mejores académicos del mundo entero había previsto lo que estaba sucediendo, o sea, los primeros pasos de la crisis financiera. Quizás un sistema de castigos por los malos consejos económicos de los economistas, disminuiría notablemente el riesgo moral que les hace tan proclives a enarbolar en nombre de la ciencia las banderas de la necedad o del interés espurio."


¡Sí, señor! Totalmente de acuerdo.