domingo, 6 de noviembre de 2011

REFERENDUM GRIEGO, NUESTRO GOZO EN UN POZO.



Papandreu se ha vuelto atrás. Ya no habrá referéndum. Lo que piense el pueblo griego sobre las medidas neoliberales destinadas a salvar a los banqueros ya no importa. Réquiem por la democracia real, ya. Definitivamente, la economía manda más que el pueblo soberano. Incluso se dice que Papandreu nunca pensó en hacer el referéndum, que todo fue un farol para callar a la oposición conservadora que torpedeaba su política al estilo PP de nuestro país: "No a todo, aunque antes lo hubiéramos hecho nosotros". O quizá es que Papandreu recibió la visita de los hombres de negro, los mismos que visitaron a Zapatero y lo convirtieron en un zombie neoliberal, abducido o acojonado. Ah, los hombres de negro. Y es que ha llegado la hora de la verdad. Reconozcámoslo: La Democracia actual es una pantomima; lo que manda, como en las empresas, es el amo del dinero, el amo de los papelitos, no el que aporta el trabajo, ni las materias primas, ni la producción, ni la generación de riqueza real. Los que mandan son los especuladores, los que juegan al Monopoli con los papelitos de curso legal; los banqueros, no los bancos nacionalizables. Y ahora, ¿qué?



Miguel Ángel Pérez Oca.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

¡BIEN POR PAPANDREU!





Qué disgusto tienen los financieros y los políticos europeos (incluida nuestra vicepresidenta económica Elena Salgado), porque el Primer Ministro griego, señor Papandreu, ha hecho lo que debería ser normal en todo Jefe de Gobierno democrático: consultar las decisiones importantes con el pueblo que lo ha elegido. No olvidemos que los griegos inventaron la democracia y que la forma más directa de ejercer la democracia es el referéndum. Pero parece ser que el contubernio financiero-bancario-políticoderechista está empeñado en que las razones económicas deben prevalecer sobre las decisiones del pueblo presuntamente soberano. Porque esto, amigos, no es una crisis económica, no, señor, esto es una guerra sin cañonazos, que se libra en las bolsas, en las reuniones de alto nivel y el los despachos para implantar el poder del dinero sobre el presunto poder político de los pueblos. En su mentalidad de empresarios, a estos señoritos de alto standig no les cabe en la cabeza que los obreros estén capacitados para tomar decisiones a nivel de Estado, y maniobran para impedirlo, tal como han hecho en sus propias empresas desde los orígenes del capitalismo. Nos tienen acojonados con las amenazas de una ruina total, la nuestra, la de los asalariados, que solo se podrá paliar, dicen estos canallas de corbata y consejos de administración, si nos conformamos con ser más pobres y renunciamos a la sociedad del bienestar, que les sale muy cara a los angelitos. Qué miedo tienen a que los griegos, a los que ya no les queda casi nada que perder, voten NO. Porque si sale NO y después no pasa nada, ni se hunde el cielo, ni se resquebraja Europa, ni desaparece el Euro, se les va a ver el plumero a los agoreros de esa panda de comediantes. Que ya muchos nos olemos que todo esto es un paripé, una comedia para comernos el coco y robarnos lo poco que nos han dado a cambio de la plusvalia que nos fueron robando durante siglos y que conforma hoy sus ilegítimas fortunas. Como buenos ladrones y tahúres que son, juegan siempre de farol y si se ven descubiertos pegan la patada al tablero. Pero el caso es que quizá los griegos les han salido respondones y se les adelantan dando la patada primero. Bueno, primero no, que los primeros fueron los islandeses y, como era de esperar, no pasó nada; pero bien que se lo ha callado la prensa servil y financiada. Ya está bien, hombre. El referéndum es el recurso democrático más legítimo y directo de cuantos se pueden aplicar a una situación nacional; los suizos lo practican a diario y les va muy bien. Así que ojalá nuestro pobre Zapatero, cuando Alí Ba-Bank y los 40 ladrones le leyeron la cartilla (o le hicieron el chantaje), hubiera reaccionado como Papandreu, con vergüenza torera, convocando un referéndum y dándole la palabra definitiva al pueblo español. Hubiera quedado como Dios. Pero le faltaron… bemoles; o fue demasiado buena persona para ponernos a todos al borde del abismo, a merced de la venganza de los vampiros neoliberales.
Muy bien por Papandreu, muy bien, y por el pueblo griego. A estos canallas hay que acojonarlos para que sepan que no todo el monte es orégano. Que se enteren de que un día el pueblo puede despertarse, harto de manipulaciones, y puede decidir, desde la mayoría, la implantación de unas cuantas cosas.
Por ejemplo:
LA CLAUSURA DEFINITIVA DE LAS BOLSAS; EL IMPAGO GENERAL DE TODAS LAS DEUDAS; LA NACIONALIZACION DE LA BANCA, LA ENERGÍA, LOS TRANSPORTES Y LA GRAN INDUSTRIA, SIN INDEMNIZACIONES; EL REPARTO DEL TIEMPO DE TRABAJO ENTRE TODOS LOS TRABAJADORES Y LA DEMOCRACIA REAL, YA, MEDIANTE.... ¡EL REFERENDUM INFORMÁTICO PERMANENTE!
Algunas de estas cosas ya salen en las pancartas de los chicos del 15-M.
Así que... Que no nos calienten más.
Miguel Ángel Pérez Oca, en una aciaga noche de truenos y relámpagos.

sábado, 29 de octubre de 2011

5 MILLONES DE PARADOS. ESTO SI QUE DA MIEDO.




Uno de cada cuatro trabajadores españoles está en el paro. Cuando se acaben los subsidios, una de cada cuatro familias españolas pasará hambre, perderá su casa y sus derechos constitucionales. Y, mientras, los esfuerzos de los dirigentes europeos van encaminados, obsesivamente, a que los bancos acreedores cobren las deudas de los arruinados. Los estados, en particular el español, no podrán responder a sus compromisos, peligrarán las pensiones, se arruinarán las prestaciones en Sanidad y Educación. Pronóstico: Hundimiento del Estado y estallido social. Y uno oye en las tertulias de la radio las propuestas de los políticos y no ve en ellas nada más que cataplasmas y parches, remiendos y zurcidos. El PP sigue con su obsesión de culpar a Zapatero de esta catástrofe planetaria y el PSOE de Rubalcaba no se moja el culo y se entrega a la confección de preciosas y progresistas cataplasmas. Y en cuanto alguien se atreve a proponer alguna medida radical, se le acusa de demagogo. Se trata, por lo visto, de defender el Sistema Capitalista cueste lo que cueste... PUES, NO. No, señor. Aquí de lo que se trata es de aceptar de una puñetera vez que EL CAPITALISMO HA FRACASADO, ES INVIABLE, INJUSTO, CRUEL, DISCRIMINATORIO (en favor de los ricos, naturalmente), MONSTRUOSO E IRRACIONAL. Prima arbitrariamente el dinero sobre el trabajo, que es como decir que el título de propiedad es más importante que la finca.

Si al otro lado del vetusto "Telón de acero" pervivieran regímenes comunistas, uno podría presentar esa alternativa a la crisis. Pero el famoso telón es ya solo un recuerdo, justamente fracasado. Porque un comunismo deseable hoy, debería ir acompañado, como condición indispensable, de una verdadera democracia. Si algún grupo político fuera capaz de plantearse así el cambio necesario, la gente desesperada podría votarlos y las innovaciones revolucionarias podrían enfocarse desde la democracia; pero la resistencia a ultranza de los poderes del dinero, la castración ideológica de los grupos políticos y la desinformación, mezquindad y miedo colectivos ocasionarán una hecatombre, una catástrofe que terminará, me temo, en alguna forma de totalitarismo, ya sea fascista o estalinista.

Como siempre, acabarán triunfando los malnacidos, con el auxilio indispensable de los tontos.

Que Dios nos pille confesados.

Miguel Ángel Pérez Oca, el atribulado.

martes, 25 de octubre de 2011

UNA DE MIEDO.



El otro día, en la Tertulia de la Bodega de Adolfo, José Luis Ferris nos desafió a escribir un relato de terror en tan solo 26 líneas. Yo presenté el mío que os adjunto.
Dos puntualizaciones: En primer lugar, felicitar al amigo Ferris por su reciente nombramiento de director del Instituto de Cultura Alicantina Juan Gil Albert.
En segundo lugar una reflexión: Tal como está el mundo es muy difícil escribir un relato que cause más terror que un Telediario.
En fin, ahí va el cuento.-

EL HOMBRE DEL RINCÓN.
“María, hermana… ¿Estas ahí, María?... Bueno, espero que cuando vuelvas a casa escuches este mensaje que te dejo en el contestador. Me está pasando algo muy extraño, ¿sabes?… ¿Te acuerdas que te dije que me iba una semana a descansar a la casita de la playa? Pues el sábado, cuando llegué, me encontré a todo el pueblo invadido por una plaga de mariposas negras… No sabría decirte a qué especie pertenecen esos insectos. Son como polillas negras y tienen una picadura muy molesta… En el pueblo se decía que aparecieron después de que un meteorito muy brillante cayera en el mar en la noche del jueves. Pero creo que la gente tiene mucha fantasía y que los dichosos bichitos no eran más que una de esas plagas que provoca el cambio climático… En fin, que cerré todo y me fui con el coche a ver si encontraba un lugar más cómodo. En ningún otro pueblo de la costa había mariposas negras; pero me fastidiaba que unos insectos estúpidos me condicionasen las vacaciones. Así que esta mañana he decidido dejar el hotel donde me hospedaba y volver al pueblo. Ya no hay en él mariposas negras, pero sus calles están desiertas, demasiado tranquilas… Y cuando he entrado en la casita… ¡He visto al hombre del rincón! Entre la chimenea y la ventana hay un hombre de espaldas, como empotrado en el rincón, con la cabeza baja y los hombros encogidos. Le he gritado, he intentado tirar de él con todas mis fuerzas, pero parece estar pegado a las pareces. Respira, pero no se mueve ni reacciona a mis gritos y golpes. He salido despavorido a coger mi pistola de la guantera del coche, sin la que no me habría atrevido a entrar de nuevo en casa para llamar a la policía. Me han dicho que “llegarán enseguida”........... ¡María! El hombre se ha movido, ha levantado la cabeza… Al separarse del rincón han surgido muchas mariposas negras que ahora vuelan por toda la estancia. Se está girando y vuelve su rostro hacia mí… ¡Dios mío!¡El hombre del rincón es papá! Ya sé que murió hace años, pero está aquí y se me acerca con lágrimas en los ojos y un insoportable gesto de reproche en su pálido rostro... La casa está llena de mariposas negras... Me cuesta mucho pensar…...... María....” (piiiiiiiiiiiiii..........).

Miguel Ángel Pérez Oca.

lunes, 24 de octubre de 2011

ETA YA NO MATA.






Hace años, mi suegro se pasó varios meses sentándose todos los días sobre una bomba de ETA. Trabajaba en la RENFE y todas las mañanas iba con su bocadillo a desayunar con sus compañeros de la consigna. Había allí una maleta voluminosa presuntamente abandonada por alguien. Y Manolo, mi suegro, la utilizaba de asiento. Un día se recibió en la estación una llamada indicando que la tal maleta estaba llena de explosivos prontos a ser activados. Los artificieros, por medio de un robot, se llevaron la maleta a un descampado y la hicieron estallar, con un estruendo que se oyó a muchos kilómetros de distancia. Mi suegro no pudo dormir en muchas noches.
Ahora, la ETA ya no mata, o al menos eso han dicho ellos, enfundados en la capucha bajo la boina. Y nos lo han dicho como quien hace un regalo, como quien nos perdona la vida. Y piden, o exigen, a los gobiernos español y francés que negocien soluciones a “las consecuencias del conflicto”. En la manifestación abertzale del otro día había quien pedía amnistía. Y es que para ellos, una vez que han perdonado la vida a sus futuras víctimas, aquí no ha pasado nada y “pelillos a la mar”. Pues, no, señor, que las heridas que han dejado son muy profundas y que a ellos se les podría sacar de la cárcel, pero a los muertos no se les puede sacar de las tumbas. Si han decidido no matar es, sencillamente, porque ya no pueden hacerlo, porque nadie quiere ya ser su jefe con una vida media en libertad de unos pocos meses y porque ven que les conviene más tratar de conseguir poder mediante las urnas que mediante los tiros, y los demócratas les han obligado a elegir. Y que conste que de “conflicto” nada, ¿eh? Aquí ha habido una banda de asesinos enfrentados a un estado de derecho que los ha perseguido dentro de la ley votada por el pueblo, y no otra cosa. Por eso, durante un tiempo, su estrategia consistió en asesinar militares, a ver si los animaban a dar un golpe de Estado que trajera una nueva dictadura contra la que estuviera justificado luchar. Casi lo consiguen los angelitos. Afortunadamente, ya no abundaban los Tejero, Milans del Bosch y Armada, y ya había en este país hombres como Gutierrez Mellado y Sabino Fernández Campo.



Si los etarras se hubieran disuelto durante la Transición, cuando se decretó la amnistía, se les recordaría ahora como luchadores antifranquistas, como a los maquis, pero contra la democracia legal no hay lucha que valga, que pueda ni deba ser justificada.
Tengo varios amigos vascos a los que felicité el día del comunicado, y todos me respondieron de la misma manera: con cautela, con desconfianza. Vamos, que no estamos para echar a doblar las campanas, que no nos debemos dejar llevar por la euforia, el optimismo y la alegría que nos debiéramos merecer. Porque hay que esperar, a ver si es verdad, a ver si se disuelven de verdad, a ver si entregan las armas de verdad, a ver si piden perdón por todas las atrocidades de asesino en serie que han cometido, de verdad.
Me pregunto cómo el nacionalismo, el mal entendido patriotismo, puede llevar a determinada gente a tal estado de paranoia colectiva que justifique los asesinatos, las extorsiones y la violencia generalizada. Cómo pueden creer que la Patria (o Dios, en otros casos) puede justificar una sola muerte violenta y cruel. Esa gente está enferma y tiene que curarse, ellos sabrán cómo. Pero que no pretendan que nos olvidemos de todo y nos tomemos juntos unos chupitos. Faltaría más.
Miguel Ángel Pérez Oca.

LOS IDIOTAS, EL TRANSVASE DEL EBRO Y EL SEÑOR GONZALEZ PONS.




Vamos a ver. El otro día el maravilloso señor González Pons, el del verbo florido, se atrevió a decir que no hay ningún idiota que quiera que siga el gobierno socialista. O sea, que llamó idiotas a todos los votantes del PSOE. Y es que estos señoritos de la derecha se creen que el pueblo es eso, idiota. De la misma manera que hasta hace poco tiempo suponían que la gente es idiota cuando consiguieron ganar elecciones en Murcia y en Valencia a base de reclamar un transvase desde el Ebro a los secarrales de Valencia y Murcia. En el mapa, y eso lo saben hasta los idiotas, el Ebro está arriba y nosotros, valencianos y murcianos, abajo, pero en la realidad toda la costa, como es evidente, está al nivel del mar. Para hacer un transvase de más de 600 km. desde el Ebro hasta aquí y traer miles de metros cúbicos de agua, haría falta una serie de obras gigantescas consistentes en estaciones de bombeo y depuradoras que costarían un ojo de la cara (a los idiotas, claro), que harían que el precio del agua se pusiera por las nubes, aunque el agua fuera a unos pocos metros sobre el nivel del mar. Además habría que salvaguardar el nicho ecológico del Delta y, para mayor INRI, en los tiempos de sequía general, cuando más nos hiciera falta, no sobraría agua de la cuenta del Ebro para transvasar. Se trata de una obra faraónica y descabellada, económicamente imposible, y estos tíos lo saben, lo saben muy bien, pero se han dedicado a alimentar la catalanofobia con el rollo de que todo era culpa de los catalanes y de que las desaladoras eran peligrosas y dañinas y tal y cual, y consiguieron que algunos, en su seca desesperación, se lo tragaran; los suficientes para que ellos ganaran otra vez las elecciones con nuevas y más gordas mentiras. Ahora, cuando piensa que va a ganar las Generales, Rajoy ya no incluye el transvase del Ebro en su programa, porque piensa que ahora que va a mandar él no le conviene comprometerse con algo que no podrá hacer. Pues, mire usted, señor González Pons del verbo florido y la mirada pícara: Ahora deberíamos todos los idiotas que pensamos votar a la Izquierda y todos los no idiotas a los que ustedes engañaron con la desvergüenza que les caracteriza, exigirles que ahora no se vuelvan atrás y construyan ese puñetero transvase. ¿Qué es imposible? ¿Y se enteran ahora? Ustedes mintieron, como mienten en tantas cosas, porque creen que los que los votan (no los que votan al PSOE), son idiotas. Tratan a su electorado como a retrasados mentales… y a lo mejor hasta ganan, no hacen el famoso transvase y nadie se lo tiene en cuenta. Entonces sí que habría que pensar quiénes son los idiotas.
A partir del 20 de noviembre, si todo sale tan mal para España como me temo, voy a dedicarme a gritar con toda la fuerza de mis idiotas pulmones:
¡TRANSVASE DEL EBRO YA!
Y es que los hay idiotas.

Miguel Ángel Pérez Oca.

sábado, 22 de octubre de 2011

GADAFI, SIC TRANSIT GLORIA MUNDI.






Lo han matado como a un perro. Y no es que no lo mereciera, es que los que lo han hecho no merecían mancharse las manos y la conciencia de ese modo brutal. Yo hubiera preferido que lo juzgaran, escuchar cómo respondía a los fiscales, saber cuántos de sus hoy enemigos "demócratas" habían sido hasta hace muy poco cómplices de sus atrocidades. Quizá por eso tenía que morir, para que su silencio de cadáver violentado ocultase para siempre la calaña de alguno de sus sucesores. Y para que no pudiera denunciar a voz en grito cuáles han sido los verdaderos intereses de los paladines internacionales del pueblo libio, que con sus aviones y cohetes han defendido cuidadosamente los campos petrolíferos que fueron su baza y su perdición. No es la primera vez que ocurre. Así murieron Nerón, Calígula, Cómodo, Hitler, Mussolini... Reinar sobre la sangre y la arbitrariedad tiene esas cosas, aunque algún tirano se muere en la cama y ahora reposa bajo la cruz más grande del mundo. Y es que un sabio oriental dijo una vez que si no hubiera injusticias no sabríamos apreciar la justicia verdadera. El terrible reportaje de su muerte violenta pone los pelos de punta. Después, ya en el suelo de un almacén de carne, con la sien agujereada, casi desnudo, lo podemos ver rodeado de libios dichosos, armados con teléfonos móviles con los que lo fotografían para su posteridad doméstica. Esos aparatitos versátiles han sido las armas que de verdad lo han matado. Porque ahora, con la informática y la comunicación instantánea a disposición de todo el mundo, ser un tirano va a resultar todavía más difícil. Aunque cuando digo "tirano" me refiero a esos histriones que oprimen a sus pueblos a la manera antigua, como sátrapas, como viejos emperadores romanos. No solo lo tienen muy difícil en estos tiempos, es que están completamente obsoletos. Ahora los tiranos permanecen en el anonimato y reinan en las bolsas, las multinacionales y los mercados. Nadie sabe cómo se llaman, mientras disponen de vidas y haciendas, porque no requieren pompas ni ceremonias. Nos los podríamos cruzar tranquilamente por la calle, en vaqueros y camiseta de marca, mientras pasean distraídamente hacia el puerto, camino del yate. A ésos ningún pueblo los va a masacrar, aunque en el fondo sean más peligrosos que Gadafi. Porque nadie debería nunca ser masacrado, ni siquiera el coronel libio, ni mucho menos sus víctimas.


Miguel Ángel Pérez Oca.