sábado, 13 de febrero de 2016

ALIEN RAJOY




Estoy seguro: el señor Mariano Rajoy no es de este planeta. O al menos no vive en este mundo. Sus reacciones no son humanas,o al menos no son las propias de un verdadero homo sapiens. El tío todavía se empeña en salir de ésta convertido de nuevo en Jefe de Gobierno, como si no hubiera pasado nada, como si su partido no estuviera imputado como organización delictiva en el caso de los discos duros de Bárcenas, como si todos los días no surgieran nuevos casos de corrupción en el seno de su cúpula directiva, como si no se estuviera planteando un gravísimo caso de financiación ilegal que, de alguna forma, invalidaría los resultados de las urnas tras una campaña electoral en la que el PP jugó sucio, financiándose con dinero negro. Por lo visto, no quiere darse cuenta de que, respecto de su actuación política en los últimos cuatro años, con su proverbial desprecio, o ignorancia, de las desgracias de los españoles y españolas, acosados por sus recortes y su rastrera obediencia a las directrices comunitarias, solo hay dos opciones: O sabía lo que estaba pasando y entonces es cómplice de delitos y de traición al pueblo español, o no lo sabía y entonces es un incompetente. 
Su negativa a ver la razón por la que ninguna opción política quiere nada con él, el empecinamiento en considerar que es el único legitimado para gobernar, "por ser el PP el partido más votado", lo convierten, a él y a sus adláteres, en instigadores de la defensa a ultranza de una supuesta legitimidad que de ningún modo está avalada por la Constitución de este régimen parlamentario, y que podría incluso justificar, en nombre de la supuesta Democracia, un golpe de estado para "salvar la libertad y la integridad de España". La suerte que tenemos es que hoy día ya no quedan en nuestro Ejército generales de la calaña de los "africanistas" Mola y Franco. Los militares actuales son gente demócrata que ha asumido perfectamente su papel de servidores del Estado y de su pueblo, y no están dispuestos a correr extrañas aventuras totalitarias. Porque si quisieran tener alguna justificación a conductas peligrosas ya las habrían encontrado en las insidias de los voceros del PP. Pero ni siquiera la formación derechista de Ciudadanos quiere nada con el alien Rajoy y sus compañeros de nave espacial.
Hay quien piensa que la disparatada e irracional conducta de Rajoy y sus muchachos obedece a un miedo cerval a que la izquierda gobierne y pueda tirar más aún de la manta; y acaben todos ellos en la cárcel. De ahí el miedo a Podemos que nos quieren meter en el cuerpo, ellos y los "poderes fácticos económicos". Si no es así, esa es la impresión que dan.
Y es que Rajoy está ya amortizado. Su lamentable gestión de la crisis lo ha descalificado para seguir en la política, y si el PP quiere sobrevivirle, ha de renovarse, desde luego, durante  una buena y saludable travesía del desierto de, al menos, cuatro añitos en la oposición. Solo así podría el PP aspirar a constituir una coalición con otros partidos en el seno de un  Parlamento donde el bipartidismo pertenece ya al pasado.
Pero nada, el tío no se da cuenta de nada y sigue tan pancho, convencido de que solo él tiene derecho a ostentar "legítimamente" la jefatura del Gobierno. Y hasta hay quien acusa, dentro de su partido, al Rey de haber traicionado la democracia, confiando en el segundo elegido, Pedro Sánchez, del PSOE, para que, ante la imposibilidad de Rajoy de conseguir un solo aliado, intente formar un gobierno que nos saque del atolladero en que nos ha metido este inconsciente cuya filosofía política surge, por lo visto, de la lectura del Marca y del dolce far niente.
Creo que el día en que Rajoy se marche definitivamente de la política, España suspirará aliviada, desde la derecha a la izquierda. Ese día nos habremos librado de la amenaza extraterrestre.
¡Coja su platillo volante y márchese de una vez, Alien Rajoy!

1 comentario:

EUSEBIO PÉREZ OCA dijo...

El problema será arreglar los destrozos del PP. Llevan destrozando desde que nacieron. Son, sin lugar a dudas, el Partido Posfranquista. Son prutrefacción pura y dura. Son la escoria de lo español. Han hecho que millones de españoles quieran irse y lo peor es que han hecho que cientos de miles se hayan ido. Han destrozado España, parte se la han quedado. Al fin y al cabo solo lo han hecho por ser los herederos de aquel asesino bajito que nos puteó durante cuarenta años. Aznar nos convirtió en blanco del terrorismo mal llamado islámico. Rajoy nos ha convertido en el hazmereir del mundo entero. En esta Ciudad vemos como nos han reparcelado y privatizado, a veces con el visto bueno de los Socios. Hemos sabido que IKEA hace birlibirloque con los impuestos y que aquí pretendia que le regalaran el suelo y los puestos de trabajo, los impuestos e incluso un entorno a su medida, y todo gratis. Para poner algo que no beneficia a los Alicantinos. Hemos visto a urbanizadores privados, lo que nos trajo el desalmado Aznar, marcharse sin pagar. Es decir sin urbanizar. Hay tema para largo. Pero atención. El Ejercito Español ha peddido a Rajoy que descalifique los más de diezmil documentos que correspindía descalificar de la época que va desde mediados de los años treinta a los años cincuenta. Rajoy ha callado y la oposición ni se ha enterado. Se les ha consentido demasiado. Han criminalizado los derechos de los ciudadanos para hacernos sumisos a su latrocinio genético. Incluso han querido asesinar por segunda vez a Garcia Lorca, esta vez por medio de unos pobres titiriteros que versionaban una de sus obras para representarse con titeres en las plazas de los pueblos. El último lorquiano vivió en Alicante. Se llamó Eusebio Oca y representó obras de Lorca e infantiles para los niños refugiados durante la Guerra en Alicante. Esto último va dirigido a quienes se dicen recuperadores de la Memoria Historica. Quizas se pongan en marcha cuando ya no quede nadie. Esevidente que tenemos lo que nos merecemos.