miércoles, 20 de junio de 2018

DON TANCREDO HASTA EL FINAL.


Y Rajoy se fue a Santa Pola a ejercer de registrador de la propiedad. Hizo mutis por el foro y se mantuvo callado y de perfil, no fuera que nadie le pidiese su opinión sobre las primarias que ha organizado el PP. Él, como siempre, ha dejado que las cosas se desarrollen por su cauce natural. No hacer nada y esperar a que caiga la fruta es, por otra parte, lo que hizo Newton, ¿no es así? Pues eso, como Newton, o como Diocleciano, el viejo emperador romano que instituyó la Tetrarquía y después renunció a la corona, para marcharse a su pueblo a cultivar coles. Genio y figura. Como siempre. Hay quien dice que su actitud le honra, que se ha marchado con una gran dignidad. Que va. Se ha ido para practicar su pasión de toda la vida: el Dolce Far Niente. Y a fumarse un puro mientras sus acólitos de antes se sacan las tripas. ¡Ay, Mariano, Mariano...!

jueves, 14 de junio de 2018

PEDRO SÁNCHEZ Y EL ANTITANCREDISMO.

El viejo hierático y socarrón don Tancredo nos tenía acostumbrados a su parálisis política. Los problemas surgían, él se ponía de perfil y las cosas se iban resolviendo solitas... o se pudrían sin solución. Era desesperante. Solo se daba prisa si se trataba de defender los intereses de los poderosos a los que servía cual fiel cancerbero.
Y llega Sánchez y nos sumerge en el vértigo de las soluciones inmediatas. Un barco con más de 600 refugiados vaga sin rumbo por el Mediterráneo sin puerto que le acoja, y Sánchez ofrece Valencia como solución humanitaria. En la prensa aparece la noticia de que el flamante Ministro de Cultura ha tenido sus más y sus menos con Hacienda y, a las 9 horas, el Jefe del Gobierno lo ha sustituido por otro de pasado fiscal inmaculado. Los ministros y ministras negocian en busca de soluciones rápidas y eficaces, mientras sus rivales y enemigos ladran en vano y se ponen en evidencia.
¡Qué gusto! Al fin nos gobiernan. Este país se mueve.

lunes, 11 de junio de 2018

PUERTAS ABIERTAS...



El tema era "Puertas abiertas", pero yo tenía ganas de contar mi operación. Todavía no pude ayer asistir a la Tertulia, pero mis compañeros tuvieron la deferencia hacia mi de leer mi trabajo. A ver qué os parece:


LAS PUERTAS ABIERTAS DEL TALLER DE CARPINTERIA.

            ¿Os habéis sentido alguna vez como un mueble viejo en un taller de carpintería? Yo me he sentido así tras cruzar las puertas abiertas de un quirófano para ser operado de la cadera y que me implantasen una de esas impresionantes prótesis de titanio. Es una sensación extraña, inolvidable…
            La cama con ruedas avanzaba a través de los pasillos, camino del quirófano. Yo no me sentía angustiado en absoluto, ni inquieto, ni medroso. No, señor. Diría, aunque no me creáis, que estaba disfrutando la experiencia. Frente a mí, empujando el vehículo yacente, veía la cara amable del celador, y a mi alrededor paredes y techos de colores suaves iban quedando atrás.
            Al fin entré en un lugar espacioso, donde varias personas me depositaron sobre la mesa del operatorio y me colocaron, a la altura del pecho, una especie de telón verde que me impediría presenciar la cruenta incursión que me iban a practicar, y una  balaustrada articulada donde descansar mi brazo izquierdo, a más de una vía intravenosa para ir inyectándome las drogas pertinentes, y otros aparatos de utilidad desconocida para mí. Lo hacían tres amables señoras de bata verde mientras charlaban de sus cosas. Una de ellas comentaba que estaba celebrando el aniversario de su boda y se sorprendió cuando yo, de excelente humor, la felicité desde el fondo de mi crisálida quirúrgica. Después debieron inyectarme alguna clase de sedación, porque no recuerdo cuándo me insertaron en la columna vertebral la anestesia raquídea. Debí quedar dormido durante un tiempo, aunque más tarde empecé a ser espectador, de oídas, de mi vivisección indolora.
            Y de pronto, unos terribles martillazos estallaron en mis oídos. Eran tan fuertes que yo podía sentir sus vibraciones a través del colchón de mi lecho. Al fondo podía oír, entre golpe y golpe, la voz profunda y tranquilizadora de mi amigo Sarceda, y eso me serenó, porque pensé que estando él presente, no consentiría que me destrozasen a golpes de mazo.
            Volví después a mi modorra inducida y acabé intentando mover los pies en la sala de reanimación.
Ya me lo habían hecho, ya me habían implantado la prótesis de cadera… Y recordé que alguno de los doctores me había dicho que ellos, más que cirujanos ortopédicos, eran carpinteros, dado que su instrumental consistía en serruchos, martillos y cosas así.
            Ahora estoy volviendo a aprender a andar, con ayuda de unos bastones de esos que se apoyan en los codos, y todavía me duele la pierna por dentro; pero sé que todo pasará… bueno, todo menos el recuerdo de aquellos tremendos martillazos.
En el fondo me siento como una vieja mesita de noche con una pata nueva, sujeta con tres tornillos y un enorme clavo a la primitiva obra de carpintería. Y se me ocurre pensar que pronto tendremos piezas de repuesto para todos nuestros órganos y habremos alcanzado la inmortalidad, con tal de ir de vez en cuando al taller del carpintero. Solo faltará sustituir el cerebro por un ordenador con muchos megas y…
                                               “consumatum est”.

                                                           Miguel Ángel Pérez Oca.

                                                           (Dedicado, con toda mi gratitud, al doctor Sanz y
                                                        su excelente equipo quirúrgico, así como a mi
                                                        amigo Miguel Sarceda, que me inyectó grandes
                                                        dosis de ánimo en vena. Gracias.)

¿LEGAL PERO ILEGÍTIMO?


El monumental cabreo que ha cogido la bastorra y mal educada Celia Villalobos a raíz del triunfo de la pasada mocion de censura, la ha llevado a perder los estribos en el programa televisivo de Susana Griso. Se atrevió a decir que el gobierno de Pedro Sánchez es legal, pero ilegítimo, porque no cuenta con una mayoría en el Congreso ni ha ganado unas elecciones. Sus insultantes palabras provocaron el escándalo y la indignación de su contertulio a la izquierda, que intentaba explicarle que si ganó la moción de censura era porque había obtenido una mayoría de escaños favorables a la misma en el hemiciclo. La señora Celia no se avenía a razones y, como si estuviera gritándole a su chófer, y en medio de un berrinche monumental, seguía gritando: ¡Ilegítimo! ¡Ilegítimo! ¡Ilegítimo!... Si yo hubiera sido su paciente contertulio, creo que le hubiera contestado algo así como que ilegítimo es gobernar con una mayoría obtenida tras una campaña electoral financiada con dinero negro, como muy bien explica la última sentencia de la Gürtel. Eso, en cualquier deporte se llama "ir dopado" y es ilegítimo, además de ilegal. Pero, claro, el contertulio en cuestión es más educado que yo y se conformó con emitir leves aunque firmes protestas.
Esta gente del PP está que echa espuma por la boca y se está cavando su propia fosa con una actitud que no la favorece. Allá ellos. Siempre han sido gente de mal perder y peor ganar. Y menos mal que no estamos en 1936, porque acabarían llamando al general Mola para que diera un Golpe de Estado "legítimo".
Que les den.

domingo, 10 de junio de 2018

OTRA VEZ, AHORA EN MADRID.

En la Feria de Madrid también ha sido mi libro el más vendido en el stand de Premium Editorial.

Los Premios de Novela de Ciencia Ficción Ciudad del Conocimiento encabezan el listado de los títulos más vendidos en el stand de Premium Editorial durante la Feria del Libro de Madrid 2018.
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1º-. El silencio de las estrellas, de Miguel Á. Pérez Oca.
2º-. El nuevo orden de las cosas, de Zoilo Andrés.
3º-. Por si acaso te escribí, de Miguel Sandín.
4º-. Violeta sabe a café, de Manuel Pozo.
5º-. La pandilla de Mago y los misterios de Itálica, de María Luisa Cárdenas y María Hesse.
6º-. Mecanópolis, de Miguel de Unamuno y Ana Burgos Baena.
7º-. La Isla de las Alucinaciones, de Joel Franz Rosell.
8º-. Blanca, de Anselmo Gómez.
9º-. Medianoche en el campanario, de Óscar Sotillos.
10º-. Rosas para Amelia, de Ana Vega Burgos.

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UNA JUGADA MAESTRA.



            Los ha dejado a todos descolocados. Rajoy se ha tenido que ir, y sus adláteres no saben qué decir. Recurren a la vieja táctica del miedo y la descalificación; pero conforme fabrican injurias, los hechos las van desmontando. Se inventaron lo del Gobierno Frankenstein y los pactos secretos con los enemigos de España y los radicales, pero en cuanto se conoció la deslumbrante y mediática personalidad de las nuevas ministras y ministros, los inventos del PP se vinieron abajo. Podemos se ha inventado que en el nuevo Gobierno hay un ministro del PP (Grande Marlaska) y otros de Ciudadanos (¿Duque, Borrell?) sin entender que, en todo caso, la personalidad de esos polémicos ministros más o menos “extrasociatas” son guiños a los electorados conservadores, y no a sus dirigentes. Se le ve demasiado la demagogia apresurada a Pablo Iglesias II y con ella enseña el plumero. Ciudadanos se ha quedado completamente grogui y no acierta a reaccionar. Apostaron por unas elecciones apresuradas en el mejor momento de las encuestas y Pedro Sánchez les ha comido el terreno convocando una moción de censura a la que nadie, salvo los peperos, se podía negar y salir indemne. No hacía falta pactos secretos. ¿Quién se iba a negar a votar en contra del paralítico político señor Rajoy y su tancredismo? Ciudadanos votó en contra y se ha labrado el desprestigio.
Ha sido una jugada maestra de Pedro Sánchez… o de sus guionistas. Porque, la verdad, esto empieza a parecerse a un guión de Hollywood. La reconquista del poder socialista contra los “malos” barones y viejas glorias, por parte del hasta ahora solo guapito Sánchez, ya parece sacada de una película yanqui. Pero lo de ahora todavía es más que eso, ahora ya hemos entrado en el terreno de la superproducción. Esto tiene toda la pinta de un guión merecedor del Pulitzer, largamente meditado y elaborado; aunque se haya desarrollado en pocos días. Alguien ha estado preparando esto para rectificar el pernicioso rumbo al que la política inoperante del ensimismado Rajoy estaba llevando a este país. Si el autor de esta genial maniobra es el mismo Pedro Sánchez, habrá que convenir que nos hallamos ante un genio de la política.
            Y ahora veremos la segunda parte de esta original estrategia. Conforme el nuevo Gobierno vaya adoptando espectaculares medidas progresistas, sus aliados de moción y ya críticos desconfiados, se van a ver ante la disyuntiva de tener que apoyarlas en el Congreso y el Senado o quedar como aliados de los conservadores casposos. Así que don Pedro se va a pasar por el forro su debilidad parlamentaria. Y cuando la tensión estalle y sus viejos aliados boicoteen sus propuestas, lo tiene muy fácil: convoca  elecciones anticipadas, las gana por abrumadora mayoría y se asegura cuatro años de legislatura en posición hegemónica.
            Que no nos engañemos, que no estamos ante una revolución socialista, sino ante un movimiento de las fuerzas más “progres” del liberalismo imperante. Es como cuando en EE.UU. gana el Partido Demócrata: Mayor justicia social, dentro del Sistema Capitalista, que no hay quien tumbe. Y nada más. El apoyo de la Botín a la nueva ministra de Economía es todo un símbolo. Pero, bueno, después de tantos años de Tancredismo de Rajoy y tras la tremebunda experiencia del paranoico Aznar y del amordazado Zapatero, víctima de sus propios barones, este nuevo experimento puede parecernos la hostia democrática. Y no sé si se puede aspirar a más en un país mediano, integrado en la Europa liberal, que por otro lado es la que ofrece mejor vida a sus ciudadanos.
            En cuanto a los catalanes, tuvieron su oportunidad y la desperdiciaron con alharacas precipitadas que los llevaron a la cárcel y el exilio. No tienen la ley de su lado ni hay forma de modificarla a su favor con la oposición conservadora españolista, así que los más pragmáticos se tendrán que conformar con aceptar las relativas ventajas que les proponga la ministra Maritxel dentro del plan maestro de Sánchez; lo que les permitirá salir del embrollo con la dignidad que la intransigencia paralizante de los viejos peperos hacía imposible. Los demás, los independentistas intransigentes, volverán a ser la minoría ruidosa que siempre fueron: una especie de sardana política dentro de las peculiaridades catalanas.
            En fin, una vez satisfechos los pensionistas, los catalanes, las feministas, los trabajadores, los profesionales de la enseñanza y la medicina, etc. y alejados definitivamente de la caspa retrógrada, ¿Quién quiere hacer la revolución? Ah, Lampedusa…
            Si todo esto le sale bien, Maquiavelo era un mindundi comparado con Pedro Sánchez… o sus guionistas.
            Y hasta los rojos irredentos vamos a acabar alegrándonos de que le salga bien. Si no al tiempo.

jueves, 7 de junio de 2018

NO QUIERO ILUSIONARME.



No quiero ilusionarme. La política española ya me ha dado demasiados revolcones. Y no quiero mañana perder otra vez el tiempo lamiéndome las heridas... Pero es tan hermoso. Resulta tan estéticamente maravilloso este nuevo Gobierno, que uno difícilmente se puede resistir a ilusionarse. Quizá salgan adelante todos estos magníficos y magníficas muchachos y muchachas, pese a su insuficiente peso parlamentario. Quizá mañana mismo le quiten la medalla a Billy el Niño, desmonten la Ley Mordaza, aseguren las pensiones, anulen los efectos letales de la pasada Reforma Laboral... Quizá lo hagan tan bien que sus rivales de la Izquierda y sus enemigos de la Derecha no se atrevan a vetarlos; y así alcancen unas próximas elecciones en un momento tan favorable que los lleve a la victoria definitiva y a una larga etapa socialista que convierta a Pedro Sánchez en el mejor Jefe de Gobierno de la Historia. Ojalá... ¿Que dirá, entonces, aquel Cayo Lara, cazador de conejos y liebres, que afirmaba que votar al PSOE o al PP era lo mismo? ¿Qué dirán los que hace unos días votaron la Moción de Censura para librarse de una vez de don Tancredo Rajoy, pero ya se lamentan de haberlo hecho? ¿Qué dirá la Historia?... Pero, no quiero ilusionarme. Temo al capitalismo liberal que aguarda, taimado, tras el horizonte para malbaratar lo que hoy se nos ofrece como hermosa estampa feminista y socialista. ¿Por qué será que no puedo dejar de sentir miedo? No quiero volver a sufrir una decepción. No quiero.