sábado, 21 de octubre de 2017

EN EL ATENEO.


El pasado día 17 hice una presentación de mi libro "El silencio de las estrellas", que ya va por su 2ª edición, en el Ateneo Científico, Literario y Artístico de Alicante. Asistieron, entre otros, mis amigos de la Tertulia Literaria Luís e Isabel. La foto es de Cosme Gosalvez.

martes, 17 de octubre de 2017

VA DE REMILGOS.



El tema de la tertulia de ayer era "Remilgos" y yo presenté este trabajo que espero os guste:

LOS REMILGOS DEL DICTADOR.
            Xe Kin Fum Fáh, hijo y nieto de dictadores, era un tirano lleno de remilgos, aprensivo, limpísimo, obsesionado con el orden y la higiene, gordito y con cara de niño feliz, siempre sonriente. Estaba empeñado en convertir su país, Churretonia del Norte, en una “tacita de plata”. De momento ya le había cambiado el nombre por el de Resplandoria Boreal, y había introducido en el Código Penal varios nuevos delitos castigados con la pena máxima, todos relacionados con la suciedad, como hacer pelotillas de mocos con los dedos, babear por las comisuras, lucir legañas, escupir en el suelo, rascarse el culo, llevar las uñas negras, tanto las de las manos como las de los pies, y echar la basura fuera de los contenedores de reciclaje, vicios todos ellos proverbiales entre la población de Churretonia – perdón, Resplandoria -, que ya había sufrido varios cientos de sentencias de muerte por inmersión en legía enriquecida. Se concedían créditos para la instalación de bidets y se promocionaba entre los campesinos la práctica del pediluvio, después de la jornada. Se había declarado la guerra a los insectos, en especial las moscas, las pulgas y los piojos, y las universidades del Estado estaban dedicadas a obtener detergentes e insecticidas más eficientes, así como a la fabricación de bombas de hidrógeno y misiles intercontinentales con los que el muy limpio dictador remilgoso pensaba aniquilar a todos los países calificados como sucios por el Comité Nacional de la Higiene Mundial, fundado por él en el XII aniversario de su subida al poder después de haber matado “involuntariamente” a su padre, el dictador Xe Kin Fret Tinc, con una lavativa de zotal caliente. Su objetivo principal eran los Estados Reunidos de Yankilandia, principal obstáculo para alcanzar el liderazgo mundial que ambicionaba e implantar en todo el planeta sus ideales higiénicos. El presidente estadorreunidense Yellowhead Dumb tenía más bombas y misiles que él, pero aún no se había decidido quién tenía más huevos.
            Aquella mañanita de tonos rosados, después de la ducha y demás abluciones, desinfecciones y perfumaciones, y mientras tomaba el desayuno, consistente en una taza de café con leche de vaca recién duchada y un huevo duro puesto por una gallina blanca tratada con Fortasec, el dictador recibió a su secretario particular Ki Lo Sáh, que le traía la lista habitual de condenados a muerte, dentro de una lujosa y reluciente carpeta de cuero. Y cuando Xe abrió la carpeta con la lista de los 88 sentenciados del día, descubrió - ¡Oh, horror! -, un pelo sobre el inmaculado papel; pero no un pelo corriente,  no, era un pelo rizado, probablemente de vello púbico. Enseguida sacó sus conclusiones: el repugnante secretario se rascaba las cascarrias mientras confeccionaba la lista, el muy guarro.
            -Pues que sean 89 - le dijo al subordinado con mirada aviesa, mientras sonreía.
            Y ante el gesto de horror de Ki Lo Sáh, el dictador Xe Kin Fum Fáh, añadió a mano el nombre del traidor que había despertado sus remilgos.

                                                         Miguel Ángel Pérez Oca. 


(500 palabras sin contar la firma)

lunes, 9 de octubre de 2017

ENCUENTRO DE LITERATURA FANTÁSTICA EN DOS HERMANAS (SEVILLA).

El pasado día 7 estuve en Dos Hermanas (Sevilla) asistiendo al XII Encuentro de Literatura Fantástica, invitado por los organizadores. La mesa dedicada a la Ciencia Ficción, en la que participamos Zoilo Andrés, finalista del premio "Ciudad del Conocimiento" con su obra El Nuevo Orden de las Cosas, y yo, como ganador de ese Premio con mi novela El silencio de las Estrellas, resultó ser la más racional de todas, puesto que ambos autores defendíamos el rigor y el respeto a las Leyes de la Física y a la Ciencia. Otras mesas dedicadas a los mapas imaginarios, los comics y la literatura fantástica en general tenían una temática más libre y lúdica, que yo respeto, faltaría más, pero que no es mi campo. A mi no me gustan - ya lo he dicho muchas veces - las historias que no me puedo creer. Alguien ha dicho de mí que soy cartesiano, y tiene toda la razón.
Os pongo unas fotos de la mesa, de Zoilo y yo y de ambos firmando nuestros libros. 



martes, 3 de octubre de 2017

"INDEPENDENCIA" Y "MAMÁ, QUÉ PIERNAS MÁS BONITAS TIENES".



Para ayer se habían propuesto dos temas, por parte de nuevas contertulianas que, por cierto, ayer no acudieron a la reunión. Son esas que figuran entre comillas en el título. Lo de "Mamá... etc." no me gustó nada, por demasiado condicionador. Y yo, entre no escribir nada o mandar este trabajo que acompaño, preferí hacer lo segundo. A lo mejor es que soy un intransigente, un Ordenancio Cuadricúlez, como el del texto.
Ahí va:



Ordenancio Cuadricúlez se tomaba muy en serio los trabajos quincenales que hacía, con sumo cuidado y pretendida creatividad, para la Tertulia del Pimentón, que celebraba sus sesiones un lunes de cada dos en el Hotel Faba Periféricum. A estas alturas de su ordenada vida de aficionado al sublime cultivo de la literatura, no hubiera sabido vivir sin esas periódicas reuniones, en las que había encontrado un refugio de libertad e independencia que le compensaba con creces de las rutinas y sinsabores del resto de su mediocre existencia.
Le encantaba escuchar la lectura de todos los trabajos por parte del lector oficial, un médico traumatólogo de profunda y sonora voz. El juego, moderado por el astuto presidente, consistía en acertar, entre todos, el autor de cada escrito. Después se competía por las adivinanzas, en las que se iban dando datos de algún escritor, hasta que el más espabilado o erudito lo desvelase. Se comentaban cuentos y libros, y se cenaba opíparamente, incluso, en ocasiones, manjares exóticos, como aquella vez que se sirvió canguro estofado. Y al final de cada sesión se fijaba el tema para escribir en la sucesiva.
El caso es que en aquella ocasión, dos nuevas participantes habían acudido al hotel con ánimo de formar parte de la tertulia. Y siguiendo una tradición inveterada, se les animó a que fueran ellas las que propusieran el tema siguiente. Una de las dos, muy prudente y comedida, propuso la palabra “Independencia”, que Ordenancio agradeció por ser un sustantivo que da muchas posibilidades a la creación. La otra, con gesto travieso y no sabemos si con ánimo malintencionado, propuso esta frase: “Mamá, qué piernas más bonitas tienes”. Y a nuestro amigo casi le da un soponcio.
-Pero, vamos a ver - se decía -, con un tema así las posibilidades de escritura creativa se quedan en nada.
El texto tendría que ser, necesariamente, de humor. Y, la verdad, a  Cuadricúlez no le apetecía nada escribir una historia graciosilla; además de que no le daba la gana escribir con unas condicionantes tan específicas y concretas. Tenía que haber en la historia, necesariamente, alguien cuya progenitora tuviese unas bellas extremidades inferiores. Pues, vaya con el tema. Así que se propuso no escribir nada esta vez, lo cual sería una novedad, puesto que este tertuliano, fiel a su temperamento, nunca había eludido ese deber de participante cumplidor y constante.
Y más aún, se le ocurrió que en la próxima reunión sería él quien propondría el tema para la siguiente, que podría ser algo así como: “Papá, que bien te peinas el bigote con raya en medio y te cortas las patillas a la altura del lóbulo de la oreja; pues tu rostro, típico de un cráneo dolicocéfalo, requiere de estos ornatos horizontales que disimulen su excesiva verticalidad, consiguiendo de esta forma una agradable estética facial.”  
Además, propondría que el trabajo en cuestión fuese un “cincuento”, o sea un escrito de 50 palabras justas.

                                                        Miguel Ángel Pérez Oca. 

           
                                                     (500 palabras)
(Se recomienda contar las palabras del tema que propone el tertuliano Cuadricúlez)
   


domingo, 1 de octubre de 2017

RAJOY, NO SE PUEDE SER MÁS BURRO.



Si los independentistas catalanes logran su propósito de separar Catalunya de España, será gracias al gobernante más torpe que este país ha tenido que sufrir desde que murió Franco. Si el día 1 iba a ser  una jornada en la que todos hicieran el ridículo, Rajoy se ha cubierto de gloria mandando miles de guardiaciviles y policías antidisturbios a Catalunya para moler a palos a la gente pacífica que solo quería meter una papeleta en un urna. Con ello y las cargas consiguientes ha dado argumentos a los que dicen que España es un país salvaje del que hay que separarse. Les hubiera bastado con dejar que el pseudo referéndum se llevara a cabo, denunciar después su falta de transparencia, su unilateralidad, sus irregularidades legales, para desprestigiar a sus organizadores; pero no, tenían que demostrar su odio visceral a los catalanes que se niegan a ser castellanos. Decididamente, Rajoy y los suyos son tontos de capirote, o algo mucho peor, y la única posibilidad que tiene nuestro país de resolver el problema catalán pasa por la marcha definitiva de Rajoy y su partido corrupto, cruel y torpe. Porque como sigan al mando, cada día habrá más gente que quiera independizarse, de España o de él... ¿Serán idiotas? 

¿Y SI....?


1 DE OCTUBRE, EL GRAN DÍA DEL RIDÍCULO.



Siento vergüenza ajena ante tanta gente que en estos momentos está haciendo el ridículo. Personas como Rajoy, con sus andares estúpidos, o Puigdemont, con su greña de perrito de aguas, deben estar acostumbrados a hacer el ridículo, pero no hay derecho a que se lo hagan hacer a los pobres mosos d'esquadra, guardiaciviles, policías, votantes, portadores de esteladas, políticos de segunda, alcaldes, profesores, patriotas de uno y otro signo, sacerdotes, jueces, fiscales y todo un país, llámese España o Catalaunya, del que en este momento se están riendo en todo el mundo mundial.
Don Tancredo Rajoy, mirando para otro lado durante tanto tiempo, ahora quiere arreglar el desaguisado prohibiéndolo, tal como hacía Franco prohibiendo la prostitución o como haría quien quisiese derogar la Ley de la Gravedad. Puigdomont, Mas, Junqueras, Tardá y compañía quieren proclamar una independencia que no les va a reconocer nadie y que no cuenta con ningún aparato estatal que pueda hacerla efectiva.
La gente sensata se niega a participar en este estúpido juego del referéndum simbólico que no conduce a ningún sitio que no sea el ridículo, y los independentistas, que están jugando y lo saben, les llaman fachas y traidores, aunque se trate del mismísimo Serrat, y piensan en una mayoría del Sí contra el No que les permita ganar al Monopoly, aunque esa mayoría mal contada suponga un 15% de la población.
Voy a pasarme todo el día delante de la tele (la 6ª por supuesto), no sé si riéndome de toda esta gente mediocre y ridícula, o llorando por un país (¿Espanya, Cataluña? Los dos) que ha caído en manos de los incompetentes irresponsables... o peor aún, de los chorizos que quieren seguir mangoneando y buscan la impunidad, en un caso con una independencia que les permita elegir a su Tribunal Supremo condescendiente, y en otro manteniendo el sistema con un Tribunal Constitucional ad-oc y unas leyes tan fosilizadas como el cerebro de don Tancredo.
En pocas palabras: Chorizos contra Lladres en el Gran Día del Ridículo.
Lamentable.