miércoles, 20 de julio de 2016

EL SECRETO DEL CANARIO.



Os adjunto un poema relacionado con el cuento de Katherin Mansfield, "El canario", que se leyó ayer en la Tertulia Literaria. En él se expresa el amor de la protagonista por un canario que la deleita con sus cantos. Yo, en el poema, expreso el punto de vista del pobre pájaro cautivo:

EL SECRETO DEL CANARIO.

Pi, pi, pi, pi, piiii...

Mi ama escucha y me dice: “Te adoro”
mientras me tiene dentro de esta jaula,
prisionero y triste entre barrotes de oro.

Estoy lejos del campo en que podría
volar y descansar entre las ramas
de algún árbol y cantar con alegría.

Que este canto de ahora es un lamento
de tristeza y de dolor en el encierro,
aunque ella me crea muy contento.

Yo me esmero cuando canto melodías,
por ganarme el corazón de mi señora,
que no me tenga aquí por muchos días.

Pero este canto me hace más valioso
y ese es el secreto de mi maldición
y la razón de este trance doloroso.

Pi, pi, pi, pi, piiiii…

                             MAPérezOca.





PRECEDENTE DEL SECRETO DE SALLY.



Os pongo un relato de 2011, titulado "Muy cerca de la estrella Glub 67", relacionado con el anterior trabajo "El secreto de Sally":

MUY CERCA DE LA ESTRELLA GLUB 67
            Gloto Glap y Bloti Blup flotaban dulcemente en el interior líquido de su nave.
            -Ahí la tenemos, esa es la estrella Glub 67… – burbujeó Gloto Glap, acariciándose la branquia izquierda con uno de sus tentáculos prensiles – Y ese puntito  de ahí es el planeta que vamos a inspeccionar. Es muy pequeñín, pero contiene vida.
            -¿Y dices que los nativos inteligentes de ese mundo enano llaman a su planeta “Tierra” y a su estrella “Sol”? Qué nombres tan raros. Son casi imposibles de burbujear. – observó Bloti Blup, parpadeando con sus tres ojos facetados.
            -Es que ellos no burbujean. Se comunican por medio de sonidos.
            -¿Quieres decir que hacen vibrar el agua con su orificio burbujeador?
            -No, ellos hacen vibrar el aire con su orificio hablador.
            -¿Vibrar el aire? ¿Es que son seres de la superficie? ¿Y cómo flotan en el aire?
            -Es que no flotan. Son seres rígidos y pesados, con estructuras óseas interiores y unas extremidades articuladas que les permiten desplazarse sobre el suelo rocoso.
            -¿Rígidos y articulados? ¡Qué asco! ¡Qué repugnancia! – Y Bloti Blup dirigió a su compañera de viaje una mirada triple e inquisitiva  - ¿Y cómo sabes todo eso?
            -Porque durante mi guardia de esta noche, mientras tú dormías, he captado una emisión de ondas electromagnéticas procedentes de ese planeta extraño… Se trataba de imágenes y sonidos codificados que he conseguido grabar y descifrar. Pero no sé si es conveniente que te los muestre… Como eres tan sensible...
            -Muéstramelos y déjate de remilgos – burbujeó Bloti Blup, impaciente.
            -Es que creo que no estás preparado para algo tan asqueroso. Yo solo he podido soportar unos minutos de emisión antes de que se me revolvieran  las tripas.
            -Muéstramelos, anda… - insistió Bloti Blup mientras presionaba suavemente el apéndice caudal de Gloto Glap con sus protuberancias pedunculares. Sabía que ella no se resistiría a sus insinuantes caricias.
            -Bueno… Bueno, pero te lo advierto, no sé si lo podrás resistir…
            Y en la pantalla aparecieron varios seres de estructura vertical y unos extraños filamentos sobre el apéndice superior, donde parecían residir los órganos sensitivos.
            -¡Qué asco! ¿Y no tienen nódulos magnéticos ni redes dimensionales?
            -Pues, por lo visto, no.
            -Pobrecillos, con esas carencias no se enterarán de nada - caviló Bloti Blup -. Y solo pueden ver con esos dos ojos pequeñitos, ¿verdad...? Pero, ¿qué están haciendo?
            -Uno habla y los otros escuchan. He ordenado a la computadora que nos vaya traduciendo sus palabras; así que prepárate, que ahora viene lo bueno...
            Los monstruos terrícolas atendían a uno de ellos, que movía su orificio hablador para decir: ”Y si no nos conformamos con un servicio de Salud más barato, subirá la prima de riesgo, bajará la bolsa y nadie comprará nuestros bonos...” -  y los otros expresaban su conformidad con corteses movimientos de sus apéndices superiores.
            -Los bonos son papeles con un valor simbólico convenido - aclaró el ordenador.
            Después surgieron unos caracteres que, según el programa traductor, significaban: “PAQUIRRÍN SE HA RECONCILIADO CON SU NOVIA…”, y que dieron paso a un nutrido grupo de seres rígidos y verticales que hablaban todos a la vez, muy excitados, y gesticulaban frenéticamente con sus brazos articulados.
            -¡Aaaah, qué estupidez! No lo puedo soportar. ¿De verdad son inteligentes esos bichejos absurdos? Creo… que me ha sentado mal la gelatina de algas del desayuno... – exclamó Bloti Blup, mientras se dirigía al lavabo conteniéndose las náuseas.
            -¿Ves? Ya te dije que no estás preparado para asumir ciertas cosas – replicó Gloto Glap -. Vaya planeta repugnante... Me temo que habrá que fumigarlo.       

                                                                                                 Miguel Ángel Pérez Oca.


EL SECRETO DE SALLY



Como algunos de  mis compañeros de la Tertulia Literaria me habían pedido una segunda parte de mi trabajo "Luz en la cocina de Sally", y dado que para esta reunión el tema era "Secreto", yo he presentado esta narración, que espero os guste. Veréis que en ella aparecen dos personajes extraterrestres que proceden de un trabajo de 2011 que os pondré a continuación para que veáis la relación entre ambas narraciones:

EL SECRETO DE SALLY.
-¿Señora Sally? Mire, soy José, el portero de la urbanización Xanadú, de Miami Beach, donde tiene usted el apartamento A-23. La llamo porque anoche hubo un incendio muy grave en su vivienda y necesitamos la documentación del seguro para proceder a su reparación…Ha habido muchos daños, incluso estructurales…
Sally se quedó sobrecogida. Qué casualidad. Esa misma noche había sufrido un pequeño incendio en su cocina, que había podido sofocar rápidamente con el extintor. Esa luz, que a veces se encendía sola, debía esconder una avería; pero lo de Miami…
Desde hacía un tiempo, había noches en que la luz de la cocina, repentinamente encendida, la despertaba, y entonces se veía en su habitación del apartamento de Miami Beach. Una silueta masculina se recortaba contra la imprecisa luz del pasillo. Se trataba de Edgar, su ex amante de entonces; pero no se asustaba. En realidad, estaba viviendo un glorioso y añorado episodio de su pasado, sin conciencia de estar repitiéndolo de nuevo en un tiempo presente. Hacían el amor de la manera loca y febril en que lo hicieron entonces, y después de fumarse un cigarrillo post coito, se dormían; y al día siguiente se despertaba, otra vez sola, en su piso de Brooklin…Qué experiencia tan rara.
-Gracias, José, - contestó al portero - mañana mismo cogeré el avión e iré ahí con las escrituras y los documentos del seguro. Hasta mañana y gracias – y colgó.
Sintió la tentación de llamar a Edgar. Quizá el incendio sería una buena excusa para volver a encontrarse con él y repetir momentos maravillosos.
………………………………………………………………………………
            -Vaya, se ha perdido la conexión metafísica – burbujeó Bloti Blup a Gloto Glap.
            Los dos flotaban en el interior líquido de su nave espacial.
            -¿Has probado con el tricronógrafo sustancial? – le contestó Gloto Glap, y ante la negativa de su compañero, que agitó horizontalmente su enorme cabeza verde de triples ojos facetados, prosiguió - ¿Y con el corrector pentafásico de magnitudes adicionales?
            Bloti Blup volvió a negar.
            -No hay nada que hacer. Se han quemado los conductores. Debe haber sido un cortocircuito triple en los habitáculos de los sujetos Edgar-A y Sally-B, que se ha extendido en mega-tiempo al laboratorio de la zona experimental de Miami-XX.
            -Pues la has cagado, amigo. A ver ahora cómo hacemos el informe sobre sus prácticas sexuales.
            -La culpa ha sido de ellos y sus dichosos sistemas de conducción de energía eléctrica…
            -Pero tenías que haberlo previsto y haber dotado al laboratorio de sistemas alternativos. El modelo tetragénico centrifugante es muy fácil de instalar a distancia.
            -Pues a ti tampoco se te ocurrió, lista – burbujeó Bloti Blup, indignado.
            -Es que yo estoy en otras cosas. Pero como tú me dijiste que te encargabas de este experimento sexo-temporal, pues confié en tu eficiencia… No pensé que, en el fondo, te ocupabas de esto solamente porque te mola la pornografía, pedazo de guarro.
            -Lo malo es que si no mandamos el informe al Gran Mandamás Galáctico, darán por concluida nuestra exploración, con resultados negativos, y nos ordenarán que fumiguemos a los humanos, ahora que empezaban a caerme bien.
            -Bueno, podríamos intentar que los sujetos Sally-B y Edgar-A se vuelvan a encontrar en el presente y así continuamos con el experimento.
            -Eso será si ellos quieren reanudar el fornicio. Porque de que echen un buen polvo depende, nada menos, el futuro de la Humanidad. Bueno…Ya me encargo yo.
            -Desde luego que te encargarás tú, guarro incompetente y pornográfico.

                                                                                                 Miguel Ángel Pérez Oca.       

martes, 12 de julio de 2016

OTRO DE PERDIDOS EN EL DESIERTO.




Este poema de verso libre también está hecho para la Tertulia:

Perdido en el desierto,
voy caminando sin rumbo.
Estoy solo bajo el sol abrasador,
solo y perdido,
desamparado.
Arrastro los pies sobre un suelo ajeno y hostil,
y hace ya mucho tiempo que he desechado toda esperanza.
Nadie encontrará jamás mis huesos calcinados.
Nadie se apiadará de mí y me indicará dónde hay un oasis
de húmedo verdor y sana hospitalidad.
Lo sé muy bien.
Ni siquiera los cuervos se ciernen sobre mi cabeza,
ni hay hienas hambrientas detrás de mis pasos.
Camino y camino hasta que me detengo ante un semáforo
y espero la luz verde para seguir mi sendero perdido,
rodeado de gente ciega y muda
que no me ve sino como un obstáculo
en sus itinerarios apresurados hacia lo cotidiano;
que no me habla sino para decirme que me aparte.
Entre ellos me siento cercado por un horizonte
de torva indiferencia,
rodeado de estériles anuncios de neón
que no me dicen nada
y del tráfico infernal de esta ciudad
donde los solitarios se mueren de tristeza.
Y así me arrastro por el desierto de mi vida
y no espero salir nunca de este páramo,
porque el desierto está en el mismo centro del centro de mi alma.
Porque lo llevo incorporado como un accesorio inevitable
desde que nací en esta sociedad

mezquina, zafia, insolidaria e inmisericorde.

PERDIDOS EN EL DESIERTO.



Se dice que, para los subsaharianos que intentan llegar a Europa, hay algo todavía peor que la travesía del Mediterráneo en patera, y es la travesía del Desierto del Sahara, sobre todo en manos de la mafia sin escrúpulos. El tema de la Tertulia de ayer era "Perdidos en el Desierto" y yo he presentado esta texto que espero que os guste:

EL NIÑO SIN NOMBRE.
            Gastón M’bopa y Anita son dos emigrantes subsaharianos sin papeles. Cuando el general Tananga dio un golpe de estado en su país y mandó encarcelar a todos los miembros del Partido Demócrata, ellos pudieron huir a la vecina República del Congo, gracias al aviso de un policía amigo. Pero allí no fueron bien recibidos. La frontera común y los intereses comerciales hacían que los dirigentes congoleños no quisieran indisponerse con el nuevo dictador, amparando a políticos de la oposición; así que les invitaron a marcharse. Fue entonces cuando al abogado Kunga, pariente de Gastón, se le ocurrió la idea de ir a Europa para denunciar allí los crímenes del general Tananga; y les invitó a acompañarles, a pesar de que Anita estaba ya muy avanzada en su embarazo.
            -Evelin y yo tenemos dinero suficiente y, aunque no disponemos de pasaporte, podremos comprar a la mafia un viaje clandestino. Veníos a Europa – les había dicho -. Vosotros sois jóvenes y fuertes; y entre todos cuidaremos de Anita y su bebé.
            Pero los mafiosos, después de sacarles todo el dinero que pudieron y tras un azaroso viaje por media África, parto incluido, los abandonaron en medio del desierto.
            El señor Kunga fue el primero en reaccionar ante aquella situación desesperada.
            -Mirad, según este mapa- les dijo, sacando un arrugado papel del bolsillo, y una brújula -, a unos 50 kilómetros al norte hay un oasis habitado. Así que deberíamos intentar llegar allí, andando de noche y durmiendo de día.
Afortunadamente, el grupo iba bien provisto de comida, agua y una tienda de campaña, así que decidieron arriesgarse y se pusieron en marcha.
            Pero se perdieron y al cabo de seis días se les acabó el agua, y esa misma noche murió la señora Evelin Kunga, demasiado vieja y gruesa para resistir tanto esfuerzo. La enterraron bajo la arena de una gigantesca duna y prosiguieron el camino. Anita daba de mamar continuamente al bebé recién nacido, al que ni siquiera habían bautizado. Pero dos días después, solo quedaban vivos Gastón y su esposa. El niño había muerto tras pasar muchas horas sin obtener leche materna. Ni siquiera había llorado. Simplemente se recostó contra el pecho seco de su madre y dejó de respirar. Kunga tampoco despertó cuando el anochecer anunció la hora de volver a caminar sin rumbo cierto.
            A los dos sobrevivientes nunca se les olvidará este niño muerto, desmadejado como un juguete roto y sin  nombre, como una pequeña mancha negra sobre la arena blanca de las dunas. Enterraron a Kunga y al bebé y siguieron caminando. Ella, desmayada, era llevada en brazos por Gastón cuando, al fin, llegaron solos al oasis.
            Después, gracias al dinero de los muertos, pudieron viajar hasta Marruecos y embarcarse en una patera que llegó clandestinamente a las costas de la anhelada Europa.
            Hace solo unos días, Anita regresaba de su trabajo como limpiadora de letrinas de un tugurio de Marsella, cuando un grupo de mozalbetes con la cabeza rapada, indumentaria de color oscuro y brazos tatuados con esvásticas la rodearon.
            -¿A dónde vas, negrita? – le dijo el que parecía ser el jefe de la pandilla, manoseándole las nalgas – Ven con nosotros y te enseñaremos cómo somos los blancos.
            Anita se escabulló a empellones y salió corriendo hacia la chabola de cartón y de lata que ahora habita con Gastón en un cercano suburbio de africanos sin papeles.
            Y los alevines nazis la persiguieron en vano, porque lo primero que aprende una mujer de la sabana es a correr como una gacela.
            A la puerta de la chabola la esperaba Gastón que, después de ampararla en sus fuertes brazos, irguió su cuerpo poderoso hacia los atacantes que frenaron en seco su carrera, para iniciar una prudente retirada, mientras gritaban:
            -¡Cochinos negros! ¿Por qué no os marcháis a vuestra casa?

            Y Gastón y Anita se acordaron del bebé sin nombre y supieron que aún estaban perdidos en el desierto.                                                           
                                                                          Miguel Ángel Pérez Oca.

domingo, 10 de julio de 2016

SE VAN DEL CASTILLO LOS MONIGOTES DE HOJALATA.



Ayer estaba aparcando mi coche en la Playa de San Juan cuando me llamaron por el móvil. Era mi amigo Dani Simón, Concejal de Cultura de nuestro Ayuntamiento, para notificarme que en ese preciso instante estaban trasladando al barrio de San Blas el conjunto de esculturas de hierro que en lo alto del Castillo de Santa Bárbara representaban a varios guerreros medievales, cristianos y musulmanes, luchando entre sí. Yo he venido protestando de esta aberración monumental, toda vez que en lo alto de nuestro emblemático castillo jamás (he dicho JAMÁS) se enfrentaron con las armas cristianos y musulmanes. 
Cuando los cristianos llegaron a Alicante, capitaneados por el príncipe Alfonso, que después sería rey Alfonso X el Sabio, el señor musulmán de la villa, Mardanish, ya se había ido a Túnez, con sus riquezas y séquito de notables. De manera que los cristianos encontraron la fortaleza abandonada, sin resistencia alguna por parte de los pobladores de Medina Lakant y su Alcazaba. 
Allí ha habido luchas entre musulmanes, con un notable asedio en tiempos de Abderramán III y entre cristianos, cuando Jaime II tomó el castillo al alcaide castellano Nicolás Pérez, para el Reino de Aragón, y también entre aragoneses y castellanos en la Guerra de los Dos Pedros, entre Pedro el Ceremonioso de Aragón y Pedro el Cruel de Castilla. Pero nunca ha sido escenario de combate alguno entre miembros de las dos religiones que en la Edad Media predominaban en España.
Las esculturas han sido instaladas en el barrio de San Blas, donde se celebran fiestas de Moros y Cristianos, y tan solo dos figuras de cristianos van a permanecer en el castillo, luchando entre sí, en conmemoración de la Guerra de los Dos Pedros.
Una ciudad que pretende ser objetivo de un turismo de calidad y cultura debe guardar un respeto riguroso por la verdad histórica. Así que sobran tonterías del tipo de esos monigotes que nada representan; del mismo modo que sobran las dichosas setas de aspecto "cómico" en una calle tan histórica como la de San Francisco, vía tradicional entre la puerta medieval del Portal de Elche, en la muralla que ocupaba el espacio de la actual Rambla, y la Puerta de San Francisco en la actual plaza de Calvo Sotelo, que daba salida a la muralla de la ciudad del siglo XIX.
Por lo visto, el felizmente finiquitado ayuntamiento del PP quería convertir Alicante en un parque temático para horteras. Seamos serios.
Enhorabuena Dani.
Y felicitémonos todos.   

MAR DE ALMENDROS, UNA REPRESENTACIÓN HISTÓRICA.


El pasado jueves, día 6, en el Muelle de Levante del puerto de Alicante, se representó la obra de Juan Luís Mira "MAR DE ALMENDROS" que relata, en forma de drama teatral, los hechos ocurridos en ese mismo lugar a finales de marzo de 1938, cuando tras la partida del Stanbrook con 3000 refugiados republicanos, unos 20.000 más quedaron abandonados en ese puerto a merced de las tropas italianas y franquistas que estaban tomando Alicante, última ciudad ocupada por los facciosos y, una vez más en su historia, último refugio de la democracia española. Los frustrados exiliados acabaron en el Campo de los Almendros, en el paraje de la Goteta, y desde allí sería conducidos a campos de concentración y cárceles, donde sufrirían toda clase de privaciones, torturas y muertes violentas. Alicante, que ya había sido ultimo rincón de España en el que tuvo vigencia la Constitución de 1812, tras su ocupación por los "100.000 Hijos de San Luís" en el siglo XIX, fue también último lugar donde tuvo vigencia la Constitución Republicana de 1931.
Juan Luís Mira desarrolla un texto denso y dramático en el que un grupo de comediantes, sorprendido por el final de la guerra y huyendo de las represalias de los vencedores, esperan en vano los barcos que habrían de llevarlos al exilio. La otra noche, el dramatismo de la obra se acentuaba por un entorno portuario muy similar al que tuvo el suceso real que se narra. Los gritos de las gaviotas, el cielo plomizo, el mar oscuro, tras el improvisado escenario solo decorado con un grupo de maletas, daban al ambiente el marco incomparable de la representación. El trabajo de los actores, impecable, a cargo de un elenco formado por Rodrigo Sorogoyen, Chelo Oñate, Ana Maestre, Pascual Carbonell y Carlos Nava, con el acompañamiento musical del autor, estaba producido por John Sanderson, y resultó muy emotivo, alcanzando momentos de un dramatismo notable.
Asistieron varios miembros de nuestro Ayuntamiento, entre los que pude ver a la Concejala de Memoria Histórica, Mª José Espuch, el Vicealcalde Miguel Ángel Pavón, el Portavoz Natxo Bellido, el concejal Víctor Dominguez, así como el arqueólogo Pablo Rosser y varios compañeros de la Comisión Cívica de la Memoria Histórica, entre un publico que llenaba el aforo de algo más de un centenar de personas. La representación se repetirá todos los jueves y viernes de Julio.
Acudieron, invitadas por los organizadores, las hermanas Helia y Alicia Gonález Beltrán, supervivientes del épico viaje del Stanbrook, que al final de la representación subieron al escenario para dirigir una palabras al público llenas de emoción y con el valor de venir de personas que vivieron aquel suceso histórico. Hubo por su parte palabras de reconocimiento y recuerdo al heroico capitán Dickson, asi como a uno de los pasajeros de aquel aciago día: el comandante del ejército republicano Amado Granell, que acabaría siendo en primer oficial de las tropas aliadas que entró en París para liberar a la capital de Francia de los nazis que la ocupaban.
Uno tenía la impresión de estar viviendo un momento excepcional que, seguramente, no se volverá a repetir. Y espero con impaciencia el día en que se dé al paseo elevado sobre la escollera el nombre de aquel capitán solidario y heroico que salvo a varios miles de demócratas de la venganza salvaje de los fascistas de Franco.
Antes de la representación, tuve el gusto de hablar con Helia González y preguntarle algo que ronda en mi cabeza desde hace varios años. Le solicité que me dijera en qué lugar del puerto estaba atracado el buque Stanbrook, y ella me respondió sin ninguna duda que recordaba muy bien que ese providencia barco tendía su pasarela en el primer muelle que hay a la entrada del puerto, algo más allá de la placa sobre piedra que hemos colocado conmemorando el hecho, o sea por donde ahora hay una imitación de galeón-cafetería. Que quede este dato como testimonio para la Historia.