miércoles, 10 de septiembre de 2008

EL PRIMER HOMBRE QUE DIO LA VUELTA AL MUNDO SE LLAMABA ENRIQUE


No me resisto a poneros completo un artículo mío, un poco largo para un blog, que publiqué hace unos años sobre un personaje injustamente tratado por la Historia. Me refiero a Enrique de Sumatra, esclavo e intérprete de Magallanes, quien probablemente fue el primer hombre que dio la vuelta al Mundo, bastantes meses antes de que lo hiciera Juan Sebastián Elcano, quien se llevó injustamente la gloria de tal hazaña. Sobre estos personajes tengo publicado un libro en 2004 cuyo título es "Los viajes del padre Pinzón".


¿FUE REALMENTE ELCANO EL PRIMER HOMBRE QUE DIO LA VUELTA AL MUNDO?
En todos los textos de Historia se nos dice que Juan Sebastián Elcano y sus 17 compañeros de la carabela Victoria, única nave sobreviviente de la expedición del malogrado Magallanes, fueron los primeros seres humanos que dieron una vuelta completa al Globo Terráqueo. Sin embargo, hay muy buenas razones para sospechar que fue otra persona, de esa misma expedición, quien llegó primero a un lugar que había abandonado tiempo atrás, trasladándose siempre hacia el Oeste, para regresar al mismo sitio desde el Este. Me refiero a un esclavo de Magallanes, llamado Enrique, que actuaba como intérprete con los nativos de las islas Filipinas.
Este hombre, Enrique de Sumatra, es citado varias veces en la relación del caballero Pigafetta, sobresaliente de la carabela capitana, la Trinidad, y cronista oficial del viaje. También otros testigos y cronistas de la época mencionan al esclavo intérprete, aunque sin darle nombre. Nos dice Pigafetta que Enrique era natural de la isla de Sumatra y conocía la lengua que se hablaba en Cebú y otras islas de este archipiélago. Y eso nos hace pensar que debió visitarlas antes de ser capturado y esclavizado por los portugueses; dado que en aquella época no existían academias de idiomas y, por tanto, el conocimiento de una lengua presuponía la necesaria estancia prolongada en el país de origen.
Magallanes había comprado a Enrique durante su estancia en la colonia portuguesa de Malaka, con el presumible fin de utilizarlo como intérprete o “lenguaraz” en una expedición que pensaba dirigir a las Molucas, las famosas islas de las especias. Ante la incomprensión de sus jefes, marchó a Portugal con la intención de proponer dicha expedición al Rey, y se llevó con él al valioso esclavo. Resulta evidente que el tal Enrique, en este viaje entre Malaka y Lisboa, ya había hecho la mitad de su personal viaje de circunnavegación terrestre. El Rey de Portugal no aceptó la propuesta de Magallanes y éste pasó a Castilla para ofrecerla al nuevo Emperador Carlos V; quien la acogió favorablemente. Así que se organizó una flota de cinco naves, capitaneada por el navegante portugués, quien se llevó con él, una vez más, a su esclavo políglota.
Enrique era, con toda seguridad, una pieza importante en los planes de Magallanes, puesto que podía servirse de él para llegar a unas islas, las futuras Filipinas, situadas muy cerca de las Molucas. Es de señalar que en la ruta a través del Pacífico, Magallanes navega, primero, hacia el Norte, por la costa del actual Chile, para después desplazarse rumbo Noroeste hasta alcanzar la latitud de las islas Filipinas, los 10º Norte; y a partir de esa altura, sigue hacia el Oeste, siempre a la misma latitud, en una ruta loxodrómica, como si supiera de antemano que esa era la mejor forma de llegar a esas islas donde ya había estado Enrique antes de ser esclavo. Esta ruta nos hace pensar que Enrique era, quizá, un antiguo navegante, que conocía perfectamente cuál era la latitud de un archipiélago donde él podría actuar de intérprete a la hora de contratar pilotos que condujeran a la expedición hasta su cercano destino.
Cuando las naves españolas llegan a la isla de Cebú y Enrique se entiende a la perfección con los nativos, éste, con toda seguridad, ya ha completado la vuelta al Mundo, puesto que ha regresado desde el Este a un sitio que abandonó hace años, de grado o por fuerza, yendo hacia el Oeste. Esto ocurre el 7 de abril de 1521, un año y cinco meses antes de que, el 6 de septiembre de 1522, Elcano llegara a Sanlúcar de Barrameda a bordo de la Victoria.
Pero, claro, Enrique era un esclavo de raza malaya, un ser inferior, un salvaje recién bautizado, a la luz de los prejuicios de la época. Así que no esperemos que los autores de entonces ni siquiera se molesten en considerar su proclamación como héroe de esta hazaña, o atribuirle el más mínimo mérito. Se me dirá que, aunque físicamente fuera el primero, no tuvo ninguna participación intelectual ni voluntad de realizar el viaje circular. Pero, es que ni lo tuvo él ni ningún otro; puesto que la intención de Magallanes, según las órdenes que había recibido del Consejo de Indias, era navegar siempre por el hemisferio español del Tratado de Tordesillas, que fijaba un meridiano que dividía el mundo en dos mitades pertenecientes a las dos naciones ibéricas para su conquista. El comandante portugués al servicio de España sostenía la creencia de que las Molucas estaban en esa zona española del Globo, lo que años después se comprobaría que no era cierto. De tal manera que la expedición tuvo que buscar, primero, un paso al Pacífico, que se consiguió con el hallazgo del Estrecho llamado de Magallanes, en honor de su descubridor; para una vez alcanzado su objetivo, tomado posesión del rico archipiélago y cargadas las naves de especias, regresar por el mismo camino de ida. En ningún momento, nadie se planteó la posibilidad de dar una vuelta entera al planeta.
Pero Magallanes era un hombre despótico y celoso de su poder que no tuvo ningún escrúpulo en ordenar la muerte de los tres capitanes españoles que cuestionaron su jefatura, amotinándose en la bahía de San Julián (Argentina). Primero, Magallanes había destituido ilegalmente al veedor Juan de Cartagena, nombrado por el Emperador con derecho de veto sobre las decisiones del jefe de la expedición. Lo apresó y lo cargó de cadenas. Después, cuando los capitanes Mendoza y Quesada se sublevaron en defensa de Cartagena, mandó asesinar a Mendoza, decapitó y descuartizó a Quesada y abandonó a una muerte segura en una costa desierta a Juan de Cartagena y a un presunto cómplice, el clérigo De la Reina. También condenó a muerte a cuarenta miembros de las tripulaciones, entre los que estaba el mismo Elcano. Aunque, ante la indignada actitud de los marinos, tuvo que conmutarles la pena.
Con este ambiente hostil, Magallanes llega a las Filipinas y fuerza a bautizarse a todos los habitantes de la isla de Cebú. Como una aldea de la vecina isla de Mactán se niega a convertirse al cristianismo, el enloquecido y fanático comandante ordena quemar todas sus casas y plantar allí una cruz. Entonces, el caudillo Zilapulapu se levanta contra Magallanes y en una corta y mal planteada batalla le da muerte. Privados de la férrea dirección de su comandante, los derrotados españoles regresan a Cebú, y el nuevo jefe, Duarte Barbosa, maltrata a Enrique, recordándole su condición de esclavo. Se dice que entonces Enrique convenció al rey de Cebú para que preparase una celada contra los cristianos; lo que no ha podido probarse en absoluto. El caso es que el rey de Cebú, llamado Humabón, invita a todos los jefes de los barcos a un banquete de despedida y los manda asesinar por sus hombres. Los marinos que habían permanecido en los barcos, levan anclas y huyen de Cebú, dejando en la isla a unos 50 muertos. Después de lo cual, se hace cargo de la expedición el piloto Serrano, y más tarde el alguacil Espinosa, a cuyo mando llegan por fin a las islas de las especias. Solo después de llenar las bodegas con un valioso cargamento de clavo de olor, parten las dos naves sobrevivientes, una al mando del comandante Espinosa y otra al mando de Elcano, que era tan solo un maestre con experiencia de piloto, que se hace cargo de la nave a falta de otro jefe de mayor categoría. Espinosa intenta infructuosamente volver hacia el Estrecho de Magallanes, tal como se había acordado; mientras que Elcano se dirige a favor de los vientos, por el cabo de Buena Esperanza, hasta conseguir llegar a España con 17 supervivientes. Así pues, la vuelta al mundo fue un efecto circunstancial de los avatares de la más o menos fracasada y desastrosa expedición de Magallanes.
Enrique desaparece de la historia en Cebú, en la presunción de que se había unido a los nativos en contra de los españoles. Pero en realidad no sabemos nada de lo que fue de él. ¿Murió en Cebú a manos de los hombres del rey? ¿Se quedó en la isla para siempre? ¿Regresó a su isla de Sumatra donde, seguramente, tenía una familia? Eso nunca lo sabremos, pero en cambio tenemos muy buenas razones para pensar que fue él y no otro quien dio la vuelta al Mundo por vez primera.
No vayamos a cometer con aquel hombre una segunda injusticia. La primera ya se la infligieron los europeos de entonces sometiéndolo a esclavitud. Ahora cometeríamos otra si le negáramos sin más el reconocimiento histórico que merece.
En todo caso, si Enrique de Sumatra se alzó contra sus amos, no era un traidor, pues estaba en todo su derecho de recuperar la libertad que le había sido arrebatada.
Miguel Ángel Pérez Oca.

Fuentes.-

Primer viaje alrededor del Globo.- Antonio Pigafetta.- Ediciones Orbis, S.A.- Barcelona.- 1988.

La primera vuelta al Mundo.- Juan Sebastián Elcano, Maximiliano Transilvano, Francisco Albo, Ginés de Mafra y otros.- Miraguano Ediciones y Ediciones Polifemo.- Madrid.- 1989.

Magallanes: Hasta los confines de la Tierra.- Laurence Bergreen.- Editorial Planeta, S.A..- Barcelona.- 2004.

Los viajes del padre Pinzón.- Miguel Ángel Pérez Oca.- Editorial Equipo Sirius – Madrid - 2004


11 comentarios:

Elías dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Elías dijo...

Lo cierto es que es una aventura que bien podría llevarse al cine para hacer una buena película (directores cutres, abstenerse).
Si el tal Enrique o Magallanes hubieran sido de los EEUU ya los tendríamos en la gran pantalla y hasta en los crispis.
De aquel glorioso viaje de valientes marinos españoles (!)que nos contaban en el cole, a que llegaron "sin querer" a dar la vuelta al mundo, con un esclavo que iba adelantado... cómo cambia la realidad.

Anónimo dijo...

La verdad es que había muchos extranjeros en las dotaciones, sobre todo portugueses, jenoveses, venecianos, holandeses, etc.
Y en el viaje de Colón, al menos dos ingleses y un irlandés, y otra vez portugueses y de otros países. Por cierto, Rodrigo de Triana, el que vio Amèrica por primera vez, era morisco converso y después del viaje se fue al norte de África con su familia y presumiblemente volvió a profesar la religión islámica. Tambié iba un grupo de judíos, supuestamente conversos, que quería fundar una colonia judía en Amèrica, lejos de la persecución de la Inquisición; se quedaron el el Fuerte Navidad, que fue destruido por lo indios en respuesta a los desmanes de los "españoles".
No somos nadie.
Miguel Ángel Pérez Oca.

Elías dijo...

Algo que siempre me ha llamado la atención es en qué condiciones hacian esos viajes ¿te lo puedes imaginar? Las embarcaciones parecerían cascarones de nuez en mitad del Atlántico. Para navegar, en aquel siglo XV, las estrellas y poco más, como mucho unas cartas inexactas (no sea que las use el enemigo)y con sus consiguientes montruos y mucha "terra incognita".
Ni sabían dónde iban ni a qué lugar habían llegado. La vida a bordo es fácil suponer que no sería dura, sería durísima y la paga(y si la había), como corresponde a quien mucho trabaja, sería una miseria.
Y luego que no te tocara un capitán de estos, o del tipo de Cook (el de la "Bounty") o Robert FitzRoy (el del "Beagle"), obsesionado con Dios, el honor y demás valores intangibles.

Elías dijo...

No era Cook el de la Bounty, era Bligh. Me he equivocado.

Anónimo dijo...

Bueno. Las condiciones de disciplina variaban mucho con los viajes. Por ejemplo, en el de Colón la mayoría de la tripulación, al menos de la Pinta y la Niña, eran las familias de los propietarios de las naves y hablaban libremente y opinaban lo que les daba la gana. En cambio en la expediciòn de Magallanes, el tío era un déspota que arrestó al oidor real, lo que era ilegal por su caracter de representante del Rey y por consecuencia inviolable, y se cargó, asesinándo a uno y decapitándo y descuertizándo al otro, a los capitanes Mendoza y Quesada, que se habían amotinado en defensa del Oidor don Juan de Cartagena, hijo natural del Presidente del Consejo de Indias. A la gente se le administraban crueles castigos y se les hacía pasar hambre para que las provisiones duraran todo el viaje.
En cuanto a la navegación, era fácil establecer la latitud, por la altura de la estrella Polar sobre el horizonte, o por la altura del Sol a medio día, con la ayuda de tablas astronómicas, pero la longitud era imposible de determinar con los relojes de arena de la época; así que se seguía lo que se llama ruta loxodrómica, o sea que te ponías en la latitud del punto de llegada y seguías por ella hasta encontrarlo. De la dureza de estos viajes da razón el número de bajas que hubo en el de Magallanes-Elcano (no todos fueron muertos, sino muchos presos de los portugueses y desertores).
Salieron en 1619 de San Lucar de Barrameda 265 hombres en cinco barcos. Regresó un solo barco, el "Victoria", con 18 hombres blancos a bordo y unos cuantos malayos.
No veas.
Miguel Ángel Pérez Oca.

Anónimo dijo...

Veo tu punto de vista, y si lo que comentas es cierto, pues habrá que darle el mérito a ese tal Enrique por ser el primero en dar la vuelta al mundo físicamente, pero de ahi a darle la heroicidad del asunto es otra cuestión aparte. Porque si es así, al ser esclavo, fue a donde le obligaron a ir, no por propia voluntad, y en ningún caso tuvo poder de decisión sobre la estrategia o la dirección a seguir, por lo que sin Magallanes en primer caso y Elcano en segundo lugar esa expedición no habría llegado a buen puerto, y por lo tanto el tal Enrique sólo habría recorrido la mitad del camino por sí sólo. Así que desde mi punto de vista, el primero en darla físicamente sí, pero héroe, no.

Mi segundo punto es para contestar a un comentario de un anónimo, que decía que los españoles no somos nadie porque en las expediciones iban también moriscos, judios y extranjeros. Perdona, pero no hay que confundir la nacionalidad con la religión. En "España" nacieron y vivieron judíos, musulmanes y cristianos, lo que no quita que fueran "españoles" (lo pongo entre comillas porque es muy aventurado usar un término que en aquella época no existia, lo más correcto sería decir castellanos, aragoneses o lo que fuera. Por lo que si Rodrigo de Triana era morisco, (que no lo sé y ya me dirás donde lo has leído tu) no sé a que viene ese comentario de que por cierto volvió al norte de África, y yo me pregunto, ¿y qué?. Es bien sabido que muchas familias musulmanas y moriscas se fueron tras la caída de Granada, eso no quita que hubieran nacido aquí,por lo que esos moriscos y judios, que tu nombras como si fueran otra "cosa" eran tan andaluces como puedo serlo yo ahora. ¿y que si querían fundar una colonia judía? es que no sé porque los pones como antagonistas a "españoles",cuando deberías decir cristianos, porque despues de ocho siglos, al menos en el sur, venian todos del mismo sustrato. Para mí, es lo mismo que si llamaras a todos los musulmanes, arabes, solo porque profesan la misma religion. En tu caso los diferencias solo porque profesan distinta religión. Es que no tiene nada que ver.

Tercero, también creo que la historia de la expedición de Magallanes y Elcano es merecedora de una pelicula.A ver si a alguien se le ocurre y nos dejamos de tantos remakes.

Rocio.

Miguel Ángel Pérez Oca dijo...

Para Rocío:
Bueno, he tenido que hacer "marcha atrás" para volver a leer mi artículo de hace ya bastante tiempo. Yo, ni en ese artículo ni en mi novela "Los viajes del padre Pinzón", pretendo nombrar héroes ni enfrentar a judíos y moriscos con los españoles. pre3cisamente, lo que pretendo es desmitificar determinados mitos que nos nos hacen ningún favor. Enrique era, al parecer, una pieza muy importante para los planes de Magallanes. parece que sabía la latitud de las islas Filipinas y también sirvió como intérprete del jefe de la expedición ante los reyes del archipiélago. en un principio, era más importante, a pesar de su condición de esclavo, que Elcano, que empezó siendo un simple maestre de una de las naves. Pero, en esa historia heroica no hay héroes singulares. Eroes eran todos los marineritos, que pasaron hambre, frio, peligros y privaciones a las órdenes de un jefe que, pese a su mitificación posterior, dejaba bastante que desear.Magallanes era un fanático intransigente y su afán por bautizar a los filipinos ocasionó su muerte y estuvo a punto de echar al traste la expedición. No creo que la supervivencia de una sola y maltrecha nave y 18 tripulantes pueda calificarse de éxito. En cuanto a la hazaña de dar la vuelta al mundo no fue intencionada, sino consecuencia del deseo de regresar a la patria, y su mérito es atribuible por completo a Elcano. Pedro el primero, cronológicamente, el que hubiera figurado en el libro Guines, fue enrique de sumatra.
entonces no estaba bien definida la idea de nacionalidad, así que el hecho de que en la expedición fueran europeos de distinta nacionalidad no significa nada.
En cuanto a la expedición de Colón y el tal Rodrigo de Triana, hay varias versiones, casi todas coincidentes en que era morisco converso. parece ser que su padre y un maesgtro fueron quemados vivos por la Inquisición mientras Rodrigo realizaba su viaje. hay quien dice que se fue a Marruecos y otros que participó en la Expedición de Loaisa donde murió, junto con, precisamente Juan Sebastián Elcano.
E ningún momento pretendo enfrentar a moriscos y judíos con los españoles. fueron los cristianos españoles de la época los que los discriminaron y los expulsaron de España, cuando eran tan españoles como nosotros. O sea que o me he explicado mal o tú me has entendido mal. Yo me he limitado a constatar los hechos.
Lo de la película, tienes toda la razón. Se podría hacer una gran película, o varias, con estas historias.
Saludos.
Miguel Éngel Pérez Oca.

Miguel Ángel Pérez Oca dijo...

FE DE ERRATAS (tardía)
Leyendo de nuevo este artículo me percato de que en él cometí un error imperdonable: Quien se hizo cargo de la jefatura de la expedición, tras el asesinato de los jefes en Cebú, fue el piloto CARBALLO, no el piloto SERRANO como digo en el artículo. Serrano, capitán primero de la nave Santiago, perdida en el sur de la actual Argentina, y después de la Concepción, quedó prisionero en Cebú, ignorándose su suerte. Tal vez asesinado como sus compañeros o reducido a la esclavitud. Carballo acabó destituído por corrupto, tomando el mando Espinosa, a bordo de la Trinidad, y pasando Elcano a ser capitán de la Victoria.
Aclarado este punto, me reafirmo en todo lo demás, dicho en el artículo.
Miguel Ángel Pérez Oca.

Gor dijo...

No estoy del todo de acuerdo con tus comentarios sobre Enrique de Sumatra, porque solo son suposiciones.

Enrique era de Sumatra, comprado como esclavo ahí.
En la expedición de Magallanes solamente llego hasta Cebu, que fue donde traiciono a los Españoles. Por lo cual no dio la vuelta al mundo.
Lo del idioma y tal, no son mas que suposiciones, porque en la época había muchos mercaderes en aquella zona y el era un esclavo que pudo ser comprado por una familia Filipina, Malaya o de las Molucas.

Además que el no participo, no tiene merito, solamente fue comprado como esclavo y metido en un barco.

Saludos
Gorka

Miguel Ángel Pérez Oca dijo...

A Gor:
Nunca podremos saber con toda certeza si Enrique fue el primer hombre en dar la vuelta al mundo, es verdad; pero existen muchas posibilidades de que realmente lo fuera. También es posible que Colón no fuera el descubridor de América, puesto que otros europeos estuvieron en América antes que él.
En cuanto a que "traicionó" a los españoles...hombre, si era un esclavo no tenía ninguna obligación de ser leal a quienes no respetaban sus más elementales derechos humanos.
en cuanto a que no participó, su papel como intérprete fue fundamental en la expedición. Por otro lado Elcano no era más que el maestre de una de las naves y solo las dramáticas circunstancias de la expedición acabaron haciéndolo capitán de la Victoria. Y Magallanes no se había propuesto dar la vuelta al mundo sino tomar posesión de las islas de las especias y volverse por donde habían venido (El tratado de Tordesillas los obligaba a ello).
Por otro lado, Magallanes había comprado a Enrique en Malaca y era muy probable que no fuera esclavo de nacimiento sino uno de los muchos marinos musulmanes que eran interceptados por los portugueses en acciones de piratería con objeto de arrebatarles las especias que llevaban en sus barcos.
En mi libro "Los viajes del Padre Pinzón" me he permitido la licencia literaria de dar como seguro el hecho de que Enrique fuera el primer hombre en dar la vuelta al mundo; pero se trata de una novela. Pudo ser, muy probablemente, pero nunca se sabrá con seguridad. Sin embargo siempre nos vendrá muy bien una cura de humildad patriótica, creo yo.
Yo, qué quiere que le diga, siempre he sentido debilidad y simpatía por los esclavos.
Miguel Ángel Pérez oca.