sábado, 24 de enero de 2009

¡ESTÁ ARDIENDO EL PUIG CAMPANA!




Mi buen amigo Elías Gomis me ha mandado estas fotos, que ha hecho hace dos horas, más o menos. Nuestro Puig Campana, el Puig Campana de la leyenda del caballero que cortó el Tajo para que el sol prolongara unos minutos más la vida de su princesa, el Puig Campana cuyo Tajo o Finestra da el nombre al pueblo de Finestrat, la montaña más altiva y vertiginosa de nuestra Provincia, está ardiendo por su ladera norte, la más verde y poblada de pinos. Es una desgracia enorme. Uno de los pocos paisajes más o menos vírgenes que nos quedaban está sucumbiendo a las llamas. Quizá el incendio ha sido provocado por algún malnacido que goza de destruir para sentirse poderoso, o algún sinvergüenza que busca recalificarse un terrenito. Si es esto último, ha elegido muy bien el momento climático, porque este ventarrón que nos azota avivará las llamas y no habrá manera de apagar el infierno; pero también ha elegido muy mal el momento económico, porque la industria de la construcción está grogui, ahogada en su propio éxito, y no hay dios que venda un inmueble. Es lo único bueno que tiene está crisis de las narices que nos acosa, que la destrucción de la Naturaleza y las ciudades con solera, para llenarlas de cemento, se ha detenido ante la explosión de la burbuja esa. A lo mejor no ha sido un mafioso del ladrillo el que ha provocado el incendio, sino simplemente un imprudente, uno de esos guiris o ciudadanos asfálticos que ahora habitan en los muchos chalets y bungalows que han echado a perder la zona, y que no son como los viejos agricultores, que sabían muy bien de los peligros que corren las tierras de labor si se queman rastrojos o se fuma y se tira una colilla sin apagar. Ellos, infelices, qué saben, un promotor les ha comido el tarro y les ha vendido una casita de papel por un montón de millones con la promesa de la revalorización y se creen que han hecho una inversión, y ahora no pueden con la hipoteca. Porque hay que tener mala leche, amar muy poco a tu pueblo o ser un sinvergüenza como la copa de un pino, de esos que hoy se están quemando, para autorizar ( como ha hecho el Ayuntamiento de no sé si Polop o La Nucía ) la construcción de todas esas urbanizaciones que mancillan la sagrada ladera del Ponoch, el León Dormido de las novelas de nuestro Gabriel Miró, justo al lado del Puig Campana. También el incendio puede haber sido provocado por la lupa de una botella rota, de esas que tiran por ahí los desgraciados que van de excursión con el transistor en la oreja, la mierda en el cerebro y la sensibilidad en el culo. No sé quién está quemando mi Puig Campana, nuestro Puig Campana, pero yo maldigo la hora en que nació. Y también maldigo con toda mi alma a todos esos señoritos que se forran convirtiendo el campo en colmenas de gilipoyas. ¿Está claro?
Pues eso.
Miguel Ángel Pérez Oca.
Post Data.- Acabo de enterarme de que el incendio ha sido provocado por la caída de un cable del tendido eléctrico a causa del viento. Que nadie se engañe, que eso tampoco es una causa natural, sino que como todas las desgracias que ocurren al pobre planeta Tierra, su origen es antropogénico; vamos, que lo hemos ocasionado nosotros, con nuestro despilfarro de energías innecesarias, con nuestras ansias de convertir todo el planeta en nuestra sala de estar. Es este derroche de energía el que ocasiona el calentamiento global que está detrás de todos los fenómenos atmosféricos inusuales, de esos cambios climáticos tan extraños que hoy día nos sorprenden. Anteayer estábamos a 13 grados y ayer a 23, ¿cómo no va a haber vendavales? Y los tendidos eléctricos, ¿no hay manera de hacerlos más seguros? El homo sapiens (que de sapiens, creo yo que tiene poco) es el que ocasiona la mayoría de las desgracias de este planeta en peligro. Así que no retiro nada de lo dicho, que si esta vez no ha tenido culpa individual nadie en particular (aunque todos la tenemos colectivamente), la mayoría de las veces, los incendios tienen culpables. Lo dicho, no retiro nada de nada.

12 comentarios:

victor dijo...

cierto es que si ubiese sido intencionado no abria palabras para describir al culpable, pero no te as informado bien a la hora de determinar la causa del incendio. el incendio empezó esta mañana a causa de la caida de un palo de alta tension

Anónimo dijo...

el incendio empezó esta mañana a causa de la caida de una torre de alta tensión

Anónimo dijo...

No se si a estas alturas ya estaras bien informado, pero el incendio ha sido provocado por la caida de dos torres de alta tension....ha provocado una explosión y a consecuencia de ello tenemos el puig campana ardiendo :(

Un saludo

Juan J. Amores dijo...

Esto es horrible, Miguel Angel.
El peor desastre ecológico en Alicante en 20 años.
Y tienes toda la razón: todos somos culpables.
La Naturaleza acaba poniendo las cosas en su sitio

Anónimo dijo...

Colega, tu disertación de la vida es acojonante.
Creo que tendrías otra opinión si el que tuviera el chalet en la ladera de la montaña fueses tú.
Y eso sí, la próxima vez, infórmate bien antes de insultar a nadie. Un saludo. Healejandro

Anónimo dijo...

Yo también he tenido un chalet en el monte, y mi hermano, en zonas con una densidad controlada y con una construcción que al menos intenta armonizar con el entorno.
Pero lo que n0o es de recibo son esas urbanizaciones monstruosas que han echado a perder las laderas del Ponoch y de tantas montañas de nuestro entorno. Si vives en una de esas urbanizaciones, lo siento por tí, porque te han engañado. Crees que vives en el campo y lo que haces es vivir en una metástasis cementosa de una ciudad, enquistada en un campo que se muere. Allá tú. Y que conste que no rehuyo mi parte de culpa, que la tenemos todos, al menos por consentir que pasen estas cosas, que se instalen líneas eléctricas sin la debida seguridad y sin cortafuegos debajo, que se llene el campo de gente no habitada a tratar la Naturaleza con respeto, y que unos cuantos se forren a costa de nuestra ingenuidad.
No, no retiro nada de lo dicho.
Pero siento mucho si te he ofendido. No era mi intención, sino hacerte recapacitar.
Lo siento.
Miguel Ángel Pérez Oca.

Anónimo dijo...

No patisques. Ni me has ofendido, ni tengo ningún chalet en ninguna de esas urbanizaciones. Por ahí vas mal. Hablas de que has tenido un chalet en el monte, y tu hermano en una zona con una densidad controlada. Mis padres tienen uno en una urbanización muy cerquita de la gran urbe, creo que en lo que debe ser según tú una zona de densidad controlada. ¿Dónde está el límite entre la “densidad controlada”, tu chalet, el de mis padres, y lo que existe en las laderas del Puig Campana? ¿Cómo lo ponemos? ¿Por qué tú sí, tu hermano sí, mis padres también, y los de esas urbanizaciones no? ¿Por qué ellos son gilipoyas (como los has llamado) o les han engañado, y tu hermano, mis padres y tú no?
Yo también soy amante de la montaña. Sin ir más lejos, ayer mismo, con el incendio en marcha, estuve en las laderas del Puig Campana, por la parte de Finestrat, intentando hacer la clásica vuelta (algunos lo consiguieron, a otros el fuego nos echó para atrás). También me da no se qué ver las laderas de los montes emblemáticos de Alicante llenarse de viviendas, o la costa de Jávea inundada de chalets. Y también soy partidario de un crecimiento sostenido, respetando el medio ambiente. Pero, si te ofrecieran uno de esos chalets por 5000 euros, ¿verdad que lo comprarías? Saludos. Healejandro

Miguel Ángel Pérez Oca dijo...

Tú mismo te contestas a tus preguntas cuando dices que amas a la montaña y no te gustan las urbanizaciones que hay por esa zona. Pues eso, los límites son muy difíciles de establecer, pero la vista nos da la evidencia de lo que está muy mal, horrorosamente mal. La primera vez que vi las urbanizaciones que han hecho polvo las laderas del Ponoch sentí casi tanto horror como el que siento ahora viendo arder el Puig Campana. En cuanto a mi antiguo chalet (ya no lo tengo), el de mi hermano y el de tus padres, pues, oye, es como si hablamos de si tenemos derecho a comer carne todos los días mientras los abisinios se mueren de hambre. Ya he dicho antes que todos somos culpables, pero unos más que otros. Los límites son muy difíciles de establecer, habría que hacerlo por consenso, entre todos, una vez concienciados del problema. Hasta qué punto tenemos derecho a privar a los demás de un pedazo de monte, que debería ser de todos, por mucho que paguemos por ello. En cuanto a si me regalaran uno de esos bungalows, pues sería lo mismo que preguntarse qué habría hecho Carlos Marx si le hubiera tocado una quiniela de 14. Los héroes solo se manifiestan en situaciones heróicas.
Eres un tío muy agudo y supongo que joven. Tienes suerte.
¿Vale?
Miguel Ángel Pérez Oca.

Tony dijo...

Hola Miguel, he leido tu texto y la verdad es que tienes razon, el humano no ha evolucionado y sigue destruyendo su casa...a saber donde iremos a parar....Bueno ya sé que no te gusta que te feliciten por tu cumpleaños, pero bueno felicidades, y que sigas escribiendo textos críticos y esperemos que alguno elogiando algo bueno...saludos Tony

Anónimo dijo...

El que el incendio comience por la caida de una torre electrica no es garantia de nada. No decarta nada.Es sabido que hay enfermos mentales que aprovechan el viento para prender fuegos. Pero hay jueces, está el SERPRONA que debe investigar y seguro lo hará muy bien. Ellos determinaran el origen.Debemos convivir con la naturaleza. Por eso es una barbaridad el recalificar tras un incendio, se puede sospechar de alguien, es mejor buscar zonas urbanas consolidadas hace años antes de la especulación reciente y desde luego aplicar el sentido común. Hay sitios donde no molesta el ser humano o lo hace minimante. Solo recordar Benitachell, el Moraig y la sierra situada tras el. ¿Habeis visto mayor barbaridad?. En la Nucia-Polop se rechazó por parte conservadora que no conservacionista, la construcción de un auditorio aprovechando una antigua cantera y el emplazamiento de una ciudad de la tercera edad, con la mayor mimetización con la naturalez y un uso social. Plantas bajas, zonas verdes, cultura, atención a los mayores. Vamos, algo digno. ¡Como se puso la carcunda! Ahora, los mismos que berreaban permiten atentados urbanisticos en zonas virgenes, mucho más arriba que el proyecto social. Ahi puede estar la diferencia. Debemos condenar la especulación y apoyar lo no dañino. Por supuesto mi casa de campo está en zona urbana desde hace 40 años. No pertenece a esta nueva generación de "recalificaciones" con fines especulativos.

Eusebio Pérez Oca

Anónimo dijo...

Enhorabuena por tu texto. El que uno se conmueva al ver arder nuestro maravilloso Puig, así como manifiestar rabia por ver la invasión espantosa de chalets por las montañas, es signo de evolución humana. Pura y simplemente, evolución, que hace al ser humano más sensible a la grandeza y belleza de la naturaleza. Cuando toda la raza humana ame de verdad y respete a la naturaleza se habrá subido un peldaño más.
Saludos.

Miguel Ángel Pérez Oca dijo...

Estoy completamente de acuerdo contigo. Por desgracia, no todos lo están y todavía hay gente que se cree que progreso es cambiar carrascas, pinos, algarrobos y tejos por asfalto puro y duro. Esto es una carrera contra reloj entre la conciencia del ser humano y la ambición de unos pocos desaprensivos, con el apoyo de los inconsciente alienados.
Miguel ángel Pérez Oca.