martes, 15 de septiembre de 2009

EL DESCONCIERTO DE UN CIUDADANO RESPONSABLE.



Ser o no ser, que diría Schakespeare. Pero, ser, ¿qué? Uno cree que hay gente honrada que piensa diferente a uno, por falta de información o por partir de unas premisas equivocadas; pero también le acosa la sospecha de que el equivocado pudiera ser uno mismo, porque la realidad es tan compleja que es muy difícil hacerse de ella una idea cabal, sobre todo si nos referimos a la realidad política. De acuerdo, los demás tienen derecho a pensar diferente y hay que respetarlos. Vale, eso es la Democracia. Pero hay veces que uno sospecha que el otro nos está mintiendo a sabiendas. No es que piense diferente, es que miente descaradamente, porque piensa que uno es tonto, que la gente es tonta, que sus propios votantes son tontos, y a lo mejor es verdad. Lo cual no lo libra de responsabilidad sino que acrecienta su delito, porque no hay nada más feo que aprovecharse de la debilidad mental de la víctima; y ya se sabe que no hay nada más tonto que un trabajador de derechas. Digo esto porque no me puedo creer que el señor González Pons no sepa cuál es la labor de un fiscal y se atreva a decir que “si la moción de censura de Benidorm se hubiera hecho en un ayuntamiento del PSOE ya estaría actuando el fiscal”. ¿Actuando contra qué? ¿Desde cuándo una moción de censura apoyada en un trásfuga es un delito? Esto está fuera de las competencias de un fiscal y el señor González Pons lo sabe muy bien, pero manipula, enreda y arma el cisco, desprestigiando a las instituciones del Estado y haciéndole más daño que el pseudorreferendum de ese pueblo catalán al que solo han ido a votar los independentistas. Pero, claro, los señoritos de la derecha pueden hacerle al Estado todo el daño que quieran, que para eso el Estado es suyo, “por la gracia de Dios”. ¿Y qué me dicen de Rajoy, escandalizándose de la moción de Benidorm, cuando en su día vino por aquí a apoyar a Zaplana, cuya carrera política empezó con una moción idéntica a esta pero al revés? Un olvido que no puede ser amnesia histórica sino pura desfachatez.
Estaría todo claro si del otro bando viéramos un liderazgo fuerte, con capacidad de respuesta, con la evidencia de unas ideas claras basadas en un propósito y unos conocimientos económicos inapelables. En una palabra, necesitábamos un Obama español, un “Obámez” en quien confiar. Hasta hace poco, los de la izquierda posibilista identificábamos a Obama con ZP, a nuestro nivel. Pero la fuga de los ex ministros, que dejan la política y el escaño y salen corriendo hacia Europa o la Universidad, nos hace sospechar que algo se resquebraja en las alturas del PSOE. ¿Qué está pasando? ¿Quién ha perdido el norte?
Almunia, un viejo socialista de pro y ahora Comisario de Economía de la Unión Europea, nos dice que el único país que no saldrá de la crisis este año será España. Que vamos a la cola de la economía y a la cabeza del paro.
Desde luego, uno puede pensar que la culpa no la tiene ZP, que él no fue quien le dio alas a los genios del pelotazo ladrillero que nos han puesto en una crisis local sobre otra internacional. Que bastante hace con aguantar el vendaval remendando descosidos y tapando agujeros para que no sufran los más indefensos. Que poco se puede hacer con una economía que depende de que los demás salgan a flote y vengan otra vez de vacaciones, compren chalets adosados en Torrevieja o nos importen jamón de pata negra y molinos eólicos, sino esperar que pase la tormenta. Pero, ¡narices!, es que este hombre de sonrisa angelical y optimismo a prueba de rayos y truenos no es capaz de plantarle cara al Rajoy y decirle, una y otra vez, machaconamente, insistentemente, como hacen los otros: “Vale, usted dice que lo que yo hago es erróneo, pues ahora diga usted lo que haría si gobernase: ¿pondría más barato el despido? ¿bajaría las prestaciones de desempleo y sanidad? ¿Qué coño haría usted, maldito demagogo? No me venga con monsergas y diga de una vez cual es su plan para salir de la crisis y quién quiere que lo pague sin subirle los impuestos a los ricos.” Porque, si no lo hace, si no sabe responder, los trabajadores de derechas, lo más tonto que hay en este mundo, se dejarán manipular una vez más, y la derechona que defiende los intereses de los privilegiados logrará de nuevo unas mayorías que no se merece.
Camilo José de Cela II, en su artículo de hoy en la prensa, nos dice que acabaremos teniendo que elegir entre los “tontilocos” y los “sinvergüenzas”. No deja de ser descorazonador.
Miguel Ángel Pérez Oca.

jueves, 10 de septiembre de 2009

RABASSA. LOS MISTERIOS DE UNA MAQUETA.

¿Dónde están el estadio de fútbol, Ikea y el centro comercial?

Ahora resulta que lo de las viviendas de protección oficial no era el único motivo que llevaba al generoso corazón del Gran Constructor a promocionar su Plan Rabassa. Hace unos meses apareció por todas partes un folleto (casi tengo uno de mis lapsus y le llamo "panfleto", es la "vellea") en el que se nos mostraban vistas de una magnífica maqueta virtual donde el accidentado terreno donde se asientan las lagunas de Rabassa aparecía todo llanito, que daba gusto verlo, con su cesped y sus paseos recoletos, mejorada su áspera naturaleza actual y convertido en un regocijante eden donde crecían las viviendas, maravillosas y baratitas. Cojonudo. Y uno se preguntaba para qué quería el promotor hacer publicidad, a estas tempranas alturas, de unas viviendas que como muy pronto no estarían en venta hasta dentro de cuatro o cinco años. Solo cabía una explicación: El entusiasmo del Gran Constructor, su anhelo de justicia social y su indudable filantropía, le llevaban a gastarse la pasta en una campaña publicitaria de su encomiable proyecto. Vamos, que ni Vicente Ferrer, que Dios tenga en la Gloria.

Y ayer me entero de que la Alcaldesa "ordena" a nuestro benefactor que no construya un centro comercial junto al Rico Pérez, sino en Rabassa. Otra que tal. Cómo se preocupa esta mujer porque Alicante esté guapa, guapa y guapa. Sí, señora. En Rabassa se construirá otro Rico Pérez, bueno, otro estadio que se llamará... ¿a que no imaginan cómo se llamará? No, Vicente Ferrer, no... El otro. Ese, ese, muy bien... Total que en Rabassa tendremos un estadio de fútbol, un centro de Ikea y un centro comercial de no sé quién... Pero yo miro la maqueta que se nos mostraba en la propaganda de hace dos o tres meses y no encuentro el estadio, que es una cosa muy grande, con aparcamientos alrededor, se supone, ni el establecimiento de Ikea, que también suele ser algo muy grande y con aparcamientos, ni el centro comercial, de Ikea, que lo ha pedido, o del Gran constructor, o de quien sea, también con sus respetivos aparcamientos. Todo esto ocupará mucho lugar, ¿verdad? Pero no consigo verlo en la famosa maqueta. Porque, entonces, ¿donde se harán las viviendas protegidas, y las otras? Y si no, ¿para qué nos dieron la tabarra con aquella propaganda? ¿Donde digo "digo", digo "Diego"? Vale.

¿Y el actual Estadio Rico Pérez? Pues parece ser que en los solares anexos al estadio se permitirá al interesado (nunca mejor dicho) construir torres de viviendas, en una zona más productiva, asequible y comercial que en Rabassa, ¿verdad? Y el estadio... bueno, la Alcadesa dice que quedará para uso de los alicantinos, ¿para qué? ¿para plantar champiñones, o para esporádicos espectáculos circenses y mítines políticos? Porque si allí no juega ya el Hércules, ¿para qué queremos un estadio tan grande y tan deteriorado? ¿O lo van a arreglar para que no se use? A lo mejor esperan que se caiga a pedazos para justificar una recalificación y llenarlo también de torres... me temo; y ojalá esté equivocado y cuando se caiga hagan allí un parque dedicado al doctor Balmis, nuestro más eminente paisano. Y así Alicante estará más guapa, guapa y guapa. ¡Ay, qué alcaldesa tenemos!

Todo son misterios dignos de Iker Jimenez: misterios misteriosos, insondables, alucinantes. Nada menos que la bilocalización de un estadio de fútbol y la desaparición de un plan de viviendas protegidas (¿o no?), todo por arte de magia.

Vuelvo a mirar las imágenes de la maqueta virtual y me hago cruces. Ni Houdini, ni David Copperfield lograron nunca tamaña hazaña de ilusionismo. Es para cagarse.

Miguel Ángel Pérez Oca.

sábado, 5 de septiembre de 2009

COSAS DE LA VIDA


La otra tarde estaba yo con mi amigo Pepe, tomándome una horchata en la plaza del Portal de Elche, cuando vimos acercarse hacia nosotros a un enorme policía municipal con cara de pocos amigos. Pensé que se dirigía a nuestra mesa, y empecé a sentir un impreciso temor a haber hecho algo incorrecto, pero pasó de largo, hasta la mesa de al lado, donde un muchacho subsahariano de aspecto frágil y piel oscura y brillante intentaba vender un reloj de pulsera a una pareja joven que tomaba café. Al ver acercarse al policía, el muchacho salió corriendo, dejándo sobre uno de los sillones una bolsa de plástico llena de relojes. El policía intentó alcanzar al presunto delincuente (?), pero éste se le escapó de las manos y se alejó hasta la esquina, donde se detuvo y permaneció espectante, en espera de la actitud del agente, que se volvió hasta la mesa, cogió la bolsa de los relojes y se la llevó. Después el joven africano se acercó de nuevo a comprobar su pérdida y en su rostro se podía ver un gesto de impotencia y resignación. Ni un grito, ni una amenaza, ni un gesto de desesperación; solo tristeza. A saber a qué capo tendrá que dar cuenta de la pérdida de los relojes, y cuantos días tendrá que trabajar gratis para subsanar su descuido. En la delgada línea que separa la supervivencia del hundimiento definitivo estará oscilando la bolsa de plástico, bajo la crueldad de los que negocian con el hambre de estos emigrantes sin papeles, la indiferencia del guardia, el silencio culpable de los que disfrutábamos de la sombra y del aire fresco de la Plaza del Portal de Elche... Es la ley, estamos en un estado de derecho, pero ese joven ha llegado aquí huyendo del hambre, la miseria, la tiranía y la injusticia, para venir a un país rico - como el nuestro, a pesar de la crisis -, quizá se jugó la vida en una patera, quizá se desgarró las carnes en la alambrada de Ceuta, quizá... para encontrarse aquí con su propia miseria, su propia hambre, su propia injusticia, que para más inri está ahora rodeada de opulencia.

Nuestras fuerzas del orden requisan las baratijas de los top manta y los vendedores sin papeles, mientras nuestra Hacianda no puede hacer nada para evitar que los super millonarios camuflen sus enormes beneficios en sociedades de inversión que solo cotizan el 1%. El puerto deportivo está a rebosar de lujosos yates cuyo precio y mantenimiento es muy superior a lo que puede ganar un trabajador honrado. Yo me pregunto cuántos sueldos miserables, cuantos contratos temporales y precarios hay detrás de muchos de esos yates. Y me duele que un guardia, macizo como un armario, pierda el tiempo husmeando las actividades de un infeliz subsahariano que intenta vender unos relojes de la señorita Pepis.

Son cosas de la vida.

Esta mañana he visto a un buen amigo paseando con su esposa y un cochecito de niño. Han ido a Etiopía para adoptar un precioso bebé de unos pocos meses, rescatado de la miseria tercermundista, en la que, a pesar de todo, ya había aprendido a sonreír con su carita maravillosa de angelito negro, y una mirada tan limpia como las fuentes del Nilo Azul, que nacen en su tierra. Ojalá conozca a mi nieta Sara, y sean amigos y compartan maravillas e inquietudes, en un mundo donde ya no pasen esas cosas que hacen a uno bajar la mirada, avergonzado de su sociedad, y exclamar, impotente o cobarde: "Son cosas de la vida".

lunes, 31 de agosto de 2009

EXPOSICIÓN DE FOTOGRAFÍAS DE MI YERNO TONI SOLER.


Toni, el marido de mi hija Natalia, es un fotógrafo excepcional. Este mes de Septiembre va a exponer su obra en un local del barrio. Os adjunto el cartel y os recomiendo que os tomeis un té o lo que más os guste, mientras admiráis unas imágenes del mundo muy originales y de una belleza extraordinaria. Ya me daréis vuestra opinión. ¿Vale?

Miguel Ángel Pérez Oca.

viernes, 28 de agosto de 2009

EL INCREIBLE SOROLLA


El otro día viajé a Madrid, ir y volver en el mismo día, con el solo propósito de visitar la exposición de Sorolla en el Mueseo del Prado. Todavía me siento conmocionado. Para mi, Sorolla es el pintor figurativo más grande de todos los tiempos; muy por encima de los autodenominados impresionistas franceses o del artífice del claro oscuro, Rembrandt. Ellos también jugaban con el color y la luz, pero no conocían la luz de la costa valenciana, les faltaba el medio donde desarrollar la sensibilidad suprema de Sorolla a la luz. En Rembrandt, la luz y la oscuridad se enfrentan de forma violenta, en los impresionistas la luz colorea los objetos previamente observados por la vista analítica de estos creadores de "ismos" y teorías. Sorolla es intuitivo, para él sobran las teorías y las teorizaciones. Él capta la luz y nos la muestra a pinceladas a la vez espontáneas y precisas, brillantes e imprescindibles. Es luz, solo luz, sin protagonistas, sin objetos en un entorno. Nos muestra un espacio de luz de diferentes tonalidades, trasparencias, reflejos y sombras siempre luminosas. En Sorolla la luz no se enfrenta a la sombra ni, mucho menos, a la oscuridad. Todo es luz de diferentes intensidades, sol mediterráneo, penumbras donde la luz del sol entra a raudales a través de cortinas o más allá de puertas y ventanas. Las personas son también luz, y las cosas, y los paisajes. Sorolla no hace distingos, no establece jerarquías. Es el espectador quien distingue, si quiere, a los protagonistas, que no siempre son los niños, o las damas de blanco, o los pescadores, ni siquiera los bueyes y las barcas. El único protagonista es la luz; y en eso va más lejos de su maestro Velázquez, otro impresionista "avant la lettre", que evitaba el paisaje y lo oscurecía para destacar a la persona retratada. Sorolla es una especie de Velázquez evolucionado, llevado al extremo, al no va más. Es el mejor, aupado como Newton "a hombros de gigantes": Velazquez, Goya... el genio español de la pintura luminosa y eterna. No hace falta constatar la muerte del figurativo, desplazado por la fotografía, para crear "ismos" intelectualoides. No hace falta inventarse algo tan artificial como el cubismo o el abstracto; porque el retrato de la luz no ha alcanzado aún la cúspide, no la había alcanzado aún, hasta que llegó Sorolla, el insuperable.

Lo que más me asombra de Sorolla es cómo sabía, o intuía, dónde colocar cada pincelada, cada brochazo de luz. Hay un cuadro con dos damas paseando por la playa, una de ellas lleva el sombrero en la mano. Es un sombrero blanco, con unas flores alrededor de la breve copa. Pero si uno se acerca, las flores solo son unos pocos brochazos de color. Y sin embargo, visto desde unos metros de distancia, las manchas de color, tan pocas y aparentemente tan informes, se convierten en flores, y el sombrero, que de cerca no es más que una mancha redonda y blanca, se convierte en una fina y elegante pamela que refleja sutilmente la luz de la playa y las olas, los amarillos y pardos de la arena y los azules y blancos del agua revuelta. ¿Cómo sabe Sorolla dónde tiene que colocar la pincelada para que de lejos nos produzca esas sensaciones luminosas? En la espalda de uno de los niños tumbados boca abajo a la orilla, hay una mancha morada. Pero si nos alejamos, la mancha forma parte de los reflejos de su espalda mojada y ya no es una mancha, sino un complemento imprescindible de la figura brillante, cubierta de pequeñas gotas...

Asombroso Sorolla, increíble Sorolla, fue sin duda el mejor de todos, aunque en su tiempo, las teorías y los "ismos" los crearan otros que no le llegaban ni a la suela del zapato... pero eran franceses, y entonces la cultura, como los bebés, venía de París.

Los enormes paneles de Nueva York son impresionantes. Fueron pintados en la época de madurez de Sorolla, ya próximos a su muerte por apoplegía. Murió en su momento más brillante, sin darle tiempo al tiempo para mostrarnos decadencia alguna.

Todavía quedan unos días para que cierre la exposición. Si no la han visto aún, no se la pierdan. Aunque tengan que ir a Madrid en un solo día de ida y vuelta.


Miguel Ángel Pérez Oca.

jueves, 27 de agosto de 2009

RADIO ALICANTE MADE IN VALENCIA

Eran buenos tiempos.

Durante muchos años Vicente Hipólito fué la voz de nuestra ciudad. Radio Alicante nos lo ofrecía todas las mañanas en onda media, rivalizando con Paloma Serrano en frecuencia modulada, desde el cierre de la emisión nacional con Iñaki Gabilondo y, después, con Francino, a eso de las 12 y media, hasta las 2, la hora de comer. Y por la tarde, al cierre de La Ventana de Gemma Nierga, nos seguía deleitando la estupenda Silvia Cárceles, con cosas nuestras; todo esto aderezado con las noticias locales de Carlos Arcaya y otras muchas colaboraciones, música, cine, deportes, de la excelente plantilla de la emisora. Pero ahora, de hecho, Radio Alicante se nos va a Valencia. Sí, como lo leen ustedes. La mitad de esa eficiente y profesional plantilla se irá a la calle y las emisiones locales se quedarán en poco más de una horita matinal de apresurados comentarios y entrevistas. El resto del tiempo se lo repartirán la emisión nacional, siempre interesante y amena, y un discutible monopolio de nuestro Cap y Casal (de Valencia capital). Por lo visto, esa es la política actual de la Cadena SER, del Grupo Prisa; que es la nuestra, la más objetiva, la mejor informada, sí, sí, pero es una empresa mercantil como todas las demás, y por encima de los ideales están los puñeteros beneficios, y, en teoría, cuantos menos sueldos, menos gastos e instalaciones, más pasta para los accionistas, ¿Eh, señores Polanco y cía.?).

Pues, miren ustedes, yo creo que se equivocan de medio a medio, y que cada vez van a tener menos audiencia en Alicante, y a la postre perderán ustedes dinero y tiempo. ¿Es que no saben, señores de la SER en Madrid, que a los alicantinos nos importa un bledo lo que nos cuenten los valencianos (de Valencia capital), cuando se miran el ombligo? Somos unos "valencianos raros" - ya lo decía Joan Fuster - , que nunca se han llevado demasiado bien con los otros valencianos (de Valencia capital). Somos los díscolos de "más allá del Mascarat", separados de la metrópoli valenciana por la Serra Bernia, el Ait Xortá y el Benicadell. Fuimos "botifleros" (y a mucha honra por lo que significa de partidarios del progreso y de la funcionalidad del estado borbónico) en lugar de "maulets" (los "maulets" intentaron saquearnos y los espantamos a cañonazos desde Santa Bárbara). En Valencia, el caballero D'Asfeldt es un villano que incendió Xátiva, aquí es el héroe que nos libró de la ocupación inglesa. Fuimos afrancesados, porque los franceses inventaron la Democracia moderna y la Enciclopedia, pero aquí no entraron nunca las fuerzas napoleónicas de Suchet, que venían de Valencia; como de Valencia vino Roncalli a fusilar a Pantaleón Boné.

Y que nadie se crea que soy un facha de los del "Sureste" porque digo cosas políticamente incorrectas a juicio de los nacionalistas. A mí el nacionalismo me importa un bledo pero, si tengo que pronunciarme en ese sentido, prefiero considerarme catalán del sur antes que valenciano (de Valencia capital); porque ya es desgracia que un país se llame como su capital y que los capitalinos, por ello, se puedan considerar más importantes que los provincianos como yo. Nuestra provincia es la cuarta de España en el terreno económico, la de Valencia la tercera; así que competimos con ellos y les mojamos la oreja cuando nos dejan. Y, por supuesto, somos más importantes que Sevilla, Bilbao o A Coruña, donde seguro que hay emisoras de la SER dando emisiones locales a toda pastilla. Por eso no nos da la gana que en nuestra radio local se cuele alguien de Valencia a contarnos sus cosas que no nos interesan. En una palabra, que si Radio Alicante se va a hacer desde Valencia, la va a oir su tía. Para eso pongo Radio Barcelona.

Estaríamos buenos.

Miguel Ángel Pérez Oca.

(Este artículo se ha publicado conjuntamente con el Blog ALICANTE VIVO).

domingo, 2 de agosto de 2009

¡SARA SE RÍE!


Fotos de Beatriz Reyes.

Mi nieta Sara ya se ríe. Nos mira y se ríe. ¿De qué se reirá? ¿De nuestras tonterías? ¿De nuestras simplezas? Si nos conociera bien - a todos los humanos -, quizá nos mandaría a paseo en lugar de reirse, pero ¿ella qué sabe? De momento, a sus tres meses y medio, solo somos unas caras grandotas que le decimos cosas y reaccionamos con aspavientos a sus risas. Y ella ya lo percibe y se congracia con nosotros sonriendo. Empieza bien, que el buen humor nos hace soportables muchas cosas, y es signo de inteligencia y de buena educación. Dicen que el único ser con sentido del humor es el Homo Sapiens. Será verdad, aunque también somos el único ser que es capaz de sentir cosas menos nobles, y hasta repugnantes. Pero no alarmemos a Sarita y dejemos que ría. Ojalá Sara se pase todo el siglo XXI riendo a mandíbula batiente. Que bien mirado, no hay más que ver a algunos políticos, magnates y presuntos sabios, artistas, filósofos y poetas para troncharse de risa.


¡Ríete, Sara, y que le den morcilla a los solemnes!


Tu abuelo, el socarrón contumaz.