jueves, 26 de febrero de 2009

LOS OSCAR Y EL CAMBIO AMERICANO.


Se dice que los contemporáneos de un gran cambio social raramente se dan cuenta de que lo están viviendo en primera fila. Les falta perspectiva; así que son los historiadores, unas cuantas generaciones después, los que suelen dar fe del fenómeno. Sin embargo, si uno aprende a observar, puede, al menos, intuir que está ocurriendo algo.
¿Han visto ustedes la película “Slumdog Millionaire”? Se la recomiendo. Pero lo más significativo de este film no es que refleje magistralmente la sociedad tercermundista con toda su crueldad y su ternura, sino que haya obtenido 8 Oscar en Estados Unidos. Y que el Oscar al mejor intérprete se lo haya llevado Sean Pen, representando a un político homosexual. Hace unos cuantos años, sería impensable que la industria cinematográfica americana hubiera otorgado dichos galardones. Pero esa industria, como todos los negocios, se debe a sus clientes, y su mayor cliente es el pueblo americano, ese mismo pueblo que acaba de elegir presidente a un hombre de color, Barak Hussein Obama, cuyo nombre todavía resulta más impensable que su raza para un presidente de hace tan solo unas décadas.
¿Y no estamos cambiando todos al ritmo del cine americano? Pues, sí, indudablemente. Porque el cine sirve a sus clientes, pero también tiene un enorme poder de convocatoria que, en una influencia mutua, acelera el cambio de la sociedad. Durante la Guerra Mundial y la Guerra Fría, América nos servía películas heroicas y patrióticas, acordes con la postura beligerante de su país. Ahora, su cine nos muestra una realidad cambiante en la que los derechos humanos van ganando terreno a la intolerancia. Uno se asombra de que hoy día, casi sin darnos cuenta, el mundo está dejando de estar regido por los patriarcas machos y autoritarios, para serlo por los mejor dotados de cualquier raza, sexo o tendencia.
Ahora solo falta que, igual que ser homosexual, mujer o de otro color empieza a no ser un inconveniente, tampoco lo sea ser pobre, en cualquier lugar del Mundo. Y habremos conquistado Utopía.

Miguel Ángel Pérez Oca.

1 comentario:

Begoña dijo...

Ojalá tengas razón y esto no sea una moda más que olvidar dentro de unos años. Es cierto que hay un cambio de mentalidades, y debemos de educar a las futuras generaciones para que sean críticos con su mundo y luchen para que sea un poquito mejor.