
¡Qué gozada! ¡Qué día el del 8 de octubre de 2011! Más de cien "arpíos" (socios de A.R.P. Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico), o sea, los escépticos, los temidos y formidables escépticos, se reunieron los días 7, 8 y 9 de octubre en el CONGRESO ESCÉPTICO 2011, subtitulado, con recochineo, "antes del fin del mundo" en el Albir (Alfaz del Pi) para desarrollar una serie de ponencias, cada cual más interesante. Antes que nada, y tras la bienvenida del Alcalde y la Concejala de Cultura de Alfaz del Pi, Andrés Carmona Campo, filósofo, profesor de instituto y magistral ilusionista nos demostró con sus increibles trucos de magia que es posible hacer creer a quienes no estén en el ajo que existen los superpoderes y las facultades "paranormales". Los ilusionistas honestos siempre dejan claro que no poseen esos poderes y que todo lo que hacen es cuestión de habilidad. Por esa razón han sido llamados para asistir a muchos experimentos parapsicológicos con el fin de descubrir las maniobras de los falsos videntes, adivinos,etc. En todos los casos, EN TODOS, los pretendidos magos fueron descubiertos. Consecuencia: está claro que los poderes parapsicológicos NO EXISTEN.
Felix Arés de Blas, divulgador científico y Presidente de A.R.P. nos habló de las decisiones políticas que nuestros gobernantes adoptan en muchas ocasiones sin detenerse a investigar con seriedad sus consecuencias.
J.M.Mulet nos habló de las injustificadas alarmas que provocan palabras como "artificial", "conservantes", "colorantes" y, sobre todo "TRANSGÉNICOS". Casi todos los alimentos que ingerimos desde hace miles de años son artificiales en su origen. Una vaca que dé enormes cantidades de leche todos los días, una gallina que ponga todos los días huevos estériles, unos perros de razas tan diferentes como un Chiguagua y un Gran Danés, el trigo, los fresones, son todos ellos productos "transgénicos" en el sentido de que su genoma se ha alterado hace siglos mediante selección artificial, cruces, ingertos, etc. La única diferencia con los modernos transgénicos es que ahora, los cambios del genoma se hacen con todo el conocimiento científico. Es decir que antes se hacían a lo bruto, dando palos de ciego, y ahora se sabe lo que se quiere y cómo conseguirlo. Gracias a los transgénicos se puede alimentar a mucha gente del tercer mundo. En cuanto a lo natural y lo artificial: una seta venenosa es natural, el arroz transgénico con vitamina B y resistente a las plagas es artificial. ¿Qué prefiern ustedes comerse, una paella de arroz gtransgénico o una seta venenosa? La única plaga (E.Coli) que se ha producido ultimamente ha sido en un cultivo "natural" de gérmenes de soja (sin colorantes ni conservantes). Pues eso. La pega de los transgénicos son las prácticas monopolísticas de las multinacionales que los producen; pero eso pasa también en la minería, los combustibles, la industria farmacéutica, etc. Vivimos por desgracia en un mundo capitalista.
Varias ponencias (Ismael Pérez Fernández y Javier Armentía) y mesas redondas se dedicaron a fomentar el escepticismo frente a las intoxicaciones en los medios, en la Red y en la información general. El resultado de la credulidad en determinadas tonterías ha tenido a veces consecuencias catastróficas para la Humanidad. Por ejemplo: el Nazismo, con sus falacias sobre la raza Aria.
Al final, Eugenio Fernández nos habló del fin del mundo, de los distintos fines del mundo posibles: Extinción solar, pandemia universal, guerra neclear, envenamiento del medio, todos más o menos posibles y más o menos remotos en el tiempo futuro. Pero desde luego, no porque lo hayan predicho los mayas, Nostradamus y demás falsos profetas, que jamás han acertado. La prueba es que todavía estamos aquí.
Y se cerró el congreso con una actuación musical a cargo Sacha Marquina Reyes, que nos deleitó con canciones de tinte escéptico y humorístico, digno colofón a la reunión, que se cerró definitivamente en una estupenda cena de gala en un hotel de el Albir.
Todavía, el domingo 9, hubo quines se quedaron para recibir unas cuantas lecciones de ilusionismo impartidas por Andrés Carmona Campo.
Ya sé que si el Congreso hubiera sido de creyentes en los OVNIS, la Astrología o los poderes paranormales, los participantes hubieran sido más de 100, pero eso es porque el homo sapiens es menos "sapiens" de lo que pretende, desgraciadamente.
Salud y escepticismo.
Miguel Ángel Pérez Oca.



