lunes, 22 de mayo de 2017

LA NOCHE DE LOS RIDÍCULOS.



La Susanita hablaba de una entelequia, de un PSOE abstracto con el que iba a ganar elecciones. Pedro hablaba de la Izquierda y del error de la abstención que le había dado el gobierno al impresentable Rajoy. Patxi invocaba la unión y la concordia entre dos PSOEs antagónicos, el del conformismo y el aparato y el que, "como se pongan tontas las viejas glorias, me voy a Podemos".
Y qué jolgorio. Qué noche. Y qué ridículo hizo la Susanita sacando menos votos que avales. Cómo se le vio el plumero al "aparato". Felipe, Guerra, Zapatero, Ximo Puig, los barones de Extremadura, Castilla-La Mancha, Aragón, Hernando, el portavoz en el Congreso que estuvo diciendo "No es no" hasta que a partir del día de la defenestración de Pedro, se puso a decir a voz en grito "Abstención, abstención...", todos han hecho el ridículo más espantoso. Se les ha visto el culo y las vergüenzas. Y han dejado una gama de intereses, puertas giratorias y posturas adocenadas al descubierto. La declaración de Susana Díaz, tensa, demudada (qué mal color tenía), fue todo un poema del mal perder. Ni siquiera pudo pronunciar el nombre de su contrincante ganador. Y salió huyendo en su coche sin esperar a la ceremonia triunfal, acompañada de fugaces, pero significativos, abucheos. Nada digamos de esta sufrida ciudad de Alicante, con un mitin de doña Susana con la presencia del alcalde Echevarri y de personajes tan desprestigiados y discutidos como Ángel Franco y Blas Bernal... En fin, que a veces uno se ríe a gusto, mientras los "malos" se van con el rabo entre las piernas. Y mientras, Pedro Sánchez ha construido su leyenda, como en las películas de Hollywood: el bueno, solo ante el peligro, desplazado y humillado por los caciques del pueblo, que se revuelve, que persevera en su lucha, que le planta cara a los amos y que sale victorioso con el apoyo del pueblo. Ahora vendrá el tsunami Pedro, y el PSOE podrá tener días de gloria si Pedro sabe encauzar la energía de sus votantes para construir una verdadera alternativa de gobierno. Pablo Iglesias y él tendrán que entenderse si quieren gobernar, y el partido Socialista, domesticado y neutralizado en su día por González, podrá tener, tras el tímido intento del desconcertante Zapatero, un verdadero líder de la Izquierda real. Ojalá sea así y este Pedro no nos decepcione, como han venido haciendo sistemáticamente todos los líderes del PSOE desde Suresnes.
¡Qué jolgorio! ¡Que cachondeo, lo de Pedro Sanchez! ¡Qué ridículo el de los presuntos jerifaltes de un partido descafeinado cuyos militantes empezaban ya a olerse la tostada...!

1 comentario:

Maria Isabel Ortiz dijo...

Muy bien, Miguel Ángel 😘